Los padres de Sderot tienen que hacerse constantemente esta temida pregunta: Si viene un misil y mis hijos están en partes distintas de la casa, ¿Cómo hago para meterlos a todos en el refugio antibombas en menos de 15 segundos?

La pregunta se hizo muy real para Tami Jorno hace dos semanas. Su esposo estaba fuera por trabajo y la sirena de Alerta Roja sonó. Ella tenía 15 segundos para correr al refugio junto a sus dos hijos. Tomó en brazos a su hija de 5 años que estaba junto a ella en la cocina y corrió. Su hijo de 4 años estaba en el salón. Sin tiempo que perder, le gritó que corriera. A pesar de que a los niños en Sderot les enseñan desde pequeños a correr hacia los refugios antibombas durante las sirenas, Tami dice que sus hijos a menudo no escuchan la sirena cuando ven televisión.

El niño escuchó el llamado de su madre y corrió al refugio antibombas. Justo en el último segundo.

Un misil impactó directamente la casa, destruyendo todo excepto la habitación protegida que albergaba a Tami y sus dos hijos.

Un misil impactó directamente la casa, destruyendo todo excepto la habitación protegida que albergaba a Tami y sus dos hijos.

Esto ocurrió recientemente, en julio del 2014. Pero Sderot ha estado bajo ataque por más de una década. Desde el 2005, Sderot ha sido el blanco de más de 9.000 misiles.

En esta última ronda, la mayoría de Israel ha experimentado lo que es vivir bajo la amenaza de misiles. Sderot, una vez más, ha sido la ciudad más desafortunada. Una fábrica y la casa de los Jorno han sido destruidas.

Las personas de Sderot han visto la situación escalar lentamente en el curso de los años. Hamás ha aumentado lentamente sus ataques, y los misiles ahora llegan a ciudades más densamente pobladas en el norte.

Naom Bedein del Centro Mediático de Sderot ha documentado el fuego de misiles en Sderot desde noviembre de 2006. Él ha presenciado a Sderot convertirse en lo que él llama "la capital de los refugios antibombas del mundo", con 6.000 refugios antibombas construidos.

Y si bien los refugios han salvado vidas, los residentes de Sderot dicen que no son la solución. Su cercanía a Gaza hace que el sistema de defensa ‘Cúpula de Hierro’ no pueda protegerlos. Como resultado, los golpes más devastadores de Hamás han sido en Sderot.

El sábado 28 de junio por la noche, a eso de las 8 p.m., la fábrica de pintura y revestimientos Denber en Sderot fue golpeada y destruida. Los misiles produjeron llamas que incendiaron toda la fábrica.

Nadie estaba presente en la fábrica esa noche. De acuerdo al dueño de Debner, Baruj Kogan, dos trabajadores en la fábrica contigua resultaron heridos en el proceso de correr a refugiarse en medio de la noche.

Kogan, padre de tres y abuelo de cinco, vive en Rishón Letzión, un suburbio de Tel Aviv. Él dice que mudó su fábrica a Sderot desde Ofakim, porque la mayoría de sus trabajadores vivían en Sderot. A pesar de la amenaza a su inversión, él ya está reconstruyendo la fábrica en Sderot. "Estamos reconstruyendo y nos vamos a quedar aquí. No tenemos miedo de los misiles y no nos vamos a ir a ninguna parte".

La resistencia de los habitantes de Sderot es una fuente de orgullo, tanto como su miedo es una fuente de dolor. Cada uno de ellos contraataca a su propia manera.

Todos quieren que la tranquilidad se restablezca permanentemente. "Cada vez que Israel realizó este tipo de operación, tuvimos tranquilidad por unos cuantos años, y luego lanzan otra vez", dijo Kogan. "Esperamos que esta operación en Gaza ponga fin a los ataques para siempre".

En esta última ronda de terrorismo, dos civiles israelíes han muerto —una señora mayor en Haifa mientras buscaba refugio y un voluntario en la frontera de Gaza—. Los israelíes son optimistas y resistentes. Se están manteniendo a salvo, tomando precauciones, pero arreglándoselas para seguir con su vida diaria.

Al mismo tiempo, el alcance de los misiles de Hamás ha aumentado y la frecuencia no muestra signos de disminución. Y si bien el sistema de defensa ‘Cúpula de Hierro’ y los refugios protegen la vida (con la ayuda de Dios), ellos no desvanecen el miedo, la ansiedad o los traumas. Más aún, los israelíes temen constantemente que un misil burle el sistema de defensa de la nación.

Hace casi una semana, Israel aceptó un cese al fuego mediado por los egipcios. Hamás no estuvo de acuerdo, y cientos de misiles siguieron volando hacia territorio Israelí.

Kogan le dijo a AishLatino.com que él considera la idea del cese al fuego una "broma". Él piensa que "no puedes hacer acuerdos con asesinos".

Los israelíes —especialmente los residentes del sur— están buscando respuestas y anhelando paz.