Fue una tragedia horrible. En marzo de 2003 Rachel Corrie, una norteamericana de 23 años de edad, estaba pasando un tiempo en Gaza ocupándose en "activismo pro-palestino". Un día, mientras una excavadora israelí estaba desmantelando túneles utilizados por residentes de Gaza para contrabandear armas, Corrie decidió protestar. Se ubicó en una trinchera, en un lugar invisible para el conductor de la excavadora israelí y fue accidentalmente atropellada, falleciendo luego por las lesiones.

Atestiguando bajo juramento, el conductor de la excavadora dijo que no se dio cuenta que había atropellado a Corrie hasta que escuchó por la radio lo que había ocurrido.

Los activistas pro-palestinos aprovecharon la oportunidad para promover la muerte de Corrie como un libelo de sangre, acusando a Israel de asesinato intencional. Como le dijo George Rishmawi, director del grupo que patrocinó la estadía de Corrie en Gaza, al San Francisco Crhonicle (14 de julio de 2004): Poner a estudiantes norteamericanos en peligro es bueno para la causa palestina porque "si uno de esos voluntarios extranjeros es herido de bala, o incluso asesinado, entonces la prensa internacional se sorprenderá y prestará atención".

El martes, una corte civil israelí determinó que la muerte de Rachel fue un accidente.

"La muerte de Rachel Corrie fue, sin dudas, un trágico accidente" dijo la Fiscalía del Estado en una declaración. "Como lo declara el veredicto – el conductor de la excavadora y su comandante tenían un campo de visión muy limitado, tanto así, que no tenían posibilidad de ver a la señora Corrie, y por eso están exonerados de cualquier culpa por negligencia".

Explicando el fallo de la corte, el juez Oded Gershon dijo que la muerte de Corrie fue "el resultado de un accidente que ella se causó a sí misma". Corrie estaba en un área militar cerrada, en donde la entrada para civiles está prohibida. El área era un sitio de tiroteos diarios, fuego de misiles y explosiones. El gobierno de los Estados Unidos había emitido una advertencia para los viajeros norteamericanos que visitaban la Franja de Gaza.

"Ella no se distanció del área, como cualquier persona sensata hubiera hecho", falló el juez.

Pero la prensa se está rehusando a abandonar la mentira de "asesinato intencional". Al reportar el veredicto de la corte, NBC News (sitio en inglés) publicó esta foto mostrando a Corrie parada a plena vista de una excavadora israelí, con un megáfono en la mano.

La ciudadana norteamericana Rachel Corrie, 23, le habla por un megáfono a una excavadora del ejército israelí antes de ser asesinada en Rafah, al sur de la Franja de Gaza, el 16 de marzo de 2003 (NBC News/ Reuters).

Hablando objetivamente, esta foto hace que sea difícil de creer que el conductor israelí no vio a Rachel Corrie. De hecho, las palabras de la foto "antes de ser asesinada en Rafah" enfatizan la idea de que en el momento en que fue atropellada, Corrie era claramente visible y estaba parada con un megáfono.

Pero eso es una gran mentira.

La verdad es que esta foto fue tomada horas antes del incidente. En el momento del accidente, Rachel Corrie no tenía un megáfono y estaba en una posición oculta.

Esta segunda foto, tomada minutos después del accidente, muestra a Corrie sangrando en el suelo:

Cualquier periodista honesto puede ver que la segunda foto muestra una excavadora diferente. Nota la gran mancha de óxido en el lado derecho de la pala de la excavadora, en contraste a la foto del megáfono. Además, esta segunda excavadora tiene ventanas más angostas y de vidrio doble, y una pala de 2,5 metros que tapa en gran medida la visibilidad del conductor.

Esto no puede ser disimulado como un error honesto. Exactamente el mismo "error" fue cometido hace nueve años, y se le llamó la atención a la prensa. El reporte original de 2003 de la CNN utilizó la "cronología creativa" – y yo hice que emitieran una retractación. El Christian Science Monitor tomó la falsa cronología un paso más allá, distribuyendo la primera foto de Corrie con el megáfono afirmando que había sido tomada "momentos antes de ser atropellada".

Entonces, mientras que este fraude fotográfico ha sido bien documentado, la prensa – debido a prejuicios anti israelíes o a descuidos – continúa promoviendo el libelo de sangre de Israel asesinando intencionalmente a norteamericanos.

El final de la historia: Dos días después de que me quejé ante NBC News, fui contactado por un editor diciendo que habían cambiado el título "antes de ser asesinada" por "el día en que fue asesinada".

Sin embargo, para entonces el daño ya estaba hecho y los lectores de NBC ya habían dado vuelta la página. Así, mientras que la verdad se impuso en la corte israelí, aún esperamos el día en que la verdad triunfe de la misma manera en la corte de la opinión pública mundial.