En muchas familias judías de hoy, los abuelos son el único vínculo de los nietos con la identidad judía. Cada vez más chicos crecen en hogares donde el judaísmo es, con suerte, una parte secundaria de la vida. Los abuelos judíos me dicen regularmente:

“Hice lo mejor que pude. Mis hijos hicieron el Bar/Bat Mitzvá. Los llevé a la sinagoga en las Altas Fiestas. Los mandé a los campamentos de verano. Pero igual no les importa, y mis nietos están creciendo sin nada judío. No me pone contento, pero ¿qué puedo hacer?”.

Este frecuente escenario es muy doloroso para los abuelos. El problema es mayor aún cuando los nietos no son criados en la misma ciudad. ¿Qué puedes hacer – especialmente sin crear fricciones?

Luego de 15 años de trabajar con familias judías, la experiencia me enseñó que si juegas tus cartas bien, los abuelos judíos pueden tener un impacto muy significativo en la identidad judía de los nietos. Por supuesto, no hay garantías (¿acaso hay alguna garantía en la vida?), pero puedes hacer una gran diferencia.

Aquí hay algunos consejos para comenzar:

(1) Crea una relación: Los abuelos tienen un lugar especial en el corazón de sus nietos. En la mayoría de las familias, no necesitas disciplinar, tú no eres el que los obliga a ir a la escuela todos los días, no tienes que ser “el malo”. Puedes ser simplemente una fuente de amor, aprecio y consuelo. Construye esta relación tanto como puedas. Ayudará a tus nietos a crecer con una gran autoestima y confianza en sí mismos. Y te ayudará a ti a sentirte parte de la familia. Y a largo plazo, te permitirá tener en sus vidas una mayor influencia (judía, y si no, igualmente positiva).

(2) Da el ejemplo: No necesitas ser un judío perfecto para ser un buen ejemplo. Enorgullécete de ser judío. Las investigaciones han mostrado que las personas – especialmente los chicos – son más influenciados por el ejemplo que por la información. Entonces, sé un buen ejemplo: Encuentra formas nuevas de desarrollar y expresar tu identidad judía, y aplícalas.

Aquí hay algunas ideas: Ve al shul (sinagoga) más seguido de lo que vas ahora. Asiste a una clase de Torá por semana. Celebra las festividades judías que no has celebrado antes. Lee libros judíos. Visita Israel. Mientras mejor sea la relación, y más “judío” seas, más influencia habrá. No necesitas ser perfecto. Siempre y cuando estés activo y creciendo, puedes tener un gran impacto.

(3) Haz que las festividades judías sean divertidas: Hazlo para que tus hijos y tus nietos quieran visitarte en las Altas Fiestas, en Pesaj, en Januca, etc. Si disfrutan venir, volverán. Prepara y planifica. Haz que los rituales de la festividad sean divertidos. Hazte cargo de tus nietos para darles a sus padres un respiro. No les pidas demasiadas cosas ni te quejes porque no te visitan tanto –incluso si es verdad, no tendrán tantas ganas de volver. Dales mucho amor y atención a tus nietos. Cuéntales historias de cuando eras chico (hay buenos libros de historias judías que también puedes utilizar). Compra muchos regalos. Organiza juegos. Si no están juntos para las festividades, envíales grandes cajas de regalos o dulces.

(4) Paga la escuela o un tutor: Uno de los errores sociales más grandes que hemos cometido es permitir que el costo de la educación judía haya subido tanto. Mucha gente está trabajando para cambiar eso, y a menudo se consiguen becas, pero la dura realidad es que pagar la escuela judía es, para muchas familias, cada vez más difícil. Sin motivación, es poco probable que los padres tomen las elecciones necesarias que harán que sus hijos reciban una fuerte educación judía. Una educación judía firme es la clave para el futuro de la identidad judía. La escuela primaria y secundaria judía es por lejos la mejor elección, y tiene mucho éxito en mantenerlos judíos. Si es imposible, contrata un tutor privado con mucha energía. Si puedes (especialmente si los padres no pueden o no quieren), participa económicamente para ofrecerles a tus nietos una educación judía sólida.

(5) Llévalos a Israel: Estudio tras estudio, y familia tras familia, queda claro que Israel es mágico. ¿Compensará un viaje de 10 días 12 años de falta de educación judía? Seguro que no, pero visitar Israel – lo más seguido posible – energiza e inspira a un judío. Ponte como prioridad organizar un viaje familiar y contrata un guía turístico carismático (y si es posible, paga todo). No esperes hasta que viajen solos.

(6) Árbol genealógico: Construye un árbol genealógico para ellos, o mejor aún, con ellos. En algún momento se interesarán. Anota las historias. Grábalas. Muéstrales cuál es su lugar en la historia familiar – y enfatiza las partes judías de tu pasado.

(7) Hogar judío: Haz que tu casa se vea y se sienta judía. Pon algo de arte judío, algunos libros en hebreo, fotos de tu viaje a Israel, etc. Pon mezuzot en todas las puertas. Los elementos visuales dejan una impresión indeleble, y esto ayudará a que tus nietos se sientan cómodos en un entorno judío.

(8) Valores judíos: Enséñales a tus nietos valores e ideales judíos. Involúcralos en actividades como dar caridad, visitar a los enfermos y recibir huéspedes. Muéstrales que el hecho de “tomar responsabilidad por el mundo” es un ideal judío. Cólmalos de elogios, y diles lo orgulloso que estás cuando actúan como caballeros.

(9) Habla de cosas judías, habla de Israel: Convierte en tema de conversación lo que está ocurriendo en Israel y en las comunidades judías del mundo. Lee y habla sobre eso. Al hacerlo, estás mostrando que la identidad judía es parte de la vida diaria – y les estarás introduciendo ideas y temas que podrían despertar su interés. Es importante que tus nietos tengan la confianza suficiente para defender su propia tradición, especialmente con tantos grupos anti-Israel proliferando en los campus universitarios.

(10) Sé paciente: Es poco probable que veas resultados hoy, mañana o pasado. Ese no es el objetivo. El objetivo es que cuando tus nietos crezcan, el judaísmo sea importante para ellos. Piensa a largo plazo. Quieres influenciarlos para cuando tomen grandes decisiones. Construye la relación y sé el mejor modelo judío que puedas ser.

¡Te deseamos mucho najat (satisfacción)!