Ben es de Pórtland, Oregón. Él tiene solamente 20 años, pero él es mi héroe.

Irónicamente, Ben solía admirarme a mí. Él es mi primo. Nació cuando yo era un adolescente y lo he visto crecer desde que era un bebé hasta transformarse en un hombre. A menudo yo pasaba Pesaj con Ben y sus padres Brian y Laurie, y nos divertíamos juntos con sus hermanos Hill y Jon. Creo que ellos pensaban que yo era genial porque era el “primo grande”.

A medida que se acercaba la graduación de Ben, sus amigos estaban decidiendo a qué universidad asistir. Pero Ben no escogió Oregon State u otra universidad prestigiosa, o ni siquiera ir de mochilero por Europa. En vez, él escogió pasar un año en Israel en la Universidad de Bar Ilán. Durante sus estudios, Ben conoció a una chica llamada Miriam de Denver, Colorado, que también estudiaba en Bar Ilán. Ellos tenían mucho en común: amor por el judaísmo, amor por Israel, y con el tiempo, desarrollaron también amor el uno por el otro.

Ben en su boda hace un mes.Ben en su boda hace un mes.

Ben comparó su antigua vida en Pórtland con su nueva vida en Israel. Si la vida fuese una obra de teatro, Ben sentía que vivir en Pórtland era como sentarse en la audiencia, mientras que vivir en Israel era como estar en el escenario. Ben, de 19 años, decidió hacer Aliá a Israel. Solo.

Miriam también hizo Aliá. Ella tenía algunos primos en Israel, pero Jerusalem está muy lejos de Denver. Después de Bar Ilán, Miriam eligió pasar un año en un seminario para mujeres aumentando su conocimiento del judaísmo que amaba tanto.

Y Ben, mi “primo chiquito”, se enroló en el ejército israelí. Él podría haber estado en casa en Estados Unidos asistiendo a fiestas de fraternidades o a partidos de fútbol americano, sin embargo, eligió estar en Israel y poner su vida en riesgo para proteger al pueblo judío. Ahora él se sentía realmente en casa.

Hay una expresión en hebreo, un bait neemán beisrael, un ‘hogar construido sobre las bases de la fe judía’. Para Ben y Miriam era tiempo de construir ese hogar. Ellos se comprometieron y planificaron una boda. Familia y amigos vinieron a Israel a celebrar. Incluso el primo Richard (yo).

En la ceremonia, el rabino que oficiaba dijo algo conmovedor. Él dijo que hace miles de años, se escribió una canción justo para Ben y Miriam. La hemos cantado innumerables veces a lo largo de los años, en los muchos tiempos difíciles que ha experimentado el pueblo judío. Ellos cantaron: “Se oirá nuevamente, en los montes de Yehudá y en las calles de Jerusalem, el sonido de alegría y júbilo, el sonido de la novia y el novio”. Aquí estábamos en la boda de Ben y Miriam, en los montes de Yehudá. Había sonidos de alegría y júbilo. Los sonidos de la novia y el novio. Un chico de Pórtland, Oregón. Una chica de Denver, Colorado.

Aquellos de nosotros que amamos Israel ocasionalmente pensamos en vivir allí. Pero pensamos en los muchos obstáculos: nuestros amigos, nuestras familias, nuestros trabajos. No es posible. Sin embargo, simple y valientemente, Ben y Miriam demostraron que es muy posible.

Solamente un mes después de su boda, Ben fue llamado a pelear por el pueblo judío en el conflicto en Gaza. Miriam también se ha enrolado en una unidad de apoyo. Yo estoy en Canadá pensando adónde debería llevar a mi familia de vacaciones y Ben, Miriam y el resto de los soldados de las FDI están peleando por la seguridad de cada judío alrededor de mundo.

No te equivoques, lo que el conflicto actual ha demostrado muy claramente es que los judíos alrededor del mundo se identifican con Israel. Así que no importa dónde vivamos, estos jóvenes hombres y mujeres de las FDI nos pertenecen, ellos son parte de nosotros.

Algunas personas idolatran atletas, otras admiran celebridades. Para mí, es mi primo Ben. Él es mi héroe.