En diciembre del 2018, Netanel Felber, un soldado del batallón Najal Jaredí, sufrió una herida casi fatal en la cabeza cuando un terrorista palestino le disparó mientras custodiaba una parada de autobuses. En el ataque murieron otros dos soldados, Iuval Mor Iosef y Iosi Cohen, ambos de la misma unidad que Netanel.

Cuando llegó la primera llamada a los servicios médicos de emergencia, Netanel no respondía. Los paramédicos, médicos y enfermeras lucharon para salvar su vida y estabilizarlo.

Netanel con su madre, Judi, al enrolarse en el ejército.

Netanel, que nació en Silver Springs, Maryland, y llegó a vivir en Israel cuando tenía nueve años, fue trasladado en febrero de un hospital en Jerusalem a la unidad especializada en rehabilitación del hospital Tel Hashomer para comenzar el largo y arduo proceso de rehabilitación.

Su madre, Judi, habló con Aishlatino.com sobre la lucha maratónica de su hijo para recuperarse y del progreso que continúa dando mucho aliento a la familia, a los amigos y al equipo médico.

“La rehabilitación en general implica un duro trabajo y la recuperación neurológica es todavía más difícil porque es muy lenta. Netanel ha trabajado duro y vemos increíbles mejoras”.

Ahora a veces es capaz de identificar a miembros de la familia y a amigos, y recuperó ciertos movimientos, tales como levantar la mano izquierda y arrojar una pelota. Con la ayuda de los terapeutas también comenzó a comunicarse, a responder preguntas muy simples señalando los letreros de “sí” y “no” que tiene sobre la mesa de su silla de ruedas.

Netanel con un soldado en una fiesta de Sucot

“Él era diestro y perdió la movilidad de esa mano, por lo que está aprendiendo a escribir con la mano izquierda. No siempre responde, pero cuando lo hace eso nos da mucho aliento. Nos aferramos a las pequeñas mejoras”.

Junto a las mejoras de Netanel, también hubo algunas complicaciones. “Tuvo que luchar contra algunas infecciones y todavía tendrá que pasar más cirugías en el futuro”.

La primera sonrisa desde el ataque

Para Judi, el mayor avance tuvo lugar hace algunos meses en una fiesta organizada por el Rav Uzi Hovav, el director de la ieshivá donde Netanel estudiaba antes de comenzar a servir en el ejército.

“Netanel estaba en medio de un círculo en el que bailaban, y la persona que lo cuidaba empujaba su silla de ruedas. Mientras todos cantaban y bailaban a su alrededor, su cuidador me señaló que lo mirara. Netanel estaba sonriendo por primera vez desde el ataque. Su lado derecho no funciona demasiado bien, por lo que era una media sonrisa, pero allí estaban sus brillantes dientes blancos y sus labios estaban curvados hacia arriba. No puedo expresar lo importante que fue para mí ver eso”.

“Ese evento fue tan exitoso que hicieron otra fiesta en Sucot, en la base del ejército donde servía Netanel. Había una atmósfera maravillosa de cantos y bailes con sus amigos del ejército junto a sus amigos de la ieshivá. Todos lo pasaron muy bien, incluso Netanel”.

Hace algunas semanas Netanel volvió a sonreír cuando lo visitaron algunos amigos cercanos. “Apenas comenzaron a cantar, él tenía una enorme sonrisa en su rostro que permaneció allí todo el tiempo que ellos estuvieron en su habitación”.

Shabat en el hospital

Desde el ataque, Judi y Joe Felber, los padres de Netanel, estuvieron permanentemente en el hospital de Jerusalem donde era tratado. Desde su traspaso a la unidad de rehabilitación más cerca a su casa, ellos viajan a visitarlo cada día. Sin embargo en Shabat y en las festividades se quedan en un pequeño hotel en el campus del hospital y a menudo los acompañan los hermanos de Netanel, Daniel y Adina.

“Rav Uzi arregla de forma regular visitas de estudiantes de la ieshivá y algunos de los amigos más cercanos de Netanel a veces se quedan a pasar Shabat. Ellos cantan y comparten palabras de Torá, lo que ayuda a mantener una atmósfera festiva y especial. A Netanel le gusta eso”.

El mes pasado, Netanel se unió a su familia en la celebración de la boda de su hermana Adina con Moshé.

En las semanas siguientes al ataque, Adina Felber dijo ante los medios de prensa de Israel: “Mi hermano estará en mi boda, incluso si tengo que casarme en el hospital”.

Netanel no sólo fue a la boda, sino también a la ceremonia de Henna (una celebración previa a la boda) una semana antes. En la boda, Netanel hizo señales con el pulgar hacia arriba y levantó la mano para saludar a quienes se acercaban a verlo.

Judi y Joe Felber acompañan a Adina hacia la jupá

Judi agrega: “A Adina le dijeron que el día de su boda la novia tiene una línea especial directa con Dios, por lo que al estar bajo la jupá Adina dijo una bendición especial pidiendo salud para Netanel. Fue muy emotivo. Yo traté de no llorar”.

Netanel también pudo unirse a la celebración tradicional de sheva brajot durante el Shabat siguiente a la boda. Esa fue la primera vez que durmió fuera del hospital desde el ataque.

“Fue un desafío coordinar todo para estar fuera del hospital debido a las necesidades especiales y únicas de Netanel, pero con la ayuda de amigos y de sus cuidadores, todo fue un éxito”.

Valorar “el momento”

“Cuando miro en dónde estaba el 12 de diciembre pasado, el día previo al ataque, no es el mismo lugar en el que estoy hoy. Este año fue una montaña rusa de emociones. Pero conocí amigos maravillosos. Aprendí mucho. Reconocí la bondad en personas que antes desconocía y también conocí muchas personas nuevas sumamente amables. En la boda hubo invitados que no conocíamos hace un año.

“Hay algunas cosas que aprendí a lo largo del camino. Lo primero es que los médicos sólo pueden hacer hasta dentro de un límite. Mi padre, de bendita memoria, solía llamarlo la ‘práctica’ de la medicina. Es tanto lo que depende del amor, el apoyo y las plegarias de los amigos de Netanel y de la familia y a su intenso trabajo tratando de recuperarse. Por supuesto, sólo Dios sabe qué nos aguarda en el futuro”.

“También aprendí a valorar mucho más el momento presente. Pensar qué es correcto ahora y realmente focalizarme en lo que es importante. A veces parece que Netanel no mejora en absoluto, y entonces miro a dónde estaba hace apenas un mes y no puedo creer cuánto ha mejorado”.

Con ayuda de Dios, Netanel seguirá mejorando. Los Felber necesitan pensar sobre el futuro de Netanel y dónde vivirá cuando salga de las instalaciones de rehabilitación. “Él necesitará mucho cuidado, no va a ser fácil, continuará trabajando con especialistas durante el resto de su vida. Tenemos mucha ayuda de amigos y de la familia, así como de muchos expertos que fueron increíblemente serviciales y comprensivos, así que sé que con la ayuda de Dios lograremos salir adelante”.

Este mes Netanel pasará otra cirugía. La familia Felber pide que sigan rezando por Netanel Ilán ben Sheina Tzipora para que tenga una pronta y completa recuperación.