En Lag BaÓmer, un incendio devastador arrasó el Moshav Modiim en el centro de Israel, destruyendo casi por completo 50 hogares. Con una temperatura agobiante de 38°C y vientos sofocantes, el fuego se propagó a toda velocidad. Los residentes tuvieron que evacuar el lugar en 10 minutos, llevándose sólo la ropa que tenían puesta. Milagrosamente, todos escaparon, lo que evitó que esta historia tuviese un resultado todavía más lamentable.

El incendio fue uno de los aproximadamente 1000 que hubo en Israel en Lag BaÓmer, donde se quemaron más de 800 hectáreas, principalmente en el bosque de Ben Shemen, adyacente al Moshav Modiim. La investigación de los bomberos israelíes reveló que el incendio comenzó en varios puntos, lo que despierta la sospecha de que fuera provocado. (Debido a que hacía demasiado calor y estaba muy seco, los residentes del Moshav evitaron encender las tradicionales fogatas de Lag BaÓmer).

En medio de las cenizas, el espacio público más importante del Moshav quedó completamente ileso: la sinagoga, con su mural pintado a mano por Itzjak ben Iehudá, residente del Moshav.

El interior de la sinagoga del Moshav, con su mural pintado a mano.

Una infraestructura irreparable

El Moshav Mevó Modiim (también conocido como Meor Modiim) fue fundado en 1975 por Rav Shlomo Carlebaj, el “rabino cantante” cuyas conmovedoras melodías son famosas en todo el mundo judío. Muchos de los primeros residentes del Moshav fueron hippies de los años 60 inspirados por una fusión contracultural de Torá en la “Casa de amor y plegaria” de Carlebaj en San Francisco, Estados Unidos. Los residentes del Moshav, conocidos como "la Jevrá" son un grupo ecléctico de músicos, artistas, granjeros orgánicos, perfumeros, maestros de yoga, poetas y buscadores espirituales.

Debido al profundo sentido de comunidad de la Jevrá, los oficiales israelíes entendieron la importancia de mantenerlos unidos tras la evacuación. La jevrá en este momento se encuentra albergada en un cómodo dormitorio en el pueblo de Iad Biniamin (Donde estuvieron las comunidades judías de Gaza después de la evacuación del 2005).

Los residentes le dijeron a AishLatino.com que los están cuidando bien, incluso lo compararon a un hotel con su comedor comunitario, actividades organizadas (clases, espectáculos, niñeras) y un gran depósito de alimentos y suministros. La gente donó computadoras, ropa y juguetes. También hay servicios de transporte a la vecina ciudad de Modiin, donde hay comercios y transporte público.

Mientras tanto, se busca una solución más permanente para que la Jevrá pueda permanecer unida y vivir en un bloque de 50 casas.

Regresar al Moshav es imposible, quedó completamente inhabitable. Toda la infraestructura (electricidad, desagües y cañerías de agua) se dañaron de forma irreparable. En la historia moderna de Israel hubo barrios que sufrieron incendios, pero nunca hubo una comunidad completa que se viera afectada a este nivel.

Reconstruir el Moshav implica empezar absolutamente de cero: arrasar la zona con maquinaria pesada y reemplazarla con infraestructura nueva y moderna. Sin embargo reconstruir todo llevará muchos años.

Las llamas llegaron al Moshav, incrementadas por los fuertes vientos y una temperatura de 38°C

Un oasis de amor y alegría

Los judíos de todo el mundo guardan duelo por la pérdida de este tesoro nacional en el que cada evento era una experiencia especial. El Kabalat Shabat y la plegaria de Halel estaban cargadas espiritualmente con alegres cánticos. Las bodas en el Moshav eran un despliegue singular de amor, en el que la jupá podía extenderse durante horas de canciones y bailes. En los Bar Mitzvá, la comunidad se sentaba en un círculo y uno por uno compartían su recuerdo favorito del niño que hacía el Bar Mitzvá.

Por el momento, la Jevrá no está apurada por trasldarse a ninguna parte.

En un comienzo, el Moshav operó como una granja colectiva, en donde los residentes eran socios en empresas tales como fábricas de tofu y granola. A pesar del paso de los años, el Moshav preservó su sabor singular de “Haight Ashbury (el barrio en San Francisco) mezclado con jasidut”. La Feria del Moshav dos veces al año era una especie de "mini Woodstock", con una vasta selección de artes, artesanías, comida orgánica y músicos populares que tocaban a lo largo del día.

Músicos en la Feria del Moshav, el mini Woodstock israelí

Ahora sólo podemos saborear los recuerdos y memorias del Moshav, como Luciano’s, la popular pizzería con su enorme mural del Kótel y una interminable cadena de melodías Carlebaj, ahora totalmente destruido por el fuego.,

Muchos de la Jevrá son baalei teshuvá que recorrieron un largo camino. Lamentablemente el fuego los dejó sin ningún registro de una vida de valiosas fotos, libros y obras de arte.

Sin embargo, en el típico estilo del Moshav, los residentes se mantienen animados y optimistas. Un residente del Moshav lo comparó con la sensación que uno tiene después de Iom Kipur: “Es como tener una página blanco y puedes comenzar de nuevo”.

Con este trágico incendio desapareció una pieza de la historia judía moderna. Pero el pueblo judío siempre fue bendecido con enorme idealismo, resiliencia y esperanza. Sacando fuerzas de este depósito, Mevó Modiim, promete regresar todavía mejor que antes, y emerger como un fénix entre las cenizas.

Permanezcan atentos para el segundo capítulo del Moshav.