Hablando sobre los horrorosos ataques que han ocurrido en Israel, un paciente me preguntó: “¿Qué puedo hacer yo? ¿Qué debería hacer yo? ¿Como uno debería reaccionar ante tragedias como estas?”.

La verdad es que nada puede reemplazar a nuestros queridos hermanos y hermanas que han sido arrancados brutalmente de sus familias. Habiendo dicho esto, la verdad es que sí hay algunas cosas que todo judío puede hacer en respuesta a los recientes eventos. He creado una breve lista de siete cosas para tener en cuenta. Obviamente no son las únicas formas apropiadas de responder, sino que tan sólo son algunas ideas y propuestas:

1. Sé una mejor persona. Por cada padre que es asesinado por el terrorismo árabe, nosotros debemos ser mejores hijos para nuestros padres. En memoria de todo quien ha perdido un hijo en un ataque terrorista, podemos ser mejores padres y aprovechar el preciado tiempo que tenemos con nuestros hijos. En memoria de quienes hemos perdido, podemos esforzarnos por ser más empáticos en nuestras interacciones con nuestros amigos y seres queridos, y fortalecer nuestra conexión con otros judíos. Participar en el próximo Shabat Project, el 23 y 24 de octubre, es un perfecto ejemplo de lo que podemos hacer para acercarnos más al resto de Am Israel.

2. Sé políticamente activo. El apoyo mundial a la guerra contra el terrorismo que lidera Israel nunca está garantizado. Incluso en Estados Unidos, la ayuda diplomática ya no está asegurada cuando Israel intenta defender a sus ciudadanos. Contactar a funcionarios públicos para que apoyen a Israel tiene un efecto enorme en la postura del gobierno sobre la política exterior; debemos mostrarles que a sus votantes les preocupa este tema. Llama a tus concejales, alcaldes y representantes parlamentarios y pídeles que ayuden a Israel a luchar por su supervivencia. Adicionalmente, la tendenciosa forma que tiene la prensa de presentar los eventos sólo empeora las cosas. Organizaciones como Reporte honesto están dedicadas a luchar en contra de las imprecisiones periodísticas en el Medio Oriente, y programas como Hasbará Fellowships ayudan a entrenar defensores de Israel que estén preparados para luchar las batallas que sean necesarias para apoyar al Estado judío.

3. Crece espiritualmente. En el mérito de las santas almas que nos han sido arrebatadas, crecer espiritualmente siempre ha sido la respuesta judía. Por ejemplo, para recordar a Naama Henkin, comienza a encender velas de Shabat todos los viernes antes del atardecer. Para recordar a Rav Yeshayahu Krishevsky, comienza a estudiar sus amados textos jasídicos con otros miembros de la comunidad. La Torá que ellos tanto amaban anhela tener nuevos adeptos que llenen el vacío que dejaron estas y tantas otras santas almas que nos han sido arrebatadas de este mundo.

4. Apoya económicamente a Israel. La economía de Israel se mantiene firme en parte gracias al turismo, el cual se ve negativamente influenciado por el terrorismo. Responder ante el terrorismo visitando nuestra Tierra Santa no sólo apoya a Israel de forma financiera, sino que también le muestra a los terroristas que no pueden evitar que la gente visite Israel. Asimismo, los esfuerzos internacionales para deslegitimizar a Israel mediante Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) deberían ser combatidos con nuevos esfuerzos por ayudar a los negocios israelíes. Esto no guarda relación con el hecho de que SodaStream fabrica espectaculares máquinas de soda y que todos podríamos comer un poco más de Humus Sabra…

5. Contacta a tus hermanas y hermanos judíos en Israel. Hazles saber que te importan. Llama a tu amigo de Pétaj Tikva y dile cuánto lo extrañas. Envíale un e-mail a tu familia en Raanana y cuéntales que esperas con ansias pasar prontamente un Shabat con ellos. Estas llamadas son tremendamente apreciadas por quienes viven en Israel.

6. Da tzedaká. Muchas organizaciones sin fines de lucro están dedicadas a prevenir ataques terroristas y muchas se dedican a ayudar a los sobrevivientes de estos terribles eventos.

7. Estate preparado. Prevenir que haya más ataques terroristas es la responsabilidad de todos. Al estar alertas ante comportamientos extraños y al saber a quién llamar en caso de emergencia, las comunidades tanto de Israel como de la diáspora pueden evitar que haya nuevas tragedias. Las comunidades, las sinagogas y las escuelas que tienen un plan de seguridad adecuado son menos susceptibles a sufrir un ataque por una amenaza terrorista.

Mantente seguro, bien, fuerte, y reza por la protección del pueblo judío