Yortzait de Rav Arie Levín (1885-1969), conocido cariñosamente como el Tzadik de Jerusalem. El rabino Levín ejemplificó el ideal de identificarse con el dolor de otra persona. Una vez, cuando el pie de su esposa se infectó, el rabino Levín le explicó al doctor: “Nuestro pie nos duele”. Durante la era pre-guerra, el rabino Levín sirvió como un capellán voluntario para prisioneros judíos arrestados por las autoridades británicas. Les llevaba comida, ropa y amor –iba a visitarlos a pie con intensas lluvias y con calor abrasador. Su devoción desinteresada causó una gran impresión en los prisioneros: una vez, cuando la hija del rabino Levín se enfermó gravemente, los prisioneros hicieron un trato con Dios –donando una porción de tiempo de sus propias vidas para que su hija pudiera vivir.