"En los caminos del arrepentimiento instrúyeme…" Esta frase es de la bella plegaria escrita hace casi un milenio por uno de los más grandes sabios de la historia judía, Rav Moshé ben Najmán. Sólo fue descubierta y traducida recientemente, después de muchas generaciones. Al salir a la luz justo antes de Iom Kipur, esta sincera plegaria puede ayudar a los judíos de todo el mundo a poner en palabras sus anhelos.

Rav Moshé ben Najmán tuvo una vida muy agitada. Su obra sigue influyendo sobre los judíos de todo el mundo. El Rambán nació en 1194 en la ciudad de Girona, en España, muy cerca de la actual frontera con Francia. En ese momento, había en Girona un floreciente barrio judío. Este barrio judío, conocido como El Cali, sigue en pie en la actualidad, es una de las juderías mejor conservadas de toda Europa y una de las principales atracciones de Girona. Las estrechas y sinuosas callejuelas medievales por las que caminó Rav Moshé ben Najmán siguen de pie, aunque la comunidad que una vez llenó el área de una vida vibrante ha partido.

El barrio judío, El Cali

El Rambán nació en una famosa familia de Rabinos, y estudió con algunos de los Rabinos más renombrados de Francia y de España. Muy pronto quedó claro que Moshé no era un estudiante regular: era una de las mentes más brillantes de su época, y rápidamente llegó a dominar gran cantidad de conocimiento judío y secular. Él escribió dos grandes obras sobre la práctica judía cuando tenía sólo 15 años: Hiljot Nedarim y Hiljot Bejorot. Recibió ordenación rabínica y es conocido como el Rambán, por la sigla formada por las iniciales de Rabí Moshé ben (hijo de) Najmán.

El Rambán fue reconocido como uno de los principales Rabinos de España. Judíos de todo el país y del exterior le escribían cartas para consultar sus opiniones y pedir su consejo sobre asuntos de la ley judía. Él también estudió medicina y trabajó como médico. Obtuvo prominencia no sólo en los círculos judíos sino también en los no judíos, ganando incluso la confianza y la admiración del Rey Jaime de Aragón, el monarca medieval que expandió el reino de Aragón a lo que hoy es la región catalana de España.

La disputa

En el año 1263, el rey Jaime le ordenó al Rambán participar en una disputa. Estos eran eventos espantosos de la Europa medieval en la que enfrentaban a sabios judíos contra no judíos en debates públicos sobre su fe. Las disputas podían ser mortales: a los judíos se les ordenaba defender sus creencias, pero tenían prohibido insultar la doctrina cristiana. Cualquier judío que era acusado de negar los principios de la fe cristiana podía ser torturado y asesinado.

Al Rambán le ordenaron debatir contra un judío que se había convertido al cristianismo. El rey Jaime y toda su corte asistieron a la disputa, disfrutando cada giro de los argumentos. Cuando terminó la disputa, el rey declaró que el Rambán era el ganador, que había vencido a su oponente cristiano, y lo recompensó con trescientas monedas.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que algunos católicos dominicanos comenzaron a difundir el rumor de que en verdad el Rambán había perdido la disputa y que su oponente cristiano había "probado" la ilegitimidad de la fe judía. El Rambán respondió escribiendo un relato exacto de la disputa. Con su mente brillante, él logró recordar perfectamente todos los detalles de cada una de las preguntas que les habían formulado a él y a su oponente y registró sus respuestas exactas. El libro resultante, Séfer Havikuaj, provee un relato detallado del amplio debate.

Las autoridades dominicanas aprovecharon el libro como una corroboración de la acusación de que el Rambán había insultado al cristianismo. Ellos presentaron al rey Jaime versiones sumamente editadas de la obra, y el rey se sintió ofuscado. El Rambán señaló que todo lo que escribió en su libro lo había dicho públicamente delante del rey y que lo habían recompensado por sus palabras. El rey Jaime reconoció que eso era cierto y le perdonó la vida. El Séfer Havikuaj fue prohibido y quemado, pero al Rambán le permitieron partir de Aragón y exiliarse en vez de ser quemado en la hoguera.

De Francia a Israel

El Rambán se asentó en lo que actualmente es Francia, y continuó estudiando Torá y misticismo judío. Escribió un comentario sobre la Torá que se sigue estudiando en la actualidad y provee profundas ideas sobre los textos de la Torá.

Durante toda su vida, el Rambán anheló ver Jerusalem y la Tierra de Israel. Tres veces al día, rezaba mirando hacia el este, en dirección a Jerusalem. Cada vez que rezaba, como todos los judíos, pedía tener el privilegio de retornar a la patria judía. En 1266, a los 72 años, decidió partir de Francia y viajar a la tierra de Israel. No era algo sencillo, y su viaje estuvo plagado de dificultades y peligros, pero en 1267 llegó al puerto de Aco, una ciudad portuaria al norte de lo que hoy es Israel.

El Rambán llegó a la Tierra Santa poco antes de las Altas Fiestas, y viajó a Jerusalem para pasar allí Rosh HaShaná y Iom Kipur. Al llegar a Jerusalem encontró una escena de terrible devastación. Durante años habían luchado por Jerusalem y esta había sido escenario de espantosas batallas. Los cruzados saquearon Jerusalem en 1099 y masacraron a sus habitantes, tanto judíos como musulmanes. En 1187, el gobernador musulmán Saladín les quitó a los cruzados el poder sobre Jerusalem y permitió que la comunidad judía siguiera viviendo en Jerusalem. En 1229, los cruzados europeos volvieron a saquear la ciudad y masacraron a muchos de sus habitantes. En 1244, Jerusalem fue invadida por las fuerzas tártaras. En 1259 los mongoles saquearon la ciudad y mataron indiscriminadamente a los judíos. Muchos judíos huyeron. En 1260, los mamelucos (una tribu de ex esclavos de Egipto) conquistaron Jerusalem. Ellos permitieron que los judíos vivieran en Jerusalem en relativa paz, aunque para entonces la comunidad judía estaba traumatizada y diezmada.

Cuando el Rambán llegó a Jerusalem, fue recibido por la pequeña comunidad judía. Con tantas sinagogas destruidas, los judíos de Jerusalem rezaban en una casa privada. Los judíos que el Rambán encontró se habían empobrecido y estaban muy asustados. El Rambán le escribió una carta a su hijo, que seguía viviendo en Aragón, y describió la Tierra de Israel. "Hay muchos lugares abandonados y grande es la profanación. Mientras más sagrado es el lugar, mayor es la devastación que ha sufrido. Jerusalem es el lugar más desolado de todos", escribió.

La Sinagoga del Rambán en el Barrio Judío de Jerusalem

El Rambán decidió reestablecer una sinagoga oficial en Jerusalem. Él eligió una casa que había sido arruinada por los invasores, pero que todavía contaba con bellos pilares de mármol. Durante la invasión de los mongoles, muchos de los rollos de la Torá de Jerusalem habían sido llevados para ser protegidos en la ciudad vecina de Shejem (hoy conocida también como Nablus). El Rambán los trajo nuevamente a Jerusalem para usarlos en la sinagoga que estaba estableciendo. La sinagoga del Rambán estuvo lista en tres semanas. Los judíos oyeron sobre el liderazgo del Rambán y regresaron a Jerusalem. En Rosh HaShaná, el Rambán dio un discurso durante los servicios en su nueva comunidad y alentó a los judíos para que se quedaran a vivir en Jerusalem.

El Rambán permaneció en Jerusalem para establecer una ieshivá, que también atrajo a los judíos a regresar a Jerusalem para estudiar. (Su sinagoga floreció hasta el año 1589, cuando el gobernador árabe de Jerusalem, Abu Sufrin, ordenó que la convirtieran en un depósito para satisfacer los pedidos de los musulmanes de que cerraran la casa de culto judío. La sinagoga volvió a ser destruida cuando las fuerzas jordanas capturaron la ciudad en 1948, pero fue restaurada cuando Israel recapturó al Ciudad Vieja en 1967. Hoy, la sinagoga del Rambán en la Ciudad Vieja de Jerusalem sigue en funcionamiento. A unos pocos kilómetros, en la nueva ciudad de Jerusalem, hay una segunda sinagoga también llamada en honor al Rambán.

Posteriormente el Rambán se mudó a Aco, que en ese momento era un centro de estudio de Torá. Allí completó su comentario sobre la Torá y construyó una escuela en la que tuvo muchos discípulos. El Rambán murió en 1270 en la Tierra de Israel.

La plegaria recién descubierta

Durante cientos de años, los judíos de todo el mundo estudiaron y se vieron inspirados por los libros y las cartas del Rambán. Ahora el Dr. Idán Pérez, director del departamento de Libros Raros de la Biblioteca Nacional de Israel, reconstruyó una plegaria previamente desconocida escrita por el Rambán. El Dr. Pérez pasó años trabajando en su Sidur Catalunia, un volumen que reúne plegarias de la vibrante comunidad judía medieval de Cataluña, que incluía a Aragón, donde vivía el Rambán.

En el año 1492, la inquisición española puso un fin sangriento a siglos de vida judía en España, cuando todos los judíos fueron expulsados de España bajo pena de muerte. Antes de eso, muchos judíos rezaban utilizando oraciones llamadas bakashot o súplicas. Los judíos españoles a menudo recitaban estas oraciones complementarias antes o después de los servicios formales. El Dr. Pérez examinó las bibliotecas de Europa y del resto del mundo para encontrar y reconstruir estas hermosas bakashot.

En la biblioteca casanatense de Roma, el Dr. Pérez descubrió algo increíble: una bakashá escrita por el Rambán. Al parecer la escribió poco después de verse obligado a abandonar Aragón, y esta bella plegaria fue recitada por los judíos en su nuevo hogar en Francia. "El contenido y el estilo del texto, junto al hecho de que el autor del manuscrito lo precediera con las palabras: 'Una bakashá de Rav Moshé ben Najmán', parecen indicar que de hecho esto fue escrito por el Rambán mismo", explicó el Dr. Pérez.

La plegaria es elocuente y poética. "Las palabras de Dios son palabras puras", comienza diciendo, y continúa: "Por favor, con Tu poder puro, refinado e invisible, establece mis pensamientos a Tu servicio, con asombro, temblor y reverencia. Tú has sacado a la luz todos los misterios. Hazme sabio para conocer Tus mandamientos, tal como el halcón se eleva sobre su presa, permíteme entender y guiarme por el camino de Tus mandamientos…".

Hoy, cuando los judíos de todo el mundo se dirigen a Dios en este período de los Diez Días de Arrepentimiento entre Rosh HaShaná y Iom Kipur, esta bella plegaria puede dar voz a todos nuestros anhelos y esperanzas. Tal como Rav Moshé ben Najmán inspiró a una generación de judíos hace más de 800 años para superar su miedo y la inercia, para que trabajaran para construir una bella comunidad, así también sus palabras pueden inspirarnos hoy.

El Rambán vivió una vida agitada, energética, completamente dedicada a fortalecer la identidad judía, a ayudar a los judíos a estudiar Torá y a conectarse con Dios. Que su ejemplo incansable, y su plegaria recién descubierta, continúen motivándonos.

La plegaria recién descubierta completa puede verse en inglés en el sitio web de la Biblioteca Nacional de Israel,  https://blog.nli.org.il/en/lbh-rambans-prayer/.