Junto con el descubrimiento más importante de la guerra —encontrar y destruir las decenas de túneles que desembocaban en territorio israelí y que podrían haber sido utilizados para efectuar ataques terroristas y secuestrar soldados y civiles—, la Guerra de Gaza reveló algunos importantes descubrimientos. Y al igual que los túneles, puede que hayamos sabido sobre su existencia, pero sin muchos detalles.

1. La guerra reveló la subyacente unidad del pueblo judío. Nunca ha habido una época en la historia reciente en la que la gran mayoría de los israelíes —junto con los judíos de todas partes del mundo— se hayan unido para luchar una justa batalla en la que nos vimos obligados a entrar. Decenas de miles de estudiantes de Ieshivá atrasaron sus vacaciones de verano para que el mérito de su estudio de Torá ayude a proteger a los soldados. Nos unimos en las marchas por Israel y en las muestras de amor por los soldados de Israel. Y también nos unimos en el dolor, en los funerales de nuestros 64 soldados caídos.

2. Mostramos nuestra determinación y coraje luchando y arriesgando nuestras vidas para defender nuestro país. Y con el incremento del antisemitismo que se ha tomado las calles de Europa y con la amenaza del islam radical que se ha intensificado, todos los israelíes entendieron que no sólo estamos peleando por Israel, sino por todo el pueblo judío.

3. Max Steinberg y Sean Carmeli, dos heroicos soldados solitarios que entregaron sus vidas por su hogar nacional, nos mostraron lo que significa vivir por algo más grande que uno mismo, mientras que la mayoría de los jóvenes judíos ni siquiera tienen idea de por qué estarían dispuestos a morir.

4. La guerra en Gaza desató una ola de antisemitismo que no se había visto desde los días previos al Holocausto. Se escucharon gritos de "Muerte a los judíos" en las calles de Berlín y París, sobre lo cual Natan Sharansky dijo: "Creo que estamos presenciando el principio del fin de la historia judía en Europa. Veo esto como un momento histórico, como el comienzo del proceso de desplazamiento de los judíos de Europa". Ya no es paranoico decir que es demasiado peligroso para los judíos vivir en Europa. Es hora que salgan de ahí y vengan a Israel.

5. Atestiguamos una vez más la tergiversada verdad que transmitían los medios de comunicación y algunos segmentos del mundo occidental, lo que ya se ha transformado en una perversa patología en contra de Israel. Navi Pallay, la comisionada del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, culpó a Israel por no compartir con Hamás la tecnología de la Cúpula de Hierro —la cual Israel usó para defenderse de los misiles de Hamás—, borrando toda distinción entre víctima y agresor. Además llamó a que se investiguen los posibles crímenes de guerra cometidos por Israel, no por Hamás. ¿Alguien tiene alguna duda de que "somos una nación que mora en soledad"? No podemos inquietarnos por la opinión mundial; estamos solos en esto.

6. A pesar de que la guerra en Gaza terminó con una evidente derrota para Hamás y con una ambigua victoria para Israel, hay una cosa que quedó clara: Israel no puede tolerar un Estado Palestino que no esté completamente desmilitarizado. Tomamos ese riesgo al salirnos de Gaza y miren el resultado: túneles terroristas, miles de misiles capaces de alcanzar al 80% de Israel y de cerrar el aeropuerto Ben Gurión, y un barbárico intento de nuestro enemigo de destruirnos incluso a costa de sus propios civiles.

7. Vimos de primera mano los sorprendentes poderes de protección de la Cúpula de Hierro, y no podemos olvidar conectar los puntos y agradecer a Dios por Su constante protección.

8. La guerra está terminando, pero no ha finalizado. Ganamos un poco de tiempo, eso es todo. No hay una solución simple a esto. Estamos rodeados de enemigos en una parte del mundo en la cual hay tiranos cometiendo genocidios. Vivimos en una pequeña isla de sanidad y debemos sentir nuestra vulnerabilidad, no sólo nuestra fortaleza. Y al igual que una madre que reza por su hijo que está destruyendo los túneles en Gaza, nosotros también debemos rezarle diariamente a Dios para que frustre los intentos de nuestros enemigos por hacernos desaparecer y para que nos proteja de todo daño.