En 1942, los nazis ordenaron la deportación de todos los judíos del Gueto de Varsovia. El Gueto de Varsovia tenía 400.000 personas (30% de la población total de Varsovia), atiborradas en una pequeña área. En sus tres años de existencia, miles de judíos murieron por enfermedades y de inanición. Pero a pesar de todo, los judíos se las arreglaron para continuar con actividades religiosas y culturales en el gueto. Luego, en la víspera de Tishá B’Av, el día más triste del calendario judío, los nazis comenzaron la deportación de 265.000 judíos, que se prolongó por un período de dos meses, al campo de exterminio Treblinka. Cuando los nazis buscaron liquidar el gueto, los combatientes de la resistencia judía se pusieron en acción, cavando cientos de bunkers bajo las casas, conectados por medio del sistema de cloacas. En la primavera de 1943, unos 750 partisanos judíos comenzaron el levantamiento del Gueto de Varsovia, matando aproximadamente a 300 alemanes en un mes de lucha.