Cuando estaba en la escuela primaria, la ortografía me traumatizaba. No podía entenderla - todas aquellas excepciones: la "c" en la terminación "ción" excepto en palabras como televisión o lesión. Hay tantas excepciones que las excepciones tienen excepciones. Todavía me palpita el corazón cuando lo pienso. Esa es la razón por la cual probablemente estudie política internacional en la universidad - es mucho más fácil que escribir.

En el escenario político internacional sólo hay una excepción, y es la misma para cada regla. Esta excepción es llamada "Excepto cuando estén atacando a los judíos". Déjenme enseñarles cómo funciona.

Tomen por ejemplo los asesinatos dirigidos, como el primer ataque en la Guerra del Golfo en contra de Saddam Husein, la cual fue seguida por más ataques dirigidos en contra de Saddam y otros como el de "Ali el Químico". Estos ataques fueron denominados por la prensa como golpes maestros. Los líderes estadounidenses dijeron que era muy adecuado para acortar la guerra.

Por otro lado, cuando Israel persigue a los líderes terroristas con bombas dirigidas, inclusive cuando la mayoría de ellas son más precisas que las de los Estados Unidos en Irak, son criticados por los Estados Unidos como excesivos y provocativos. Eso es por la excepción a la regla #1 de la política internacional: "Los asesinatos selectivos en contra de los terroristas están bien, excepto cuando los terroristas están asesinando judíos".

¿Víctimas civiles? Bueno, Associated Press reportó que hubo 3.200 muertes civiles en uno de los primeros ataques a Irak. El gobierno de los Estados Unidos ha dicho que trataron de prevenir la muerte de civiles, pero no pudieron ya que la fuerza militar iraquí había violado las reglas de la Convención de Ginebra al desplegarse en áreas civiles.

La excepción a la regla #2 de la política internacional dice: "Las muertes civiles deben ser evitadas, pero no pueden ser criticadas cuando el enemigo está utilizando civiles como escudos humanos... excepto cuando están atacando a alguien que asesina judíos".

Por ejemplo, hace unos años, la Fuerza Aérea Israelí dejó caer una bomba en el departamento de Silah Shehadaeh, un comandante del Hamás que había ordenado diversos ataques terroristas. Con la bomba, murieron 15 personas. Pero, contrariamente a lo que ocurrió en la Guerra del Golfo, Israel fue duramente criticado. Obviamente, el Primer Ministro Sharon nunca leyó la regla #2.

Después de las bombas terroristas en Arabia Saudita, el vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney declaró que "la única forma de lidiar con esta amenaza es destruyéndola". No hay tratado que pueda resolver el problema. No hay tratado de paz, política de disuasión o contención que funcione para lidiar con esta amenaza. Tenemos que ir a buscar a los terroristas".

Cuando se comenzó con el "plan de ruta", el Hamás rompió las pláticas de paz con la autoridad Palestina. El Sr. Abbas declaró que no iba a desarmar al Hamás por la fuerza, aunque el arrestar y desarmar a los terroristas, es parte de sus responsabilidades de acuerdo con el "plan de ruta".

Ataques terroristas mataron centenares de israelíes durante la segunda intifada. Pareció un poco incongruente cuando el Presidente Bush le expresó su desilusión al entonces Primer Ministro Sharon por haber respondido con ataques al Hamás, cuando el Sr. Abbas declaró que no iba a desarmar a esta agrupación. Pero el presidente sólo estaba siguiendo la regla #3: "Peleen y luchen contra el terrorismo donde sea que lo vean... excepto cuando se trate de terroristas que asesinen judíos".

Sin saber estas excepciones básicas a las reglas de la política internacional, y sus subsecuentes aplicaciones, ¿cómo uno podría entender las reacciones a los eventos del Medio Oriente?