Imagina que pierdes tu billetera en un gran evento público. ¿Qué posibilidades crees que tienes de verla nuevamente? Especialmente si la billetera contiene 350 dólares en efectivo, tarjetas de crédito y demás.

La semana pasada, Ethan Youssefzadeh, un estudiante de 18 años de Los Ángeles, estaba caminando por un parque de una escuela secundaria y encontró una billetera en el piso. Viendo la licencia de conducir, Ethan pudo identificar la dirección del dueño. Inmediatamente hizo lo correcto: se subió a su auto y manejó 45 minutos hasta la casa del dueño.

En ese instante, el dueño ya estaba listo para cancelar sus tarjetas de crédito, él no tenía esperanzas de recuperar su billetera. Cuando Ethan llegó a su casa, el dueño no lo podía creer.

Se pusieron a hablar. El dueño le preguntó a Ethan sobre su escuela y sobre su observancia judía. Él estaba tan inspirado por la sinceridad y honestidad del joven que le ofreció una recompensa.

"No, gracias", dijo Ethan. "Sólo estaba haciendo lo que enseña la Torá –devolver un objeto perdido es una mitzvá".

Esa noche, el dueño de la billetera, que es judío, le escribió a la administración de la escuela de Ethan, la YULA Boys High School, diciendo: "La verdad es que no estoy seguro si mis hijos, o incluso yo, hubiéramos devuelto algo de tanto valor".

Luego, el hombre agregó: "Si esto es lo que hacen los judíos, entonces yo quiero que mis hijos sean como sus estudiantes".

En el mundo de hoy, en el que la observancia de la Torá está tan malentendida y bajo ataque desde muchos campos sociopolíticos, los actos de bondad como el de Ethan tienen un enorme valor.

"La gente cree que la observancia judía es descabellada", le dijo Ethan a AishLatino.com. "Pero mis estudios de Torá enseñan que preocuparse por los demás y respetar la propiedad privada es algo normal. Siempre trato de pensar: ¿Cómo me gustaría que se comportaran conmigo si yo estuviera en la misma situación?".

En la mañana posterior a la devolución de la billetera, la historia de Ethan se convirtió en el centro de atención de una asamblea escolar especial. A partir de ahí se corrió la voz, demostrando cómo, en las palabras de Ethan, "las cosas pequeñas pueden causar un gran impacto".

"Ni por un momento pensé en quedarme con el dinero", dijo Ethan. "Unos cuantos cientos de dólares van y vienen. Esta historia en cambio, me va a acompañar durante toda la vida".

Pero ese no es el final de la historia. Cuando el dueño de la billetera se enteró de que Ethan era el presidente del consejo estudiantil de la escuela, él ofreció donar el dinero.

"Ok", dijo Ethan. "Por el beneficio del consejo estudiantil, lo aceptaré con gusto".

Conexión Perdida

El gran filósofo judío Maimónides escribe que el objetivo del judío en este mundo es hacer Kidush Hashem – crear una imagen positiva para Dios y Su Torá. La prueba de fuego para el cumplimiento de este dictamen tan elevado es cuando las personas miran las acciones de un judío y dicen: "Si este es el efecto que la Torá tiene en una persona, entonces yo también la quiero".

Ethan y el dueño de la billetera continuaron en contacto. El hombre dice que nunca antes había apreciado la importancia de ser judío, pero que esta acción ha despertado en él un renovado interés en su legado.

¡Y esto es lo que hace que la historia cierre completamente el círculo! La obligación de la Torá de "retornar objetos perdidos" va más allá de "billeteras tiradas en el césped". Otro aspecto es que si alguien ha perdido su conexión con el judaísmo, debemos hacer lo que podamos para ayudar a recomponer esa conexión. De manera inconsciente, Ethan también logró esto.