Él fue conocido como el Buldog Británico. Lideró a su gente por los más oscuros momentos y los mantuvo luchando contra la máquina de guerra Nazi, a pesar de que Britania estaba siendo devastada, Londres reducida a escombros y su gente muriendo de hambre. El sería inmortalizado para siempre en sus palabras, "Vamos a luchar en las playas, vamos a luchar en los campos de aterrizaje, vamos a luchar en los prados y en las calles, vamos a luchar en las colinas; ¡nunca nos rendiremos!".

Después de la guerra se mantuvo como una figura clave en la sociedad británica, y fue Primer Ministro de Inglaterra hasta que se retiró en 1955, luego de 55 años de prominencia en la política y en el ejército. Ganó el Premio Nobel de literatura en 1953 por sus escritos históricos. Nos referimos nada menos que a Sir Winston Leonard Spencer Churchill.

Los jóvenes británicos no tienen idea de cuales figuras históricas son reales y cuales son ficticias.

Sin embargo hoy, tan solo unas décadas después de su muerte, un cuarto de los jóvenes británicos creen que nunca existió. La UKTV-Gold, una estación de televisión británica, entrevistó a 3.000 jóvenes para determinar cómo veían ellos la historia. Los resultados dejaron a la nación perpleja, al presentar una escasez en los conocimientos básicos, lo cual es realmente desconcertante. Los jóvenes británicos no tienen idea de cuales figuras históricas son reales y cuales son ficticias.

Exhibiendo los errores más gruesos en información fáctica, está el mítico Rey Arturo. 65% de aquellos entrevistados creía que fue un rey verdadero que tenía una Mesa Redonda de caballeros en Camelot. El siguiente en la tabla de posiciones es Sherlock Holmes, un detective ficticio creado por Sir Arthur Conan Doyle. Según el 58% de los jóvenes, él realmente vivió y practicó la investigación privada en su hogar ubicado en el 221B de la calle Baker. Más de la mitad de los entrevistados creía que Robin Hood realmente existió, lanzándose de árbol en árbol en el Bosque de Sherwood, robándole a los ricos y dándole dinero a los pobres.

Lo más desalentador es el hecho de que estos jóvenes creen que muchos líderes verdaderos, héroes y grandes personajes de la historia, no son más que cuentos de hadas. La lista de las diez figuras históricas con más tendencia a ser considerados mitos incluye algunos de los más famosos líderes británicos y mundiales. Ricardo Corazón de León, uno de los reyes y conquistadores más poderosos de Inglaterra (quien desafortunadamente derramó mucha sangre judía en la Tercera Cruzada), se encuentra entre los primeros lugares. Mahatma Gandhi, el padre de la India moderna y pionero de la rebelión social, Florencia Nightingale, la madre de todas la enfermeras modernas, Cleopatra, la poderosa gobernante de Egipto, y Charles Dickens, uno de los escritores británicos más ilustres, todos ellos se encuentran en el basurero de la historia, junto con Winston Churchill. Sus legados son tan sólo un mito en las mentes de muchos jóvenes británicos.

¿Qué es lo que está causando esta ignorancia masiva? El Daily Telegraph, el periódico numero uno de Inglaterra, salió a buscar la respuesta. Ellos descubrieron que – ¡sorpresa! – la falta de conocimiento es producto de una falta de aprendizaje. 77% de los adolescentes británicos no leen libros con algún contenido histórico, y el 61% cambia de canal tan pronto como aparece algún programa histórico en su televisor.

Hay diversos campos de sabiduría en el mundo – física, biología, matemáticas, música, solo por nombrar algunos. La Torá no nos ordena estudiar estas disciplinas. Las podemos aprender si es que despiertan nuestro interés, y debemos estudiarlas cuando las necesitamos para entender una porción de Torá que requiere de sus conocimientos, pero la Torá no instruye a los judíos a estudiarlas. Existe, sin embargo, un campo que los judíos se ven obligados a estudiar, y ese es historia.

La Torá nos dice,"Recuerda los días de los antiguos, entiende el significado de cada generación. Pregunta a tu padre y el habrá de instruirte, tus antepasados y ellos deberán decirte..." (Deuteronomio 32:7). La Torá nos está diciendo que estudiemos las verdades de las historia, investigar qué pasó a lo largo de los siglos.

¿Por qué a Dios debería importarle si nosotros sabemos o no historia?

El conocimiento de la historia entrega uno de los más poderosos argumentos acerca de la existencia de Dios, la cualidad única del pueblo judío, y las verdades de la Torá. ¿Qué hace al judaísmo diferente de todas las otras religiones que claman ser la verdad? ¿Qué es lo peculiar de nuestra religión? La Torá nos entrega una pista directa: "Pues inquiere ahora acerca de los días primeros que hubieron antes de ti, desde el día que Dios creó al hombre sobre la tierra, y desde el confín de los cielos hasta el (otro) confín de los cielos: ¿Acaso ha habido una cosa grandiosa como ésta o acaso se ha escuchado algo semejante? ¿Acaso gente ha escuchado la voz de Dios hablando desde el centro de los fuegos como tú has escuchado y sobrevivido?" (Deuteronomio 4:32-33)

Dios nos está diciendo que veamos en toda la historia y busquemos si es que hay alguna otra nación que alguna vez haya afirmado lo mismo que afirman los judíos – que la nación entera experimentó una revelación nacional, escuchando a Dios hablarles a todos de una sola vez. No ha habido; es una afirmación única en los anales de la historia. Ninguna otra religión ha hecho está misma aseveración, porque es la única aseveración que sólo puede hacerse si es que es verdad (todas recurren a una revelación personal imposible de comprobar). La historia muestra la singularidad del judaísmo.

Si uno mira en pequeños retazos del tiempo, los judíos pueden parecer débiles, decrecientes o condenados. Pero una vez que vemos atrás en la historia, podemos ver decenas de poderosas naciones que nos han oprimido en el pasado que hoy en día no son nada más que monumentos, atracciones turísticas y recuerdos, mientras que el pueblo judío está igual de vibrante que siempre. El antiguo Egipto tiene sus pirámides, Grecia tiene el Partenón y la Acrópolis, Roma tiene el Coliseo y el Arco de Tito (que describe el exilio judío y el saqueo del Segundo Templo). Pero los judíos siguen vivos y coleando. Como dijo Mark Twain, "El judío lo vio todo, venció todo, y esta ahora haciendo lo que siempre ha hecho, no mostrar decadencia, o padecimiento de la edad, ni debilidad de sus partes, ni decaimiento de sus energías, ni entorpecimiento de su mente agresiva y alerta. Todas las cosas son mortales menos el judío; todas las otras fuerzas pasan, pero él perdura. ¿Cuál es el secreto de su inmortalidad?".

La historia muestra que los judíos son, de hecho, la nación eterna, tal como Dios prometió, "Pues Yo soy Dios, Yo no cambio; ustedes son los hijos de Iaacov, ustedes no dejaran de serlo" (Malaquías 3:6).

Mientras que algunas personas confunden la historia con la ficción y los cuentos de hadas con los hechos, asegurémonos de estudiar nuestra historia judía con una mente crítica. Mientras más sepamos de nuestro notable pasado, más vibrante va a ser nuestro futuro judío.