Es de público conocimiento que los civiles de Siria viven hace 3 años en una devastadora guerra civil que convirtió la rutina de todos ellos en una constante amenaza de muerte. Sin embargo, casi nadie sabe que, a pesar de la deteriorada y tensa situación entre Israel y Siria, las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel), respaldadas por el Estado de Israel, decidieron establecer un hospital de campaña para tratar a los heridos sirios en la frontera entre los dos países y aplicar una vez más la lección universal del Talmud: “Quien salva una vida, salva a toda la humanidad”.

Todo comenzó el 16 de febrero de 2013, cuando siete heridos de Siria pidieron ayuda a soldados de las FDI presentes en las cercanías de la frontera. “Llegaron un Shabat y fueron atendidos por las mismas personas que tratan a nuestros soldados en el Golán” nos cuenta el Coronel Tariff Bader, quién después de terminar sus estudios de medicina se sumó a las filas de las FDI como oficial de medicina del Comando Norte y ahora jefe del hospital de la frontera con Siria. Este fue el comienzo de una acción extraordinaria de médicos de las FDI, quienes se sumaron a un gesto sin precedentes embarcándose en una misión humanitaria en una frontera hostil. “En la doctrina del Cuerpo Médico está claramente escrito que debemos atender a todos los heridos y enfermos, ya sean enemigos o no”.

“Cuando se tomó la decisión de recibir más pacientes, decidimos construir un hospital de campaña para hacer posible el tratamiento de los heridos con lesiones graves que requerían ayuda inmediata y que no podrían sobrevivir hasta la hora de ser evacuados a hospitales civiles”, dijo el Coronel. La infraestructura tiene la capacidad para atender ciertas cirugías, ortopedia y radiología. Israel ya ha atendido cerca de 700 sirios heridos y cerca de 350 de ellos fueron tratados en el propio hospital de campaña donde enfermeras y enfermeros vienen a prestar su servicio médico militar en la frontera.

En los casos en que los pacientes deben ser sometidos a operaciones más complejas, se establece una cooperación muy estrecha entre los servicios médicos militares y civiles permitiendo al cuerpo médico del ejército israelí enviar civiles sirios a hospitales israelíes para recibir una atención más especializada. “No ha habido un solo caso en el que se le negó un tratamiento médico a alguien necesitado. De eso no cabe duda alguna”, dice el Coronel Bader.

Un reto diario para salvar vidas

El hospital de campaña se encuentra situado muy cerca de la frontera, por lo que es un potencial objetivo para los sirios que quieran explotar el caos en el país y atacar a Israel. Tanto nuestros soldados, como la infraestructura se ven constantemente amenazados por disparos o misiles provenientes del otro lado de la frontera. Sin embargo, este es un riesgo que el ejército israelí decidió tomar con el objetivo de auxiliar a aquellos que necesitan ayuda.

Desde un punto de vista médico, los soldados de las FDI atienden pacientes sin saber nada sobre su historial de salud ni de cómo resultaron heridos. Evidentemente no existe ningún tipo cooperación entre los servicios médicos de ambos países. Sin embargo, sucede que pacientes regresan a la frontera con Israel luego de haber sido atendidos por médicos sirios, llevando consigo documentos sobre la atención recibida en Siria y hasta indicaciones y prescripciones para su seguimiento. Estos, escritos en árabe o en inglés, son a veces la única “cooperación” entre los dos países que busca proporcionar el mejor servicio posible al paciente desde Siria hasta su tratamiento en Israel.

El Coronel Bader asegura que “El pueblo sirio ahora confía en nosotros. Durante el primer mes, les resultaba extraño venir a Israel, hoy en día, ya no es el caso”. Con el fin de ayudar plenamente, los pacientes deben firmar un documento en árabe y en inglés que permita al ejército israelí tratar con ellos. Todo se hace con el objetivo de aclarar que las heridas no fueron causadas en Israel. De todas maneras, al regresar a Siria, los beneficiados deben borrar toda evidencia de haber sido auxiliados por el Estado judío, ya que esto puede suponer un gran peligro para sus vidas.

Una ayuda plenamente humanitaria

Para muchos sirios heridos, el conflicto en el que están involucrados en Siria es un verdadero trauma. Ellos presenciaron la muerte a su alrededor, escenas de destrucción e imágenes que son tan dolorosas de soportar como sus propias heridas. Por esta razón, payasos médicos llegan a los hospitales de campaña para aliviar el estrés y la ansiedad y ayudarlos a superar el trauma, también para restaurar la energía a los niños hospitalizados, jugar, reír y distraerlos de sus oscuros pensamientos.

“Si bien es duro, es nuestro deber”, dijo el Coronel Bader. “Las lesiones en los niños son las que dejan un mayor impacto. Recuerdo a una chica que se había roto el fémur por completo. Si no hubiéramos estado allí, podría haber muerto. Esto hace que me sienta orgulloso como médico y como ciudadano de Israel. Otros pacientes llegaron inconscientes y cuando despertaron, estaban bastante impresionados de encontrarse en Israel, en un hospital con personas hablando en hebreo. Afortunadamente, sus compatriotas nos ayudaron a calmarlos”.

El Coronel Bader por su parte, formó parte de la delegación de las FDI en Haití en 2010. “Con las vidas que salvamos en nuestra propia frontera, siento exactamente el mismo sentimiento. Me llena de orgullo ser parte de esta misión”.

Publicado originalmente en idfblog, editado por AishLatino.com.

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