En cada rincón del mundo, los judíos se ven energizados por el Daf Yomi, el programa de estudio de las 2711 páginas (de los dos lados) del Talmud en 2711 días.

De unos pocos cientos de participantes hace 50 años, Daf Yomi provocó una revolución y el 1 de enero del 2020 tuvo lugar una de las mayores reuniones de judíos en la historia en el estadio MetLife en Nueva York, para celebrar la culminación del ciclo de 7 años de estudio. Alrededor de 90.000 personas se saludaron mutuamente no diciéndose “Feliz Año Nuevo” sino “Feliz Nuevo Ciclo del Daf Yomi”.

¿Qué es lo que tiene el Daf Yomi para electrificar de esta forma al mundo judío? Aquí hay 5 respuestas posibles.

1. Daf Yomi se nutre de la fuente de la sabiduría judía.

Publicado hace 1500 años en Babilonia, el Talmud es el depósito de la antigua sabiduría judía que explora cada aspecto de la existencia: geometría, matemáticas, el uso de la tierra, ley civil, el amor, la felicidad y el éxito. Como un reflejo del ADN emocional y espiritual del pueblo judío, el Talmud es el lugar para recalibrar nuestro arco social, empleando principios que fueron puestos a prueba a través del tiempo para poder guiarnos en la actualidad.

Un ejemplo, entre otros miles:

La mejor forma de dar caridad es hacerlo anónimamente. Esto ayuda a proteger la dignidad y la autoestima del receptor. Además, quien da de forma anónima, sin expectativas de recibir reconocimientos o recompensa, se conecta con el impulso de hacer simplemente “lo que es correcto”. (Talmud, Bava Batra 10b).

La emoción del estudio del Talmud es examinar a los gigantes éticos y espirituales de la historia humana: Abraham, Moshé, Rabí Akiva, Maimónides. De hecho, los principios talmúdicos constituyen la base de la ética y de los valores occidentales. John Adams, segundo presidente de los Estados Unidos, escribió: “Insistiré en que los hebreos hicieron más para civilizar a los hombres que cualquier otra nación”. Winston Churchill escribió que la ética judía es “sin comparación, el bien más valioso de la humanidad, de hecho su valor es equivalente a todos los frutos de otras sabidurías y aprendizajes puestos juntos”.

El Daf Yomi es conectarse directamente con la sabiduría de los valores judíos eternos.

2. Daf Yomi se estudia cada día, sin excusas.

Al identificar cuál es el versículo más importante de la Torá, nuestros Sabios sugieren dos opciones obvias: “Shemá Israel” (Deuteronomio 6:4) y “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18). Sorprendentemente, una tercera opción es: “Ofrece una oveja cada mañana y una cada tarde” (Éxodo 29:39). Este es uno de los versículos más importantes de la Torá porque representa la idea de que la consistencia diaria es la clave del éxito.

Completar el ciclo del Daf Yomi requiere estudiar 2711 días consecutivos. Ya sea en una sinagoga o al viajar en un tren, más allá de las frustraciones y de los desafíos diarios, ese daf debe hacerse cada día.

Rav Itzjak Berkovits, Rosh Ieshivá de Aish HaTorá, habla en el Sium HaShas en Jerusalem, 1 de enero del 2020, patrocinado por el Kolel Iun HaDaf de Rav Mordejai Kornfeld.

3. Daf Yomi es una victoria judía sobre los opresores.

Hay una extraña conexión entre el Daf Yomi y el Holocausto. Cuando los nazis entraron a Lublin, Polonia, se dirigieron directamente a la Ieshivat Jajmei Lublin, la principal ieshivá en la era previa a la guerra, dirigida por Rav Meir Shapiro, el fundador del Daf Yomi. Los nazis asesinaron a los estudiantes e hicieron un gran espectáculo público quemando volúmenes del Talmud.

Los nazis tenían un odio particular por el estudio del Talmud. En 1940, el Comandante Superior alemán en Polonia, I. A. Eckhardt, advirtió contra los judíos que escapaban de Europa, preocupado de que pudieran “provocar la regeneración espiritual de la judería mundial, incluso de la judería norteamericana”. Al hablar en el estadio MetLife, Rav Isasjar Frand declaró que esa reunión masiva de judíos norteamericanos celebrando la Torá probaba que los temores de los nazis habían sido completamente correctos…

En 1975, los líderes rabínicos de los Estados Unidos dedicaron permanentemente el Sium HaShas (y sus 2711 páginas) a la memoria de los seis millones de mártires del Holocausto. En el 2005, se completó el monumento al Holocausto en Berlín, el epicentro de la destrucción, conteniendo 2711 losas de piedra. Como predijo el profeta: “De las cenizas viene la redención” (Isaías 61:3).

Poco después de la liberación en 1945, se celebró el fin del ciclo de Daf Yomi en un campo de refugiados cerca de Dachau. Fue allí donde los sobrevivientes judíos, cuya conexión con el estudio del Talmud se había visto interrumpida durante la Guerra, decidieron imprimir ediciones del Talmud dedicadas al ejército de los Estados Unidos por haber vencido a Hitler.

Setenta y cinco años después, el sabio Rav Shmuel Kamenetzky usó un volumen original impreso en el campo de refugiados para completar oficialmente el ciclo de estudio de Daf Yomi. Efectivamente, de las cenizas del Holocausto emergió un renacimiento fenomenal del estudio de la Torá en los Estados Unidos.

Dedicatoria del Talmud impreso en el Campo de refugiados en 1945

4. Daf Yomi inspira y une al pueblo judío.

Un principio de la filosofía judía es que “Dios hace una idea opuesta a otra” (Eclesiastés 7:14), lo que significa que por cada experiencia en el reino mundano, la misma energía se encuentra en la Torá. Al parecer, Daf Yomi es la contraparte espiritual de un estadio repleto gritando en unidad en un partido de fútbol o en un concierto de rock.

Al hablar en una emisión de Olami desde MetLife, Rav Shlomo Farhi dijo que la naturaleza de un evento deportivo típico es que haya un ganador y un perdedor. Pero con el Daf Yomi, cada asiento estaba ocupado por personas que celebraban un “triunfo del ser”, una dedicación constante a alcanzar el objetivo de estudiar 2711 páginas del Talmud.

La celebración en MetLife también señala el tribalismo de los fanáticos deportivos, que se unen alrededor de una victoria temporal en donde al año siguiente se corona a un nuevo campeón. Pero con el estudio del Talmud, nos unimos una y otra vez alrededor de esta valiosa colección de sabiduría judía.

Después de haber sido dispersados por las cuatro esquinas del mundo, con diferentes lenguajes y culturas, el estudio de la Torá fue nuestra patria portable; el hilo conductor y la fuerza centrífuga que mantuvo unido al pueblo judío. Daf Yomi es un momento real de unidad judía, una celebración familiar en la que los judíos de todo el mundo estudian la misma página cada día.

5. Daf Yomi es una fuente de estabilidad en un mundo turbulento.

En el primer Sium HaShas que se celebró en Lublín, Rav Meir Shapiro citó el Talmud (Ievamot 121 a) que cuenta que un barco se quebró en medio de un mar tormentoso. A bordo de ese barco estaba el gran Rabí Akiva, quien vivió durante un período oscuro de la historia judía, marcado por la destrucción de nuestro Templo Sagrado. Sorprendentemente, Rabí Akiva sobrevivió a las aguas turbulentas aferrándose a una “tabla” (daf).

Rav Shapiro explicó: Ese daf puede entenderse metafóricamente como una página del Talmud (daf) a la cual nos aferramos con fuerza contra las aguas turbulentas de la sociedad.

Si observamos la historia vemos que las sociedades y las culturas llegan y se van (basta preguntarles a los antiguos súper poderes de Grecia, Roma, Babilonia, etc.). El Talmud (Meguilá 6 a) predice que “las naciones construirán estadios, y los rabinos enseñarán Torá en ellos”. La celebración en el estadio MetLife es el cumplimiento de esa profecía.

Por mi parte, yo me sentí tan inspirado que comencé el nuevo ciclo del Daf Yomi. ¡Nos vemos dentro de siete años!


Nuestro agradecimiento a IMP Media y al Kolel Iun HaDaf de Rav Mordejai Kornfeld.