Ha sido una semana muy intensa en Israel y ha estado llena de todo tipo de emociones: angustia, desesperación, esperanza y rabia. Por mi cabeza desfilan imágenes surrealistas, al tiempo que se nubla mi visión por una neblina de incredulidad y temor.

A continuación hay algunas imágenes que capturan algunos de los pensamientos y sentimientos que los judíos de Israel —y del exterior— han experimentado en la última semana.

1. Naftalí, Gilad y Eyal

Sus nombres y sus rostros están grabados en nuestras mentes. Son nuestros hermanos, nuestros hijos, y la nación está de pronto unida por ellos. La vida no es normal.

2. Perforando el cielo

A lo largo de todo el mundo estamos utilizando el arma más poderosa del arsenal judío: clamamos juntos en una sincera plegaria.

3. #Bring Back Our Boys

Estaba jugando con mi hijo mientras esperábamos su autobús escolar. Parecía una mañana normal en Jerusalem. Pero entonces, apareció un bus Egged adornado con un letrero: “Bring Back Our Boys” (Devuelvan a nuestros niños). Nada es normal.

4. Celebración depravada

El mundo árabe irrumpió con su propia campaña en los medios sociales celebrando el secuestro. Bajo el hashtagThree Shalits” (Tres Shalits) —que hace alusión a Gilad Shalit, el soldado que fue secuestrado por Hamás en el año 2006 y que fue intercambiado por 1.027 terroristas en el 2011—, aparecen imágenes de árabes mostrando tres dedos, los cuales simbolizan a los tres jóvenes secuestrados en la forma de un signo de paz distorsionado. La imagen literalmente me revuelve el estómago.

5. El alma de la nación

Hemos rezado constantemente para que Dios les dé fortaleza a los padres de los jóvenes, pero la fe inquebrantable, la dignidad y el coraje que ellos han demostrado en todo momento nos ha dado a nosotros apoyo y nos ha recordado del poder único del pueblo judío.

6. En contra de la corriente

Mohammed Zoabi, el joven de 17 años y autoproclamado sionista, se transformó en una sensación viral por vencer la presión social y declarar su apoyo a Israel y a Naftalí, Gilad y Eyal. A cambio, el recibió amenazas de muerte de su pueblo, un aviso de desalojo y un grupo de guardaespaldas cortesía del gobierno israelí.

Una nueva semana está por comenzar. Quiera Dios que podamos ver el cumplimiento del rezo que está constantemente en nuestros labios: “Nuestros hermanos, toda la casa de Israel. Aquellos que están sufriendo y aquellos que están en cautiverio… Que Dios se apiade de ellos y que los traiga de vuelta de la aflicción al alivio, de la oscuridad a la luz, de la esclavitud a la liberación, ahora, rápidamente y prontamente, y digamos Amén”.