El Holocausto, una de las mayores tragedias de la historia judía, se convirtió comprensiblemente en un símbolo ashkenazí. Sin embargo, al definir al Holocausto como una "tragedia ashkenazí", ¿no corremos el riesgo de olvidar a las víctimas sefaradíes y del Medio Oriente, o la definición amplia del antisemitismo?

Si bien la destrucción de la judería ashkenazí eclipsa el impacto del Holocausto en los sefaradíes, algunas poblaciones tradicionalmente sefaradíes como Salónica, Yugoslavia, Rodas y las ex Islas Habsburgo compartieron el mismo destino de sus hermanos ashkenazíes.

La comunidad de Salónica, en particular, fue aniquilada casi por completo. De acuerdo con sephardicstudies.org, el 86% de la comunidad judía de Salónica fue exterminada. Sobrevivieron aproximadamente 10.000 judíos de los 80.000 que formaban la pujante comunidad.

Skopje, Yugoslavia. Judíos reunidos en el depósito de tabaco Monopol antes de su deportación, marzo de 1943. Archivo de Yad Vashem.

Stephanie Shosh Rotem, autora del ensayo Holocaust Museums as Civic Spaces, señala que Salónica no fue incluida en la memoria colectiva del Holocausto. La autora afirma que hasta este momento la historia de la tragedia de Salónica no forma parte de la exhibición principal de Yad Vashem, sino que se expone fuera de los salones del museo.

De forma similar, Isaac Jack Levy compiló la antología And the World Stood Silent. El libro conmemora las casi 200.000 víctimas sefaradíes del Holocausto. En la solapa de tapa, él escribió: "Las víctimas sefaradíes del Holocausto fueron olvidadas en las puertas de los campos. Su tragedia a manos de los nazis permaneció ignorada…"

Henriette Asseo, una mujer de legado salónico, contribuyó a la obra de Levy. En la antología, lamentó:

Mi pueblo no existe
borrado de la memoria

en las puertas de los campos.

Aunque los judíos del norte de África y del Medio Oriente gracias a Dios se salvaron de la solución final, no fueron inmunes a la ira de Hitler.

Deportación de los judíos de Macedonia, marzo de 1943. Archivo de Yad Vashem.

En la década del 40 se promulgaron leyes antijudías y se establecieron campos de trabajos forzados en Marruecos, Algeria, Túnez y Libia. Miles de judíos del norte de África sufrieron en esos campos de trabajos forzados.

Los judíos de Libia bajo Mussolini

En 1938, el fascista Mussolini implementó leyes antijudías sobre los judíos de Libia, marcando sus pasaportes y restringiendo su libertad y sus actividades culturales. Luego, Mussolini envió alrededor de 5.000 de sus ciudadanos a campos de concentración, donde cientos murieron de inanición o por enfermedades. Los judíos que no eran ciudadanos libios tuvieron un destino aún peor. Cientos de judíos con ciudadanía extranjera fueron enviados a campos de concentración en Europa.

Shimón Teshuvá, sobreviviente del campo de trabajos forzados Giado, en Libia, relata su experiencia:

"El área estaba dividida y cada familia recibía 1 metro cuadrado… una tabla larga con agujeros se usaba como letrina… no había agua corriente, estábamos llenos de piojos. La mayoría de los habitantes del campo contrajeron enfermedades, incluyendo fiebre tifoidea".

En el campo de concentración Giado murieron 562 judíos libios.

Los judíos del norte de África bajo el gobierno francés

Algeria, Marruecos y Túnez eran colonias del régimen Vichy, que fue conquistado por los nazis en la década del 40. Durante ese período, el gobierno Vichy, controlado por los alemanes estableció leyes antijudías sobre sus aproximadamente 415.000 habitantes.

El 23 de noviembre de 1942, los alemanes arrestaron a Moisés Burgel, presidente de la comunidad judía de Túnez, y a muchos otros judíos importantes, marcando el comienzo de la opresión nazi sobre el régimen Vichy. Los judíos tunecinos fueron obligados a usar la Estrella de David amarilla, les confiscaron las propiedades y fueron enviados a campos de trabajos forzados. Cuatro mil judíos fueron deportados y llevados a campos de trabajos forzados, mientras que los ciudadanos extranjeros y algunos de los rabinos de Túnez fueron deportados a los campos de concentración europeos. Durante la guerra, murieron en Túnez 2.575 judíos.

Unos 7.000 hombres judíos a los que se les ordenó registrarse para trabajos forzados se reúnen en la Plaza de la Libertad en Salónica, Grecia, bajo gobierno alemán. Julio de 1942.

En Algeria, y hasta cierto punto también en Marruecos, la ley Vichy les quitó a los ciudadanos judíos sus derechos, confiscó su tierra, expulsó a los niños judíos de las escuelas y envió a algunos de los hombres a campos de trabajos forzados. De acuerdo con las fuentes de Sephardic Gen, algunos fueron forzados a reubicarse en guetos y los extranjeros judíos en Marruecos fueron detenidos en "campos de concentración especiales".

Según sephardicgen.com, los nazis no planeaban dejar en paz a los judíos del norte de África. Henri Dentz, el Alto Comisionado designado por Vichy, también planeaba establecer campos de concentración como los europeos en el norte de África. Sus esfuerzos se vieron frustrados cuando los aliados comenzaron a liberar el norte de África en 1942.

Pogromos en Irak

Otra tragedia bastante ignorada en la historia del Holocausto es el Farhud, los pogromos iraquíes que se inspiraron en los nazis. Si bien Irak nunca estuvo bajo control nazi, los judíos iraquíes también sufrieron el efecto dominó del odio nazi.

Judíos iraquíes llegan al Mandato Británico de Palestina después del pogromo Farhud en Bagdad, 1941. Beit Hatfutsot, Centro de Documentación Visual Oster, cortesía de Moshe Baruch.

Durante la Guerra, la propaganda pronazi se distribuyó en todo el país y el libro Mein Kampf se tradujo al árabe para las masas. En mayo de 1941, en la festividad de Shavuot, patotas fieles al Mufti y a Hitler provocaron disturbios en las ciudades iraquíes y tuvo lugar un pogromo sangriento. Allí murieron aproximadamente 180 judíos, más de 2.000 resultaron heridos o mutilados, 900 casas y cientos de negocios judíos fueron destruidos. Las víctimas del pogromo no son reconocidas por la ley israelí como sobrevivientes del Holocausto para recibir compensación.

La amenaza nazi a Israel

En 1939 había cerca de 450.000 judíos en el Mandato Británico de Palestina. ¿Acaso los nazis quisieron dejarlos en paz?

La evidencia muestra que, en 1942, el escuadrón Einsatzgruppe SS de Egipto fue organizado y preparado en Atenas para realizar una matanza masiva de los judíos en el Mandato Británico de Palestina. Gracias a Dios, los planes destructivos de los nazis no se llevaron a cabo después de su derrota ante los aliados en la batalla de El Alamein, Egipto.

La mayoría de los judíos asesinados durante la guerra fueron de Europa Oriental, de ascendencia ashkenazí. Pero también debemos recordar a las víctimas sefaradíes y del norte de África que fueron asesinadas por ser judías.

Que la memoria de todos los mártires del Holocausto sea para bendición.


Crédito de la primera foto: Deportación de los judíos de Macedonia, marzo de 1943. Archivo de Yad Vashem.