Ha sido una trágica semana para nuestro pueblo.

El pasado domingo, un terrorista palestino disparó desde un automóvil hacia un grupo de personas que esperaban en un paradero de autobús en las afueras de Ofra, al norte de Jerusalem, hiriendo de gravedad a Shira Ish-ran, una joven de 21 años que se encontraba en el séptimo mes de su primer embarazo, y a su esposo Amijai.

Shira tuvo que ser sometida a una cesárea de emergencia para intentar salvar al bebé, pero el estado de éste se fue agravando con el correr de los días hasta finalmente fallecer el día miércoles. Así, la noche del miércoles cientos de personas se reunieron en el cementerio del Monte de los Olivos, en Jerusalem, para enterrar al bebé, a quién le fue realizado el Brit milá y fue nombrado Amiad Israel, Hy’’d.

“Está escrito en la Ley Judía que el bebé debe recibir un nombre”, dijo el abuelo, Rav Rafael Ish-ran, “así que tus padres te dieron un nombre; y ese nombre tiene un gran significado: Amiad Israel, 'el pueblo de Israel es eterno'. El pueblo judío está aquí por siempre”.

Quienes hablaron en el funeral hicieron referencia a que, a pesar de haber vivido tan sólo tres días, Amiad Israel pudo cumplir con varias mitzvot: unió al pueblo de Israel; honró a sus padres al mantenerse con vida hasta que ellos pudieran ir a verlo y despedirse; y habitó la tierra de Israel, donde además fue enterrado.

“¿Por qué un asesino apunta su arma a una mujer embarazada?”, preguntó entre lágrimas Jaim Silberstein, el otro abuelo. “Desde aquí, en el Monte de los Olivos, en el corazón de Jerusalem, declaramos: ‘No tendrán éxito, nunca tendrán éxito, somos más fuertes que ustedes’", concluyó.

“No hay muchas personas, incluso que hayan vivido durante largos años, que tengan el mérito de haber unido al pueblo judío como tú lo hiciste”, dijo Rav Rafael Ish-ran refiriéndose al pequeño bebé. “Trajiste mucha luz, y con tu luz eliminaremos toda su oscuridad”.

Y mientras aún llorábamos y nos secábamos las lágrimas por la trágica muerte de Amiad Israel, en la mañana posterior al entierro, un segundo terrorista palestino disparó desde su auto hacia un paradero de autobús ubicado a menos de dos kilómetros de aquél donde Shira fue atacada, asesinando a dos personas e hiriendo a otras dos.

El corazón de todo el pueblo de Israel está unido en duelo con las familias de las víctimas y pedimos por la pronta recuperación de los heridos. Que la bendita memoria del pequeño Amiad Israel y del resto de las víctimas, nos ayuden a recordar que nuestro pueblo está aquí para quedarse. El pueblo judío está aquí por siempre.