Girmaw Amare tenía 13 años cuando escuchó por radio la cobertura de los atletas etíopes en las Olimpiadas de Sídney, y soñó que un día él también representaría a su país. Pero no a Etiopía, sino a Israel.

Ahora un orgulloso ciudadano de Israel, en el 2018 Girmaw quebró el récord nacional de maratón y se está entrenando duro para calificar para los juegos del 2021 en Tokio.

Al ganar la Maratón de Tiberias en el 2018 con un tiempo de 2:15:30, Girmaw Amare quebró el récord israelí y se convirtió en un campeón nacional.

Grandes sueños

Durante los juegos de Sídney del 2000, los etíopes dominaron las carreras de larga distancia y ganaron medallas de oro en la categoría de hombres de 5.000 y 10.000 metros y el codiciado maratón. El recuento de medallas de atletismo de Etiopía en esos juegos sólo fue superado por los Estados Unidos.

"Yo solía correr alrededor del pueblo y a veces corría una hora y media hasta nuestra escuela", contó en una entrevista con Aishlatino.com. "En nuestra escuela había una radio y todos nos reuníamos alrededor de la radio para escuchar cómo los atletas ganaban sus carreras". Como muchos otros niños, Girmaw soñaba con llegar a las Olimpiadas. "Pero yo no quería representar a Etiopía, yo quería representar a Israel".

Al vivir en un pueblo sin electricidad ni agua corriente, convertirse en un atleta olímpico podía parecer algo lejano, pero como afirma Girmaw, "los judíos etíopes nunca temieron de los grandes sueños".

En el 2006, a los 19 años, con ayuda de la Agencia Judía, Girmaw y su familia llegaron a Israel.

Con los ojos en Tokio. Girmaw Amare está cerca de concretar su sueño de la infancia

Esperar para correr

Al llegar a su nuevo hogar en un centro de absorción en el centro del país, el sueño de correr de Girmaw quedó en lista de espera. "No sabía leer ni hablar en hebreo. Tenía que aprender el alfabeto desde lo más básico". Para esta prioridad de aprender hebreo, Girmaw decidió aprender cada día 50 palabras nuevas.

"Recordaba la historia de mi familia y cuánto se esforzaron mis padres para que pudiéramos llegar a Israel. Mi padre siempre decía: 'Acepta todo lo que el mundo te arroje'".

Un día, Girmaw vio a otro nuevo inmigrante entrenando con zapatillas de correr. "Me dijo que iba a correr en la Maratón de Jerusalem y le dije que a mí también me gustaría participar". Con un poco de ayuda, se registró para el evento de 10 kilómetros, aunque en ese momento el futuro campeón de maratón de Israel ni siquiera tenía un short ni zapatillas para correr.

Con muy poco entrenamiento, y tras recibir un short y zapatillas el mismo día de la carrera, Girmaw terminó séptimo en su categoría. Un año más tarde le asignaron como entrenador a un excampeón etíope, ahora un entrenador nacional del equipo israelí, y comenzó a entrenar en la Academia Nacional Atlética Hadar Yosef.

En la final de los 5.000 metros de Israel. Literalmente volando.

Al ritmo de la maratón

En el 2018, a los 31 años, Girmaw quebró por 25 segundos el récord nacional israelí de maratón y fue coronado como campeón nacional. "No hay palabras para describir el sentimiento", asegura. Su sueño estaba un paso más cerca.

Tras mejorar cada año, Girmaw cuenta con una serie de resultados entre los 20 primeros en maratón a nivel internacional, tras haber terminado en octavo lugar en Praga en el 2019, y en onceavo lugar en Sevilla, España. En este momento ocupa el segundo lugar en Israel detrás de otro inmigrante etíope, Maru Teferi. Los ojos de Girmaw están fijos en los juegos olímpicos de Tokio que tendrán lugar en julio de este año. (Debido a la pandemia, es posible que los juegos se vuelvan a postergar).

El 14 de marzo, Amare participará en una prueba oficial alrededor del lago Hula de Israel, donde debe correr en menos de 2:11:30 para asegurar la clasificación olímpica. Para prepararse regresó a Etiopía y está en medio de dos meses de un exclusivo campamento de entrenamiento en Addis Ababa. Y mientras persigue su sueño olímpico, dos meses atrás acaba de concretar otro sueño personal, cuando su esposa dio a luz a su primer bebé, una niña llamada Adi, que significa 'joya'.

"Cada vez que entreno, en cada circuito, en cada entrenamiento, recuerdo lo que dejé en Israel para estar aquí y doy todo lo que tengo para aprovechar esta oportunidad".

"Los etíopes están acostumbrados a que sus corredores se vayan del país porque los compran en otros países para que corran bajo otra bandera. Pero yo digo con orgullo que partí porque quería irme a Israel. Partimos porque somos judíos. Siento mucho orgullo al flamear nuestra bandera y mostrarle al mundo que podemos lograr cosas grandiosas".

Compitiendo en la Maratón de Berlín, 2018.

Con los ojos en Tokio

Cada vez con más admiradores en Israel y en el exterior, Girmaw es un modelo inspirador para muchos atletas. Todavía no tiene ningún auspiciante oficial, aunque reconoce que eso lo ayudaría. Él agradece profundamente el apoyo que recibe de quienes se acercan a alentarlo.

"El aliento que recibo en Israel y del pueblo judío en todo el mundo realmente me empuja a seguir adelante. Para mí es muy importante representar a Israel y sueño con flamear nuestra bandera en las Olimpiadas en Tokio. Es un sueño que arde en mi interior y estoy totalmente focalizado para llegar allí".


Para seguir a Girmaw Amare, visita https://www.facebook.com/athlete.girma