En la actualidad hay un movimiento mundial cada vez más fuerte llamado Bnei Nóaj o Noájidas: no judíos que aceptan la verdad de la Torá y observan fielmente las Siete leyes de Nóaj. Maimónides explica que cualquier ser humano que observe con fidelidad estas leyes, se gana un lugar apropiado en el cielo.

AishLatino.com conversó con Jim Long, un importante miembro del movimiento noájida, cuya organización, Lightcatcher Productions, crea libros y documentales sobre temas de Torá.

Pregunta 1: ¿Cómo llegaste a convertirte en un noájida?

A comienzos de los años 90 trabajaba para un programa radial en Dallas. Un día tuvimos a último momento un hueco en la programación y tuve que encontrar un invitado para llenar ese espacio. Siempre me interesó la arqueología y había oído que había un texano llamado Vendyl Jones que había realizado excavaciones en Israel en busca de artefactos bíblicos tales como el Arca del Pacto. Lo que yo no sabía era que Vendyl era un noájida declarado. Él vino a nuestro programa y su erudición y su singular perspectiva sobre la arqueología y la Biblia me impresionaron tanto que comencé a asistir a sus grupos de estudio sobre la porción semanal de la Torá.

Mi impresión fue que la Torá no sólo era racional sino también verdadera.

Comencé a aprender sobre los principios básicos del judaísmo, como lo relativo al libre albedrío y la Providencia Divina, y mientras más estudiaba más me convencía de que la Torá era la verdad. Había pasado toda mi vida en busca del Creador y deseando entender qué era lo que Él esperaba de nosotros, había probado diversas denominaciones cristianas. Mi impresión fue que la Torá no sólo era racional, sino también verdadera. Al poco tiempo ya estaba trabajando con Vendyl en excavaciones arqueológicas en Israel y filmando sus documentales Digging Up the Future y Return to Gilgal. En 1995 me casé con mi esposa Carol, también una noájida, en una excavación cerca de Qumran, donde fueron descubiertos los Rollos del Mar Muerto.

Pregunta 2: En la práctica, ¿qué significa ser un noájida observante?

Las siete leyes básicas en verdad son las “raíces” de una perspectiva general de vida. Estas se encuentran delineadas en muchas guías para noájidas, por ejemplo Path to the Righteous Gentile de Chaim Clorfene y Yaakov Rogalsky (El Camino del Gentil Justo. Se puede descargar en PDF). También nosotros publicamos un libro llamado Guide for the Noahide por Rav Michael Shelomo Bar-Ron. Cuando alguien llega a la etapa del compromiso, hay una promesa noájida estándar, una declaración pública que establece la creencia en un único Dios, reconoce la autoridad de la Torá y acepta cumplir las siete leyes.

Fuera de eso, depende bastante del individuo hacer aquello que le resulte significativo. Por ejemplo, yo como hamburguesas con queso pero no como cerdo ni mariscos. Observo el día de descanso en Shabat (y obviamente no el domingo, lo cual es una innovación cristiana). Este día no trabajo, pero manejo el auto. Estoy aprendiendo cómo rezar en hebreo, lo cual me hace sentir más cerca de Dios. Como dije, fuera de las siete leyes, es un asunto muy personal.

Lo que marca la línea roja es que tenemos cuidado de no dar la falsa impresión de que somos judíos. Para mí eso significa no usar kipá ni tzitzit en público, aunque sé que hay otros noájidas que lo hacen. Si deseo poner una mezuzá en mi puerta, la colocaré del lado de adentro y no afuera, no hacia la calle. Y por supuesto que somos cuidadosos de no hacer nada que pueda dar la apariencia de estar comenzando una nueva religión. En la historia intentaron hacerlo varias veces y los resultados fueron muy dañinos.

Pregunta 3: Si creen en la verdad de la Torá, ¿por qué no se convierten al judaísmo?

Esta es una pregunta que cada noájida enfrenta en algún momento a lo largo de su camino, y muchos terminan convirtiéndose. Personalmente, luché con esta pregunta durante muchos años. Pero dado que mi esposa no desea convertirse, lo dejé “en espera”. Ella ama la Torá, pero simplemente no está lista para dar ese paso. De todas formas, algunas veces me siento un poco “afuera” cuando visito una sinagoga o al estar en Israel. Pero sus instintos siempre fueron acertados así que confío en que ser un noájida es lo que Dios quiere de mí.

Pregunta 4: ¿Cuántos noájidas practicantes hay en la actualidad?

Esta es una pregunta muy difícil de responder, porque los noájidas por lo general son muy iconoclastas. Ellos vieron cómo los valores básicos del monoteísmo fueron retorcidos por algunas religiones, y a menudo eso es lo que los impulsa en su decisión de alejarse de la religión organizada. Por eso muchos se muestran muy reacios respecto a regresar a algo formal. Pero para responder a su pregunta, hay miles de personas que son noájidas practicantes.

Los noájidas quieren tener relación con otras personas que creen en la Torá, tanto judíos como noájidas. Pero debido a que se resisten a ser parte de un movimiento organizado, la mayor parte de la “comunidad” noájida tiene lugar en línea. Por ejemplo, en Internet se puede encontrar currículums para padres que desean enseñarles a sus hijos los caminos noájidas. Anualmente asistimos a encuentros nacionales y regionales tales como la conferencia noájida de Florida. En Israel hubo bastante revuelo cuando Salim Jaber, el intendente del pueblo árabe de Abu Gosh cerca de Jerusalem, declaró públicamente que aceptaba observar las siete leyes noájidas. Así que hay bastantes noájidas en diversos lugares.

Pregunta 5: Históricamente, ¿por qué sólo en las últimas décadas vimos el comienzo del movimiento noájida?

Hubo algunos brotes a través de los siglos. Por ejemplo, algunos documentos del padre fundador de los Estados Unidos mencionan las Siete leyes de Nóaj. También existe evidencia de que Sir Isaac Newton era un “noájida oculto”. En sus manuscritos, él escribió extensamente sobre temas de Torá, incluso escribió frases en hebreo. Él creía (tal como lo afirma el Talmud) que el Tabernáculo reflejaba el orden del cosmos, y dibujó el Templo judío con las dimensiones precisas. Él aceptó la Torá como la palabra de Dios y rechazó a Jesús como una deidad. Pero en su época, no era políticamente correcto salir públicamente en contra de la iglesia anglicana. De haberlo hecho, hubiera podido influir sobre el curso de la historia. También estuvo John Selden, un brillante jurista que vivió en el siglo XVII y que escribió mucho sobre el Sanedrín. Él tuvo mucho impacto sobre la ley internacional, basando sus conceptos en las Siete leyes de Nóaj.

Pregunta 6: Entonces, ¿qué fue lo que cambió ahora?

A través de la historia el plan de Dios sigue un camino, y todo es una cuestión de tiempos. La Torá fluye directamente de los judíos a los no judíos, así que tras la fundación del Estado de Israel, la aliá masiva a Israel y el movimiento Baal Teshuvá de judíos que retornan a la Torá, ahora podemos ver emerger a los noájidas. Si prestamos atención, en Mishné Torá donde Maimónides discute sobre el tema del Mesías judío, inmediatamente a continuación sigue una discusión sobre las Siete leyes de Nóaj. Esta yuxtaposición indica que al acercarnos a la era mesiánica, cada vez más no judíos responderán a la verdad de la Torá. Pero un movimiento masivo de noájidas no puede tener lugar hasta que los judíos no estén preparados. El pueblo judío debe ser quien enseñe Torá a la humanidad, y hasta que la comunidad judía no se comprometa a asumir ese rol, la verdadera revolución no puede ocurrir. Por lo tanto es sólo un tema de tiempo.

Pregunta 7: Como noájida, ¿quién es su modelo bíblico?

Uno podría pensar que es Nóaj, pero no es así. La deficiencia de Nóaj fue que él creyó en Dios pero no compartió esa creencia con los demás. Así que esto puede sonar gracioso, porque él era el prototipo del judío, pero mi modelo es Abraham. Él tenía una tienda abierta en las cuatro direcciones para recibir a los viajeros y poder enseñarles sobre la existencia de un único Dios. Podríamos decir que Abraham fue un noájida durante los primeros 75 años de su vida, hasta que Dios le dijo que se convertiría en el padre del pueblo judío. Yo dediqué mi vida a producir documentales y libros basados en la Torá, y me gustaría pensar que eso continúa la tradición de Abraham de acercar a la gente a la Torá.

Irónicamente, también vi cómo mi trabajo puede afectar a los judíos. Escribí un libro con un documental que lo acompaña llamado The Riddle of the Exodus (El enigma del Éxodo), que explora pruebas históricas y arqueológicas del Éxodo judío de Egipto. He presentado esta charla ante grupos judíos en todo el mundo y la reacción siempre es maravillosa. A la audiencia le encanta oír a un no judío presentar argumentos convincentes sobre la veracidad de la Torá. Para mí, es otra faceta de un camino maravilloso y sumamente reconfortante.