Los judíos de la ciudad de Nueva York están bajo ataque. Esa es la sensación de muchos en la comunidad judía ortodoxa después de una serie de violentos crímenes de odio en los que resultaron heridos varios hombres judíos ortodoxos, y comunidades enteras temen por su seguridad.

“Hay miedo, hay incomodidad”, explicó Simja Eichenstein, miembro de la asamblea del estado de Nueva York, en una entrevista con Aishlatino.com. “La gente lo siente en las calles de Borough Park y Midwood”. Muchos judíos en Nueva York están asustados.

Durante meses, los judíos en los barrios de Brooklyn con grandes poblaciones ortodoxas reportaron ser amenazados y atacados. En los últimos días, la violencia llegó a niveles aterradores. En unos pocos días tres hombres judíos ortodoxos fueron atacados violentamente, cada uno por separado, supuestamente al azar y en incidentes aterrorizadores.

El 27 de agosto del 2019, Rav Abraham Gopin estaba haciendo ejercicios en un parque en el barrio de Crown Heights de Brooklyn, cuando lo atacó un hombre con un ladrillo. En el ataque, Rav Gopin perdió dos dientes. Dos días más tarde, en el mismo barrio, un hombre ortodoxo estaba sentado en su camioneta cuando lo rodeó un grupo de hombres que le arrojaron piedras, quebraron la ventanilla de la camioneta e hirieron a su conductor en el ojo.

Grafiti en el Club Silver Gull

El 7 de setiembre, otro hombre ortodoxo fue asaltado, esta vez por un hombre blandiendo un cinturón, cuando al terminar Shabat salió de su sinagoga en el barrio Midwood en Brooklyn. Ese mismo fin de semana, un club de playa privado en Queens cerró su área de juegos después de que encontraran grafitis racistas y antisemitas pintados en los edificios y en el equipamiento. Las palabras “Heil Hitler”, “Cámaras de Gas” y esvásticas desfiguraron el club.

Los crímenes de odio antijudío siguen creciendo en la ciudad de Nueva York. Más de 150 incidentes antisemitas fueron reportados en lo que va del 2019, más de un 63% en comparación con esta época el año pasado. La policía de la ciudad de Nueva York recientemente reportó que más de la mitad de todos los crímenes de odio en Nueva York tienen lugar contra judíos.

La Ciudad de Nueva York trata de responder al incremento del odio, aunque todavía queda mucho por hacer. El 3 de setiembre del 2019, el Intendente Bill de Blasio abrió una nueva oficina para la prevención de crímenes de odio. Dirigido por la ex directora de la liga antidifamación, Deborá Lauter, el centro recolectará información y coordinará las respuestas. Aunque la ciudad está trabajando para controlar el clima de antisemitismo que ha estallado, Eichenstein cree que el problema requiere nuevos enfoques.

Eichenstein explicó que “la policía hace lo que puede y tenemos un maravilloso fiscal de distrito en Brooklyn, (Eric) González, que se toma todo con suma seriedad”. Sin embargo, la policía y el fiscal de distrito sólo pueden responder después de que los crímenes tienen lugar. Eichenstein siente que lo que necesitamos ahora es un programa masivo de educación.

“Vivimos en un clima político muy hostil”, se lamenta. Los crímenes de odio se incrementan y no sólo en la ciudad de Nueva York. “Esta es una verdadera epidemia”.

Eichenstein piensa que la educación es una solución clave. Cuando los vándalos dibujan esvásticas en Nueva York, quizás una forma de luchar contra ese odio es “ir a las escuelas y enseñarles sobre el Holocausto”. Eichenstein señala con aprobación que el Gobierno de Nueva York está considerando una legislación que ordenará la enseñanza del Holocausto en todas las escuelas. “Necesitamos una acción preventiva completa y profunda”.

Eichenstein observa que otro problema es la falta de liderazgo en vista del antisemitismo y otros crímenes de odio. “Es un hecho que ahora hay odio en nuestras calles. La gente lo siente, es real. Lamentablemente la respuesta que recibimos de nuestros líderes es tweets. Necesitamos actos, no tweets”.

Un obstáculo significativo en referencia al surgimiento del antisemitismo es la incapacidad de unirse y salir todos juntos a condenar el odio. En vez de condenar todas las formas y todas las instancias de crímenes y retorica antijudías, la gente a menudo parece estar más dispuesta a utilizar los incidentes antisemitas para juntar puntos políticos que para condenar el antisemitismo en todas sus formas, de donde sea que llegue. Los sentimientos antijudíos “llegan desde la derecha y desde la izquierda”, afirma Eichenstein. Sin embargo la comunidad judía parece ser incapaz de superar las diferencias partisanas y reconocerlo.

Simja Eichenstein, miembro de la asamblea de Nueva York

“Cualquiera que diga que sólo viene de la derecha o que sólo viene de la izquierda, se equivoca”. Eichenstein, él mismo un judío ortodoxo, lamenta la falta de unión en la comunidad judía. “Como judío es muy frustrante que a donde sea que vaya la gente me diga que viene de la derecha o de la izquierda. ¿Por qué no pueden enfrentar los hechos y reconocer la realidad de que viene tanto de la derecha como de la izquierda? ¿Por qué todo el mundo se queda enredado en políticas? ¿Por qué no podemos decir lo que realmente está ocurriendo, que los judíos son atacados, y declarar el odio por lo que es?”

Tal vez debido a que las víctimas de los últimos ataques fueron judíos ortodoxos, hubo una conspicua falta de indignación fuera de las comunidades que se vieron directamente afectadas. Las respuestas a los ataques fueron acalladas. “¿Dónde está la indignación?”, pregunta Eichenstein. “¿Dónde está el reclamo?”. En vista de los ataques violentos, las personas fuera de la comunidad ortodoxa parecen demasiado controladas. “¿Dónde están nuestros líderes?”.

Ante el incremento de los ataques y lo que parece ser una falta de liderazgo político, Eichenstein tiene consejos cruciales para darnos: “Recuerden, cuando se ataca a una minoría, cada comunidad minoritaria es atacada”. Esta ola de odio es peligrosa para todos. “Como norteamericano, tú debes estar molesto por lo que ocurre. Seas o no judío, si crees en la libertad, tienes que actuar. Esto no forma parte de los Estados Unidos”.

La gráfica del artículo es la foto que publicó Benny Friedman del tzitzit ensangrentado después del ataque que sufrió su suegro, un judío jasídico, en Brooklyn el 27 de agosto del 2019.