Cada año, en la mesa final del Evento Principal de WSOP (World Series of Poker) se reúnen los 9 mejores jugadores de póker de los Estados Unidos para competir en Las Vegas. Este año, el último partido tuvo lugar el 28 de diciembre del 2020. Entre los competidores estaba Guershon Distenfeld, un judío de Nueva Jersey, quien terminó en octavo lugar y donó todo su premio, $125.885 dólares, a caridad.

En una entrevista previa al partido, un periodista señaló que si bien es habitual que algunos grandes jugadores de póker donen una porción de sus ganancias a caridad, nunca antes se oyó que alguien donara todo el dinero de su premio.

Sin embargo, para Guershon, y su esposa Aviva, dar tzedaká, dinero para 'caridad', es una forma de vida. En una entrevista con AishLatino.com, Guershon explicó su decisión de donar todo su premio.

"Yo tuve la fortuna de crecer en una cálida comunidad judía orientada hacia el jésed", afirmó Guershon usando la palabra hebrea jésed, que alude a actos de 'generosidad' y 'bondad' con el prójimo. Guershon obtuvo su diploma en finanzas en Yeshivá University y trabaja como codirector de Fixed Income y director de crédito en AllianceBernstein. Él también aparece con frecuencia en la CNBC y en Bloomberg TV, donde hace poco anunció públicamente que después de muchos años de jugar al póker, finalmente había calificado para competir en el torneo más importante de póker, WSOP.

Durante años, el póker fue el hobby de Guershon. Él dedicó tiempo a leer y estudiar sobre póker y comenzó a jugar. Guershon señaló que su rabino lo apoyó en su elección del póker como un hobby. Él consultó con su rabino para saber si podía participar en ese torneo. Explicó que "la naturaleza de la estructura de la competencia de WSOP y la manera en que se organizan los fondos, evita los problemas que los eruditos judíos presentan respecto a jugar por dinero, lo que está prohibido por la ley judía".

"Yo me incliné hacia los torneos en vez de jugar por dinero", explicó. "Durante los últimos años en el mes de junio pasé una semana en los WSOP y jugué en algunos de los eventos, pero esta es la primera vez que participé en el Evento Principal".

En el 2020, los partidos preliminares se jugaron en línea, y Guershon avanzó hasta llegar a la cima. Al descubrir que había calificado para un puesto en el Evento Principal de WSOP del 2020, Guershon anunció públicamente que iba a donar todo lo que ganara a ocho organizaciones de caridad, cada una recibirá una octava parte de sus ganancias después de que les resten los impuestos. A cuatro de las organizaciones las mencionó enseguida. Estas son organizaciones con las que Guershon y Aviva llevan muchos años involucrados. Entre ellas se encuentran:

NCSY Relief Missions: una organización judía que envía voluntarios adolescentes para brindar alivio en zonas de desastres y de inseguridad alimentaria en los Estados Unidos e internacionalmente.

Yachad: una organización internacional dedicada a elevar las oportunidades de vida de personas judías con discapacidades de desarrollo y otras dificultades de aprendizaje.

Proyecto S.A.R.A.H. (Stop Abusive Relationships At Home – Detén las relaciones abusivas en el hogar): un programa judío de Nueva Jersey que "trabaja para superar las barreras culturales, legales y religiosas que enfrentan las víctimas de la violencia doméstica y el abuso sexual".

Minds Matter: le otroga a estudiantes motivados y decididos de familias de bajos recursos la posibilidad de conocer personas, recibir preparación y así tener la posibilidad de completar con éxito la universidad, mejorar su futuro y cambiar el mundo.

Aunque Guershon no especificó cuáles serán las otras organizaciones que recibirán sus ganancias, dijo que estas incluyen un banco de alimentos que ayuda a personas con inseguridad alimentaria. Cada una de estas ocho organizaciones recibirá una donación de más de $10.000.

Guershon señala que Dios los bendijo a él y a Aviva con "recursos materiales y que siempre consideraron que tienen una responsabilidad de usar esos recursos que Dios les dio para hacer cosas buenas en el mundo, ya sea con sus posibilidades económicas o con sus habilidades y talentos". Al ser generosos con su tiempo y con sus recursos, Guershon asegura que él y Aviva simplemente siguen el ejemplo que les dieron sus padres y sus abuelos.

Guershon y Aviva tienen cuatro hijos cuyas edades van entre los 4 y los 19 años, y para ellos es importante que sus hijos crezcan experimentando que dar a los demás es una forma de vida, tal como ellos mismos aprendieron al crecer. "NCSY Relief Missions en particular ayuda a los niños a entender qué significa dar a otros", señaló Guershon. "Lo que nos gusta de este programa va más allá del obvio impacto que tienen en las comunidades que necesitan ayuda de forma desesperada. Lo importante es el impacto que el programa tiene en los mismos adolescentes. Les enseña cuánto una persona puede hacer con su propio tiempo. Les muestra que el judaísmo es mucho más que sólo rituales. Es vivir el judaísmo en el mundo real. Nuestros hijos 'estudian' mucha Torá, pero necesitan 'vivir' más Torá. No puedo decir cuántos adolescentes me dijeron que esa fue la experiencia más significativa de sus vidas".

El impacto positivo que tiene en los adolescentes el hecho de ofrecer voluntariamente su tiempo y su esfuerzo le recuerda a Guershon la idea judía de "más de lo que el que da tzedaká hace por el que la recibe, la persona pobre hace por el que le da tzedaká".

Uno de sus momentos de mayor orgullo como padres tuvo lugar cuando una de sus hijas al cumplir nueve años insistió que para su fiesta de cumpleaños ella y sus amigas empacarían cajas para Tomchei Shabbos, un fondo de caridad que asegura que los judíos tengan alimentos y provisiones para celebrar el Shabat y las festividades judías.

Guershon dice que tal vez la caridad y la bondad nunca fueron tan necesarias como ahora. "Me resulta desgarrador ver cómo la pandemia causó tanto dolor y sufrimiento a tantas personas". Ante una necesidad tan abrumadora, Guershon asegura que todos podemos trabajar para ajustar nuestra perspectiva y ser más generosos. Guershon aconseja: "Siempre trata de pensar en la persona que tiene menos que tú y no en la reacción humana natural que es pensar en quien tiene más que tú".

No todos tenemos la fortuna de poder donar $125.885 a caridad, pero cada uno puede hacer algo para ayudar.