El mundo está espantado por la horrorosa matanza en una escuela judía en Toulouse, Francia, que dejó como víctimas fatales a Rav Jonathan Sandler, sus dos hijos y una niña.

Rav Sandler, de 30 años, había sido enviado desde Israel para fortalecer la comunidad judía en Francia.

Es demasiado temprano para saber si este fue un acto antisemita, pero una cosa es segura: Este es un llamado de alerta para los judíos en todo el mundo.

Algunos piensan erróneamente que solamente los judíos de Israel están en peligro – Hezbolá en el norte, Hamás en el sur, e Irán y su amenaza nuclear.

Sin embargo, si bien Israel carga con el peso del antisemitismo, el hecho es que Ahmadinejad y sus seguidores ven a todos los judíos como blancos igualmente válidos. Así como lo expresó claramente el líder de Hezbolá Sheik Nasrallah: “Si todos los judíos se reúnen en Israel, eso nos ahorrará el problema de perseguirlos por todo el mundo”. (Lebanon Daily Star, 23 de Octubre, 2002).

Aquí en Israel, estamos viviendo bajo tremenda presión mientras se avecina la amenaza de la aniquilación nuclear. Sin embargo a veces me da la sensación de que los judíos en el extranjero aún perciben como si la amenaza fuera “en un lugar remoto”.

La verdad, es que la amenaza está justo ahí, en tu patio trasero.

Rafah, el sitio de noticias iraní afiliado con Ahmadinejad, ha amenazado con “llevar la guerra más allá de las fronteras de Irán (página en inglés), y más allá de las fronteras de la región”. El mes pasado, islamistas golpearon blancos en Georgia e India (página en inglés), además de dos explosiones perpetradas por Irán en Bangkok, Tailandia (página en inglés).

¿Entonces cuál es la solución? ¿Podemos esperar algo de protección internacional (un elemento que faltó muchísimo durante el Holocausto)? No, no si las Naciones Unidas están en el medio. Es el mismísimo Consejo de Derechos Humanos de la ONU el que originalmente agendó un discurso (página en inglés) – ayer, el mismo día de la matanza de Toulouse – de Ismail al-Ashqar, el mismo oficial superior de Hamás que describió la matanza de Osama Bin Laden como “terrorismo de estado que América realiza en contra de los Musulmanes”.

Y en un discurso pronunciado apenas unas horas después de los asesinatos, Catherine Ashton (página en inglés), una de las funcionarias de más alto rango de la Unión Europea, comparó "lo que pasó en Toulouse" con "lo que está pasando en Gaza..."

El mundo está descendiendo a un nuevo nivel de confusión moral y caos. Mientras antes entendamos una verdad innata, mejor estaremos todos:

Cada judío, sin importar donde esté, no puede separarse de Israel. Todos somos uno, intrínsecamente unidos para la eternidad.

Hoy, unámonos para llorar la muerte de Rav Sandler y tres niños pequeños.

Y sintamos el dolor de la desconsolada viuda que se mudó a Francia con la más pura de las intenciones, y ahora regresa a Israel para enterrar a su esposo y a sus dos hijos.

Y comprometámonos a tomar la difícil situación de cada judío en serio.