Duolingo, la popular aplicación de aprendizaje de idiomas con seguidores en todo el mundo, anunció algo muy emocionante: los usuarios ahora pueden aprender ídish estudiando sólo cinco minutos por día, con lecciones divertidas que llegan a sus teléfonos.

Yo me anoté en el curso y me encantó oír algunas de las primeras frases en ídish. La primera lección presenta palabras en ídish que suenan parecidas al inglés: "Mamá, un globo", dijo una niña con cabello azul en mi primera lección (Mama, a balón). Un niño con cabello anaranjado ofreció vender una cebra por un dólar (a dólar for un zebra). Fue divertido y me enganchó.

"El ídish es mi idioma materno", explicó Mina Viswanath, una de las voluntarias que creó el programa ídish de Duolingo. Mina y sus colegas dedicaron alrededor de 18 meses a trabajar en el curso, sintetizando diferentes dialectos y modos de hablar en ídish para crear un curso en línea fácil de usar. Siendo una apasionada entusiasta del ídish, para Mina fue un acto de amor. Por eso dedicó voluntariamente su tiempo y su esfuerzo al igual que el resto de los creadores del curso.

Mina creció en una comunidad judía ortodoxa moderna en Nueva Jersey y su familia se sentía muy cómoda en su sinagoga ortodoxa. Aunque prácticamente ningunos de sus vecinos saben ídish, la familia de Mina habla ídish en su hogar.

El abuelo de Mina, Mordje Schaechter, enseñó ídish en la Universidad de Columbia. Su madre, Guitel Vistanath, es una destacada escritora en ídish, y hace poco publicó un abarcador diccionario ídish-inglés. "Mi hermano tradujo Harry Potter al ídish", cuenta Mina. Mina y sus hermanos asistieron a una escuela dominical en ídish, además de su escuela judía regular. En el verano, la familia asistía a Idish Vokh, un centro de vacaciones para quienes hablan en ídish. Mina continúa asistiendo con su esposo y sus pequeños hijos.

Aunque muchas familias judías abandonaron el ídish que hablaban sus abuelos y bisabuelos, la familia de Mina continúa valorando el mama loshen (la lengua madre, como se suele conocer al ídish).

Mina conoció a muchas personas diferentes que hablan ídish, así como a muchos estudiantes variados que quieren aprender el idioma. "Algunas personas buscan una conexión que se interrumpió cuando sus abuelos y sus bisabuelos llegaron a América y abandonaron el ídish para seguir adelante". Dado que el mundo de la literatura ídish es sumamente diverso, ella cree que hay algo interesante para cada clase de personas, desde los religiosos hasta los seculares. "Creo que cada uno que llega al ídish tiene sus propias razones para estudiarlo. Para mí, es el lenguaje de mis ancestros, es lo que me conecta con mi historia, con mi familia y con mi pueblo".

Mina también señala algunos conceptos erróneos respecto al ídish. Uno es pensar que el ídish no es un verdadero idioma, tal como el inglés o el español. "Las personas que crecieron hablando 'yinglish', inglés con algunas palabras en ídish, y no ídish, piensan que el ídish es sólo inglés con un acento gracioso". En realidad, el ídish es un idioma completo, con su propio vocabulario, gramática y reglas.

Otro error que Mina notó que existe es el hecho de creer que el ídish es gracioso. "Es cierto, puedes contar un chiste en ídish, pero el idioma en sí mismo no es más gracioso que cualquier otro idioma". Algunas personas parecen tener una visión negativa del ídish como un idioma que estaba confinado a los shtetls (los pueblitos judíos) de Europa Oriental y que ya ha muerto. Pero Mina explica que en verdad el ídish es un idioma dinámico, próspero, hablado por 500.000 o 600.000 judíos en la actualidad.

"Una cosa que creo que no es un mito es que el ídish como idioma es un depósito de la historia judía".

El ídish se basa en gran medida en el alemán, pero también incluye muchas palabras hebreas, así como construcciones de vocabulario y gramática de otras tierras europeas en las que vivían judíos. El ídish es un idioma de sonido en gran medida europeo, se escribe utilizando el alfabeto hebreo y tiene una fuerte conexión con la Tierra de Israel.

Algunas expresiones en ídish se refieren a las tradiciones y a la religión judía. "En verdad es difícil aprenderlo si no conoces nada sobre el judaísmo", explica Mina.

Por ejemplo, en ídish, una forma de decir que alguien llegó tarde para algo es Kumen noj Neila, lo que literalmente significa "llegar después de Neilá" (el servicio final de Iom Kipur, que se recita antes de finalizar la festividad). Una expresión en ídish para llegar a último momento es similar: haltn ba Neila, llegar justo a tiempo para Neilá.

Algo que es muy breve (a menudo un romance), puede describirse en ídish como doyern fun Ester Tones biz Purim, que dura desde el ayuno de Ester (el día antes de Purim) hasta la festividad de Purim.

Una expresión en ídish que significa tener las piernas arqueadas es hobn kadme veazle fis, literalmente tener los pies como los signos que ayudan a la lectura de la Torá llamados kadma y azla, que parecen dos paréntesis.

"Asegurarnos de estar en la misma página" es lomir ale daveden funem zelbn sider – daven (recemos) del mismo sidur (el libro de rezos judíos).

Cuando tuvo que transmitir su conocimiento en el curso de ídish de Duolingo, Mina trabajó con un grupo diverso de personas con diferentes orígenes que hablan ídish. La mayoría de quienes hablan ídish en la actualidad son judíos jasídicos, y el equipo incluyó a judíos que crecieron hablando ídish en cerradas comunidades jasídicas. Ellos trabajaron durante muchos meses para sintetizar los diferentes dialectos del ídish en un único curso.

En ídish hay tres grandes dialectos, explica Mina. El de los que vienen del norte de Europa, incluyendo a Lituania; un dialecto galiciano (Galicia era una región entre Polonia y Ucrania), y un dialecto asociado con Rumania y Ucrania. "Y dentro de estos dialectos hay subdialectos".

"Una palabra con la que tuvimos problemas es la palabra para 'taza'", relató Mina. "Yo digo tepl, que es un diminutivo de olla". Pero en el mundo jasídico, la palabra tepl tiene un significado más específico: la taza que se usa para el lavado ritual de las manos antes de comer pan y en otros momentos del día. "Ellos nunca beberían de un tepl", afirma Mina. "Ellos llaman a una taza glaz y para mí la palabra glaz es un vaso, no una taza".

Otra diferencia evidente entre el equipo jasídico y los miembros no jasídicos fue el uso de más palabras inglesas en el ídish que hablan los judíos jasídicos. Dado que el ídish es el primer lenguaje cotidiano de muchos judíos jasídicos, ellos tienden a crear nuevas jergas, a menudo basadas en palabras en inglés.

Una dificultad que tuvo el equipo fue decidir cómo decir "gracias". "Nosotros decimos a dank. Es algo aceptado en todos los dialectos. Pero en el mundo jasídico a dank suena demasiado formal. En cambio, ellos dicen iasher kóaj, una frase ídish formada por dos palabras hebreas: iashar (derecho) y kóaj (fuerza).

El equipo de Duolingo hizo su curso extremadamente flexible, proveyendo varios sinónimos cuando fue necesario para abarcar los diversos dialectos del ídish. En lo que concierne a la pronunciación, decidieron usar el acento de los judíos de la comunidad jasídica de Satmer.

Mina y sus colegas tenían conciencia de la importancia de su tarea. "Sabíamos que apenas saliera el curso, más gente se vería expuesta al ídish durante la primera semana que en los últimos veinte años".

En la primera semana, 190.000 personas comenzaron a estudiar ídish con el curso de Duolingo. Ella espera que al aprender ídish más gente pueda experientar y valorar un poco las maravillosas obras escritas en este idioma.

"Muchas personas lo ignoran, pero hay una rica literatura en ídish", explica Mina. Muchas personas escucharon hablar de escritores en ídish como Shalom Aleijem, pero hay muchos más escritores de todo el mundo que usaron el ídish para expresarse en poesías, prosa, escritos políticos, historia y filosofía. "Isaac Bashevis Singer incluso ganó un premio Nóbel por su literatura en ídish", señala Mina.

Ella espera que las decenas de miles de personas que estudian ídish con Duolingo descubran el rico mundo de quienes hablan ídish, de los libros y los recursos en ídish, y se vuelvan parte de una dinámica comunidad ídish parlante.