Terminó la operación Pilar de Defensa en Israel, la cual duró 8 días; del 14 al 21 de noviembre de 2012.

Durante esos 8 días estuvimos leyendo noticias, comentando, hablando con familiares y amigos.

Nuestros sentimientos estaban entrecruzados. Por un lado estábamos orgullosos del gobierno israelí por actuar y detener los misiles que tantos años habían estado atacando y destruyendo la vida de tantas familias; por el otro lado nos preocupaba la vida de los soldados israelíes y la de los civiles que se encontraban vulnerables ante los ataques de terroristas que buscan terminar con el Estado de Israel.

Gracias a Dios, finalmente Israel y Hamás llegaron a un acuerdo de alto al fuego pero, ¿ahora qué?

Israel mostró a su gente y al mundo que puede defenderse y que no permitirá que se ataque a su población y a su territorio.

Con “Cúpula de Hierro”, el sistema de defensa anti-misiles, Israel mostró cómo la tecnología puede ser un elemento de cambio en el campo de batalla. Eliminó 421 misiles lanzados por Hamás, los cuales por primera ocasión llegaron hasta Tel-Aviv y Jerusalem.

Si se logra mantener el alto al fuego se habrán terminado los ataques con misiles contra Israel sin ningún tipo de concesiones a Hamás, lo cual representa una clara victoria para Israel. La operación también permitió a Israel hacer algún daño a la infraestructura terrorista de Hamás, incluyendo el asesinato del jefe militar de Hamás, Ahmed Jabari.

Hamás demostró que a pesar del bloqueo continuo de Israel en la Franja de Gaza, los terroristas son capaces de utilizar armas cada vez más potentes y sofisticadas, lo que representa una mayor amenaza para Israel. Y a pesar del daño realizado a los centros de combate de Hamás, éste no fue total y su arsenal de cohetes aún existe, por lo cual en cualquier momento los ataques pueden volver a comenzar.

Mientras siguen las noticias, las estadísticas, las predicciones y los análisis, existen personas, seres humanos que viven, que son padres, hijos, nietos, esposos, esposas, madres, hijas, nietas, hermanos, hermanas, amigos y amigas que viven y que quieren vivir una vida tranquila, de paz, de crecimiento y de alegrías sin temores.

En esta ocasión, Tel-Aviv, la ciudad moderna, activa y vibrante de Israel, vivió la vulnerabilidad que sus hermanos viven constantemente en el sur y sí, este periodo se terminó y la vida continúa, pero ¿qué hay con los pobladores del sur de Israel? ¿Cómo ayudar y apoyar a esos niños que viven con el terror de que un misil pueda caerles en cualquier momento?

Leen las noticias y tienen fe en Dios y en su gobierno, pero el daño causado por las acciones del odio de seres humanos hacia otros, sin siquiera conocerlos, ha llegado a límites indescriptibles.

El día de hoy, los habitantes de Israel siguen con su rutina; se llevan a cabo las elecciones primarias del partido Likud, del Primer ministro Israelí Biniamín Netanyahu, para dar forma a los comicios legislativos del próximo 22 de enero, a los que se presentará junto con el partido Israel Beitenu.

También se preparan para celebrar con sus familias Januca, la fiesta de las luces, de la independencia en donde los pocos les ganaron a los muchos y que comienza el próximo 8 de diciembre. También compran chamarras y se preparan para los meses de frío y lluvia, compran comida, van a la escuela, al trabajo… Pero ¿qué hay de los residentes de Sderot que llevan tantos años viviendo cotidianamente el terror de los misiles que caen sobre sus casas, sus escuelas, sus parques, sus calles, sobre ellos…?

En Sderot el trauma de los misiles sigue presente. Aproximadamente la mitad de los jóvenes sufren Síndrome de Estrés Post Traumático y ¿cómo ayudarlos? Está en cada uno de nosotros asumir la responsabilidad de actuar. No vivimos físicamente ahí, pero nuestro corazón, nuestros pensamientos y acciones deben estar ahí.

Debemos organizarnos y actuar para que no se sientan solos, ya sea a través de las escuelas, las instituciones e inclusive de forma personal, debemos hacernos presentes. Las ideas son múltiples al igual que las intenciones, pero las acciones deben llevarse a cabo ahora.

Como enseñaba Rav Noaj Weinberg, de bendita memoria: bishbilí nibrá haolam “El mundo fue creado para mí”; refiriéndose a que cada uno de nosotros tiene la obligación de tomar al mundo como responsabilidad personal. La respuesta y responsabilidad de cada uno de nosotros comienza en el momento en que reconocemos la existencia del problema. Esta responsabilidad se aplica independientemente de la posición de uno, sus recursos o habilidades.

Y así debemos responder. De alguna forma, cada uno de nosotros tenemos alguna herramienta para apoyar, para ayudar a nuestros hermanos israelíes.

En Sderot, están tomando acciones como por ejemplo con Sderot Media Center. Organización sin fines de lucro con periodismo ciudadano y agencia de noticias dedicada a llevar la voz de los residentes de Sderot a la vanguardia de las noticias del mundo. El Centro fue fundado con el propósito de manifestar las voces de una población marginada por el conflicto que sufre diariamente ante los ataques de misiles provenientes de Gaza.

Los pobladores de Sderot y el Negev occidental quieren contar su historia. Por esa razón, Sderot Media Center ha sido pionero en presentar el rostro humano de Sderot y el Negev occidental a los medios de comunicación y el público en general. Es reconocida como una fuente oficial y proveedora de información por parte de la Agencia Judía. Sderot Media Center abarca una amplia gama de personas y grupos, incluidas las organizaciones estudiantiles, políticos y responsables políticos.

Y si ellos que están en el centro del problema, del conflicto, actúan activa y positivamente, nosotros deberíamos tomarlos como ejemplo y actuar.

Y tú, ¿qué vas a hacer hoy por tus hermanos israelíes?