Esta semana, filántropos, funcionarios de gobierno y dignatarios de todas partes del mundo se reunirán para celebrar la dedicación del nuevo y espectacular centro educacional de Aish HaTorá justo frente al Muro Occidental. El edificio, llamado el Centro Mundial de Aish de la Familia Dan de Canadá en honor a Leslie y Anna Dan y Stuart y Andrea Timan, presume una impresionante vista – viendo directamente al Monte del Templo y elevándose siete pisos sobre la Explanada del Muro Occidental.

 El nuevo Centro de Aish espera albergar a miles de visitantes anualmente en torno a una amplia variedad de programas educativos incluyendo el mundialmente famoso Seminario Discovery, el programa para estudiantes universitarios Jerusalem Felowships, el Hasbara Felowships para entrenamiento en activismo israelí, el Centro de Aprendizaje Ejecutivo y el programa Essentials. Asi mismo, individuos privados y organizaciones pueden coordinar para realizar eventos como bar mitzvas, casamientos y cenas de Shabat en el hermoso comedor o en la espectacular terraza del techo.

 Cerca de 3 millones de personas visitan el Muro Occidental anualmente. En el instante en que las personas están de pie frente al Muro, ese es el momento en el que están más abiertas a explorar el significado de la identidad judía y el rol que cada individuo desempeña dentro del destino judío. Esto crea una oportunidad extraordinaria para Aish HaTorá, cuya frase misión es “despertar y dar poder urgentemente al pueblo judío para terminar con la asimilación y cumplir con su destino de Tikun Olam (perfeccionar el mundo)”. Como dicen en bienes raíces, el ingrediente esencial es: “¡Ubicación, ubicación, ubicación!”

 ¿Cómo llegó este codiciado pedazo de terreno – compuesto del 40 porciento de la propiedad frente al Muro Occidental – a ser posesión de Aish HaTorá?

 En 1967 cuando Israel recapturó la Ciudad Vieja de Jerusalem, el gobierno israelí – sabiendo que esta era la propiedad más preciada en el país – se sintió obligado a utilizarlo para algo muy especial e importante. Pero no estaban seguros para que. Entonces Aish HaTorá propuso un centro educativo diseñado para darle a cada persona que visite el Muro Occidental un mayor entendimiento del lugar más sagrado del judaísmo, y que es lo que aquello significa en el contexto más amplio del destino judio. Al escuchar esto, el gobierno israelí dijo, “Ese es el concepto perfecto. Tomen, aquí tienen todo el terreno”.

 Escultura de Vidrio Chihuly

 El edificio es en si mismo una maravilla arquitectónica e histórica, con elementos que datan del período del Segundo Templo. Por ejemplo, a través de una muralla exterior del edificio hay un verdadero acueducto que era utilizado para traer agua al Templo Sagrado. Así mismo, el edificio presenta hermosos arcos reconstruídos del período Cruzado.

 Ademas de esto, el edificio es una asombrosa combinación de antiguo y nuevo. Un glorioso atrio es interrumpido por una escultura de vidrio moderna de Dale Chihuly, el artista en vidrio más exitoso y talentoso en el mundo. Titulada “Fuego y Agua”, la escultura multidimensional de dos pisos, fue descrita por un crítico como “una explosión gaseosa congelada colgando frente a nuestros ojos” que “tiene el poder de dejar a los espectadores asombrados”.

 La escultura es una representación contemporánea de la historia talmúdica de la cual Aish HaTorá saca su nombre. Aish HaTorá, literalmente “Fuego de la Torá”, fue inspirado por Rabi Akiva, un pastor de 40 años que ni siquiera podia leer el Alef-Bet. Un día, se encontró con una piedra que había sido perforada por una caída constante de agua. Él concluyó: si algo tan suave como el agua puede tallar un hoyo en piedra sólida, entonces cuanto más puede la Torá – que es fuego – hacer una marca indeleble en mi corazón. Entonces Rabi Akiva se dedicó al estudio de Torá, y se convirtió en uno de los grandes sabios de su generación, con 24,000 estudiantes aprendiendo de él al mismo tiempo.

 Esta historia resume la filosofia de Aish HaTorá: primero, cada gota de participación judía tiene un profundo impacto. Y segundo, cuando se trata de estudio de Torá, nunca es demasiado tarde para empezar.

 Brian Blondy describió la escultura Chihuly en el Jerusalem Post: “Evaluando la pieza desde arriba hasta abajo, parece en realidad representar metafóricamente el espiral de asenso de Rabi Akiva, de su vida previa como pastor a su posterior encarnación como un sabio rabínico… aunque, podría representar algo más. ¿Podría la instalación ser también una conmovedora metáfora del pueblo judío, un brillante levantamiento del presente Israelí y una revelación abstracta con una respetuosa referencia al pasado histórico judío?

 La escultura, un regalo de Lillian y Elliot Hahn de Miami, tomó cuatro meses de creación en el estudio de Seattle de Chihuly, y fue enviada a Jerusalem en cientos de cajas. La escultura cuelga bajo un techo abovedado, que la ilumina naturalmente en una explosion de color vibrante. Su mensaje, bellaza e impacto es tan grande que los críticos la han comparado con las icónicas Ventanas de Chagall que se encuentran en el Hospital Hadassah de Jerusalem, y el Jerusalem Post la llamó “uno de los trabajos de arte en vidrio más significativos en permanente exhibición en Jerusalem”.

 Modelo del Templo Sagrado

 Otra atracción única en el nuevo edificio de Aish HaTorá es un modelo del Templo Sagrado de 1.2 toneladas – el cual se encuentra en la impresionante terraza del techo, mirando hacia el sitio en donde el verdadero Templo estuvo durante 1,000 años antes de ser destruído por los Romanos.

 El modelo del Templo es el más grande de su tipo en el mundo. Está construido a escala de 1:60, incorporando materiales auténticos como oro, plata, madera y piedra de Jerusalem. Presenta un sistema hidraulico operado a control remoto que eleva la sección del santuario del Templo, ofreciendo una vista interna de los elementos principales tales como el Sancto Sanctórum, la Menorá y el Arca de la Alianza.

 “El pueblo judío ha contribuído con revolucionarias ideas al mundo, como justicia para todos, monoteísmo, ama a tu vecino y educación universal”, el Rab Hillel Weinberg, decano de Aish HaTorá, dijo: “Estas ideas fueron cultivadas, estudiadas y exportadas a toda la humanidad desde el Templo, el centro de nuestro mundo espiritual. Este modelo ayuda a las personas a imaginarse lo que era estar aquí en la época del templo”.

 Exploratorio de Historia Judía

 También está previsto para el nuevo edificio el Exploratorio de Historia Judía, una importante atracción que abarca tres pisos y lleva a los visitantes a través de un tour virtual de toda la historia judía – desde Abraham hasta la actualidad – en un ambiente altamente interactivo y tecnológico. Diseñado para acomodar a 300,000 personas anualmente, el Exploratorio provee a los individuos y a grupos turísticos la oportunidad de hacer que su experiencia en el Muro Occidental sea más profunda y más significativa. Se espera que el Exploratorio esté completado en dos años.

 El foco del Exploratorio es el Teatro Kirk Douglas, nombrado en honor al famoso actor quien fue un activo estudiante en Aish HaTorá en Los Angeles durante varios años. Cerca de la época en que Kirk Douglas comenzó a redescubrir su herencia judía, él estaba sentado en el Muro Occidental, sintiéndose muy emocionado, y perplejo acerca de que era exactamente lo que causaba que se sintiera de esa manera. En ese momento, él pensó, Tiene que haber aquí un centro educativo que explique el significado y la imporancia de este sitio. Este, de todos los lugares en el mundo, es donde las personas son inspiradas a formular las preguntas, "¿Qué significa ser judío? ¿Cuál es nuestra misión histórica? ¿De qué forma hemos impactado al mundo, y qué queda aún por lograr?". Algo tiene que existir en este lugar para proveer buenas respuestas.

 Cuando Kirk se dio cuenta que ese era precisamente el concepto de Aish HaTorá, hizo un importante compromiso de construir un teatro de pantalla gigante como el centro del Exploratorio.

 "La milagrosa epopeya del pueblo judío es la historia más increíble de la historia humana, y el Exploratorio permite a las personas revivir esa historia", dijo el Rab Efraim Shore, director de Aish HaTorá Jerusalem. "Entre la ubicación incomparable, las avanzadas tecnologías multimedia, y la experiencia educacional de Aish HaTorá, todos estos factores se conjugan para hacer de esta un experiencia única e incomparable".

 Proyecto de Contracción Único

 La dedicación del nuevo edificio de Aish HaTorá es un evento altamente anticipado en el mundo judío; durante años, visitantes del Muro Occidental miraban hacia arriba para ver la enorme pancarta desplegada, "Futuro Centro de Aish HaTorá".

 La construcción fue laboriosamente lenta por varias razones. Primero, el edificio estaría construido al costado de una montaña, pero Aish HaTorá triplicó el tamaño del edificio excavando cinco pisos bajo el cimiento.

 Segundo, debido a su status único de sitio histórico, Aish se vio obligado a preservar la fachada original del edificio. Esto significó que en vez de demoler la obra y construir desde el suelo hacia arriba, tuvieron que destruir el interior del edificio y trabajar desde adentro hacia fuera. Esto se vio complicado por el hecho de que la fachada original tiene cientos de años de antigüedad y es muy delicada.

 Tercero, debido a su ubicación contigua al Monte del Templo, todo el sitio de construcción era esencialmente una gran excavación arqueológica; todo el proceso tuvo que ser supervisado por la Autoridad de Antigüedades.

 El Rab Noaj Weinberg, fundador y decano de Aish HaTorá, siempre vio el hecho de que a Aish HaTorá se le entregó esta preciada propiedad como un milagro personal. Cuando las personas visitaban su oficina que daba al Muro Occidental, ellos a menudo preguntaban, "¿Cómo conseguiste una oficina tan increíble?". A lo cual el Rab Weinberg contestaba, "¡Yo trabajo para el jefe apropiado!".

 En sus últimos años, el Rab Weinberg convirtió al nuevo centro educacional en una de sus mayores prioridades. Tomó un rol activo en diseñar el programa educacional de estudios, articulando de forma brillante el desarrollo de la sociedad del pueblo judío con Dios para llevar a cabo el destino humano. El Rab Weinberg, quien falleció este año, desgraciadamente no vivió para ver su sueño realizado. El nuevo edificio exhibe una "Muralla de Tributo a Rab Weinberg", la cual presenta películas cortas de la sabiduría del Rab Weinberg y acceso a través de una pantalla táctil a todas sus enseñanzas.

 "Aish HaTorá ha pasado las ultimas cuatro décadas educando judíos acerca de la belleza y el poder de su herencia, y este edificio es la culminación de esos esfuerzos", dice el Rab Eric Coopersmith, Director Ejecutivo de Aish HaTorá Internacional. "Hemos puesto toda nuestra experiencia y creatividad combinadas para producir un centro educacional – en la ubicación más inspiradora del mundo, y utilizando las tecnologías multimedia más avanzadas – que puedan impactar a cientos de miles de individuos, y por consiguiente al mundo judío en colectivo".

 La dedicación del nuevo edificio de Aish HaTorá tendrá lugar este jueves, 3 de diciembre de 2009, a las 4:45 p.m. en el Muro Occidental. Todos están invitados.