“Mi hija está obsesionada con todas las actividades festivas de su escuela”, me dijo una amiga hace poco. Otra amiga me confesó que sus hijos le ruegan que compre un árbol de navidad. Cada año, el “dilema de diciembre”, la tarea de guiar a nuestros hijos a través de la temporada de festividades ajenas, se torna más difícil. ¿Cómo podemos equilibrar el disfrute de nuestros hijos durante la temporada con el orgullo de ser judíos?

He aquí una lista de diez ideas que, según mi propia experiencia, ayudan a los niños a disfrutar su judaísmo durante diciembre, ¡y también durante todo el año!

1. Caridad, con un toque judío

Este diciembre, cuando todos parecieran estar recaudando dinero para diferentes causas caritativas, participa con un toque judío: intenta recaudar dinero para comunidades judías de Israel y del mundo que están enfrentando dificultades.

Las oportunidades abundan. Por ejemplo, la comunidad judía de Chicago recaudó dinero para construir el primer parque de juegos antibombas del mundo en Sderot, una ciudad del sur de Israel que ha sufrido miles de ataques de misiles y morteros desde Gaza. La comunidad judía de Toronto estableció un fondo para recaudar dinero para Howie Rothman, un nativo de Toronto que falleció después de un año en la UCI producto de las heridas que sostuvo en la masacre de Har Nof. También puedes acercarte a la sinagoga local para averiguar sobre las necesidades económicas de tu propia comunidad.

Trata de hacer que la caridad (tzedaká en hebreo) sea un aspecto cotidiano en tu vida familiar. Si aún no tienes una alcancía de tzedaká, decora una en casa y ponla muy a la vista. Haz que poner dinero en ella se transforme en una rutina en tu familia (en mi casa, mi marido y yo tratamos de recalcar la ley judía de dar el 10% de nuestro ingreso a caridad haciendo que nuestros hijos donen un décimo de su dinero cada vez que reciben regalos o mensualidades). Involucra a los chicos en el tema: habla sobre alguna organización judía a la que te gustaría apoyar y por qué te gustaría hacerlo.

2. Tómate un descanso

Cuando el estrés de diciembre se hace intolerable, tómate un descanso y asiste a un ambiente judío nuevo para ti. Come en un restaurante casher. Asiste a una clase de judaísmo. La idea es recordarte a ti mismo y a tu familia que en algunos lugares la vida continúa con normalidad durante diciembre.

3. Celebra Shabat

Shabat brinda la atmósfera perfecta para celebrar en un ambiente judío. Cuando todos parecieran ocupados preparándose para sus reuniones festivas, trata de planear una hermosa comida de Shabat para tu familia y amigos. Si observar Shabat es algo nuevo para ti, comienza con la cena de Shabat: planea un menú festivo e invita a familiares para pasar la velada con ellos. Si tienes tiempo, trata de incluir a los chicos en los preparativos. A mis hijos les encanta amasar y trenzar a mano la jalá; cuando los chicos se involucran en los preparativos, la idea de la cena los motiva mucho.

Apaga los artefactos electrónicos y enfócate en estar juntos y hablar, caminar e incluso jugar juegos de mesa. Este tiempo en familia te puede sorprender, convirtiéndose en el pináculo de la semana.

4. Celebra el estudio

La raíz de la palabra Januca es la misma que la de jinuj (educación, en hebreo). Januca es, tradicionalmente, un momento para enfocarse en la educación de nuestros niños (y en la nuestra). Este diciembre, trata de aprender algo nuevo. Elige un libro judío para leer en familia o investiga un tema judío.

Puedes llevar esta tradición un paso más allá y planear una celebración cuando terminen; esta celebración es llamada sium (o conclusión), y se realiza en las comunidades judías para celebrar la finalización del estudio de un libro judío. ¡Analiza la idea de fijar un objetivo en el estudio de un libro judío tradicional y después realiza una pequeña celebración para festejar tu logro!

5. Planea tu verano

Una forma de escapar del “dilema de diciembre” es utilizar Internet: haz planes para el verano. Analiza ideas para vacaciones que puedan fortalecer la conexión de tu familia con el judaísmo. Puedes considerar una colonia de vacaciones judía o incluso planear un viaje a Israel.

Mientras lo haces, fíjate también si las colonias de vacaciones judías tienen programas para diciembre. Estos mini-programas son un excelente recurso para que los niños generen lazos durante esta temporada, hagan nuevos amigos y se diviertan en un ambiente judío.

6. Mejora tu Januca

Las festividades judías deben ser vividas desde un punto de vista personal: no sólo debemos observarlas, sino que también debemos internalizar su mensaje, sentir como si estuviéramos reviviendo los eventos que conmemoran. Este diciembre, trata de perfeccionar tus celebraciones de Januca para hacerlas más emocionantes.

Comienza leyendo un libro o artículo que explique la historia de Januca y el significado de sus tradiciones y símbolos. Luego piensa en ideas para integrar esas tradiciones a tus celebraciones: prepara comidas tradicionales como latkes y sufganiot no sólo una noche, sino las ocho. Aprende canciones de Januca. Intenta decir algunas de las plegarias tradicionales de Januca. Separa una hora para jugar al trompo, con dinero. Pon tu menorá de Januca contra la ventana. Cuanto más celebremos Januca, más penetrará en nosotros y en nuestros hijos y más significativa nos resultará.

7. Visita un asilo de ancianos

Un año, un rabino local me preguntó si estaba dispuesta a celebrar Januca en un asilo de ancianos local. Mis hijos eran muy jóvenes en ese entonces y no sabía cómo se comportarían en aquel lugar. Pero el rabino estaba desesperado, por lo que fui —acarreando a varios niños— al asilo con mi janukiá y con unas monedas de chocolate en mi bolsa.

La respuesta fue emocionante. Nuestra visita fue la única celebración de Januca en todo el asilo. Nos quedamos por horas hablando con los residentes y cantando canciones de Januca. Además, volvimos año tras año, con amigos que se nos fueron uniendo. Este año, piensa en llamar a un asilo local y preguntar qué necesitan para Januca. Es un privilegio hermoso ayudar a los residentes a celebrar y a llevar una sensación judía a su hogar.

8. Haz que tu casa sea un oasis

Haz que tu casa sea un refugio ante el “dilema de diciembre” dándoles a tus hijos algo divertido para que hagan de una forma judía. Pon música judía en el hogar. Busca en Internet recetas de platos judíos y experimenta cocinándolos en casa. Trae algunos libros judíos para leer. Recuérdales a tus niños (¡y a ti mismo!) que ser judío no sólo es para las festividades, sino que también hay mucho para disfrutar a diario.

9. Visita la sinagoga

La sinagoga no sólo es para las festividades. Considera la idea de asistir a una sinagoga local para conectarte con otros judíos y recibir una dosis de espiritualidad, durante diciembre y en cualquier otro momento.

Las sinagogas tampoco son sólo para los servicios: muchas tienen clases y eventos divertidos. Mi sinagoga, por ejemplo, sirve un almuerzo de Shabat después de los servicios matutinos. Llama y pregunta qué programas ofrecen, puede que la respuesta te sorprenda.

10. No tienes que ir solo

Invita a otras familias y amigos judíos a tu casa y sé creativo. Puedes planear un evento estructurado como una fiesta o un proyecto de caridad, o sólo pasar un buen rato juntos. Un vecino mío hizo hace poco una degustación de comidas para sus amigos. Sentirte parte de una comunidad judía durante diciembre puede ayudarte a que la temporada sea más significativa, y la cercanía que esto genera, puede extenderse y enriquecer todo tu año.