Algunos hechos poco conocidos sobre Myanmar, los judíos y el estado judío.

Primeros visitantes judíos

A comienzos del siglo XIX, los mercaderes judíos comenzaron a aventurarse desde India e Irak a lo que hoy en día es Myanmar. Se dice que el primer judío que vivió de forma permanente en el país fue un judío de India llamado Salomón Gabirol, quien sirvió como comisario en el ejército del rey Alaungpaya, el monarca birmano del siglo XVIII que estableció la dinastía Konbaung, que gobernó Birmania hasta 1885.

Hay registros de algunos comerciantes judíos que trabajaban en el país cuando entraron a Birmania las fuerzas británicas en la década de 1820. Uno de ellos, Salomon Reinman, se mudó de Galicia a la ciudad de Rangoon en 1851, donde comercio con teca y bambú. Posteriormente, Reinman se fue a la ciudad india de Cochin, que en esa época contaba con una comunidad judía, se casó y vivió allí 25 años. Más tarde regresó a Europa, vivió en Viena y escribió un relato en hebreo de sus viajes con el título Masot Shlomó – Los viajes de Salomón. Este fue uno de los primeros relatos occidentales de Myanmar.

La cultura judía de Bagdad llega a Birmania

A mediados del siglo XIX, vivía y trabajaba en Birmania una gran comunidad de judíos de Bagdad. La escritora Ruth Fredman, autora de Almost Englishman: Baghdadi Jews in British Burma (Lexington Books: 2006), señala que estos comerciantes judíos llegaron como "una gran familia" y usaron sus extensas conexiones sociales y familiares para facilitar el comercio por todo Asia.

Ella señala que además de comerciar con una gama de mercaderías, "también servían a los barcos que anclaban en el activo puerto de Rangoon. Algunos entraron al servicio civil como oficiales del gobierno y aduaneros; otros trabajaron como empleados en tiendas bagdadís en las calles Mogul o Dalhousie (en Rangoon). Incluso cuando se sentían más cómodos en Birmania, la comunidad judía de Birmania era una parte intrínseca del amplio mundo bagdadí que existía por todo el sudeste de Asia… Recibían su correspondencia en Rangoon o Mandalay (otra ciudad birmana), pero su "hogar" no podía ser fácilmente definido ni confinado". Estos comerciantes judíos llevaron una porción de la vida judía bagdadí a sus nuevos hogares al otro lado del mar.

Una mezcla cultural judía

Muy pronto, comenzaron a llegar a Birmania otros judíos. Rut Fredman Cernea señala que aunque los judíos bagdadís eran comerciantes sofisticados, su inglés a menudo era muy pobre y eso les impedía trabajar para los nuevos colonizadores británicos de Birmania. En cambio, los judíos indios, (de la ciudad de Cochin, que tenía hace mucho una floreciente comunidad judía, así como los judíos Bené Israel más pobres de los pueblos pequeños), a menudo tenían un inglés más fluido y les resultaba más fácil trabajar para los británicos.

En poco tiempo los judíos indios ya trabajaban como empleados tanto de los colonialistas británicos como de los comerciantes judíos de Bagdad. Algunos obreros Bené Israel trabajaron en los muelles en el puerto birmano de Mandalay.

Arook Thayin: croquetas de pollo al estilo birmano

La historiadora culinaria Claudia Roden señala que culinariamente "fueron los judíos de origen birmano quienes organizaron la congregación (de judíos birmanos), y su estilo de cocina influyó sobre el estilo judío que se desarrolló en el lugar". Como un ejemplo del estilo de cocina judío que se desarrolló en Birmania, ella trae esta receta:

  • 4 cebolletas picadas finas

  • ½ – 2 chiles verdes frescos, picados finos

  • ¼ taza de hojas de cilandro picadas

  • 3 filetes de pechuga de pollo que pesen aproximadamente 350 gramos

  • 3 tazas de harina

  • 4 huevos

  • Jugo de un pedazo de 4 cm de jengibre fresco, apretado en una prensa de ajo o rallado.

  • Sal

  • Aceite vegetal para freír, alrededor de 2 ½ cm de profundidad

Picar las cebolletas, los chiles (Claudia Roden señala que para ella "medio chile es suficiente"), y el cilandro en la procesadora de alimentos. Agregar el pollo, harina, huevos, jengibre y sal y procesar hasta que el pollo esté bien picado y todos los ingredientes se hayan unido. Cubrir y llevar a la heladera durante 1 o 2 horas.

Freír cucharadas colmadas (sumergir la cuchara en aceite para que la mezcla no se pegue) a fuego medio, voltear una vez, hasta que se dore por completo. Escurrir sobre toallas de papel. Con esta receta salen aproximadamente 14 porciones de 6 cm o 36 más pequeñas. Servir frío o caliente.

(Tomado de The Book of Jewish Food: An Odyssey From Samarkand to New York, Claudia Roden: 1996).

Azariá Samuel

Uno de los primeros judíos de Bagdad que se estableció en Birmania se fue a vivir a la remota ciudad de Akyab (luego llamada Sittwe), una ciudad portuaria en la Bahía de Bengala. A pesar de estar alejado de las comunidades judías, Azariá llegó preparado para vivir una vida judía religiosa. Él viajó con su propio shojet (matarife ritual) para asegurar que su familia tuviera una provisión de carne kasher, y al parecer nunca puso en compromiso su estilo de vida judío.

La familia de Azariá llegó a tener cinco hijos. Él y su esposa construyeron el cementerio judío que sigue existiendo en Sittwe. Trágicamente, uno de sus hijos falleció cuando era pequeño y está enterrado allí. Como en Rangoon, la capital de Birmania, creció una comunidad judía, la familia Samuel a veces viajaba allí para las festividades judías o albergaban a otros judíos birmanos en Akyab. Para 1880, Azariá Samuel ya era un prominente comerciante en la ciudad. Su hijo Samuel Jaim Samuel se hizo cargo de varias propiedades de su padre, incluyendo una vinería y un cine. Samuel Jaim también era un shojet, que aprendió el oficio del shojet que su padre llevó con él a Birmania.

Toda la familia Samuel partió de Birmania en 1933 para irse a la ciudad india de Calcuta y eventualmente se fueron a Australia y a Londres.

Trabajar en la corte real

Otros judíos viajaron a la ciudad real de Yadanabon, también conocida como Mandalay o "la ciudad de las gemas", para trabajar allí en la corte real birmana. El comerciante judío Aarón Iaakov Elías Aarón y su hijo David Jai Aarón, trabajaron para el rey Mindon.

Sammy Samuels, el segundo desde la derecha, canta en un evento de Janucá con los líderes de Birmania. El embajador israelí en Myanmar, Ronen Gilor, es el tercero desde la izquierda. Entre ellos está Phyo Min Thein, el ministro principal de la región Yangon. 7 de diciembre del 2018 (Charles Dunst)

En 1878 fue coronado Thibaw, el hijo del rey Mindon. Él fue un gobernador sangriento que trató de recuperar el reinado de los británicos y eventualmente lo vencieron y lo obligaron a salir al exilio en 1885. Durante esos largos años de luchas y derramamiento de sangre, una comunidad judía logró mantenerse en Mandalay.

Saúl Reubén Jajam Rabí Sasón llegó a la ciudad real en 1878 junto con su hijo Mordejai Saúl. La pareja viajó desde Bagdag con una extraña historia. Mordejai Saúl estaba comprometido para casarse con su prima segunda Sima, pero Sima y su familia huyeron de Bagdad después de que un bandido (la familia dice que fue un sheik árabe), raptara a la hermana mayor de Sima y pidiera un rescate.

Al reunirse en Mandalay, Mordejai Saúl y Sima se casaron. Para conseguir un permiso para abrir un negocio en la ciudad real, Mordejai Saúl pidió una audiencia con el rey Thibaw. Él quiso causar una buena impresión, así que llevó algunas botellas de perfume muy caro que había traído a Birmania desde Bagdad, y las presentó como un regalo para la reina Supaylat. Deleitada por la belleza de las botellas (y al parecer desconociendo el concepto del perfume), la reina Supaylar las abrió, derramó el perfume en el suelo y declaró que estaba deleitada con las bellas botellas de flores que colocó delante de la estatua de Buda en el palacio.

Mordejai y Sima Saúl de inmediato viajaron a Bagdad a comprar más botellas de perfume, y durante años operaron un comercio dentro del terreno del palacio, vendiendo perfume para que los clientes birmanos pudieran disfrutar de las bellas botellas, tal como lo había hecho la reina Supaylat.

La sinagoga Masmiaj Ieshuá

Sinagoga Masmiaj Ieshuá (Foto de Ben Frank)

En 1854 la pequeña comunidad judía de Rangoon construyó una sinagoga, la sinagoga Masmiaj Ieshuá. En 1896, cuando la población judía de la ciudad llegó a 200 personas, la comunidad reconstruyó la sinagoga de piedra. La construcción es similar a la sinagoga Maguen David en Calcuta, India. Un visitante la describió con un "techo alto, lámparas conmemorativas suspendidas en el aire y vigas pálidas sobre una bimá central tallada ubicada en el centro de la sala de plegarias, rodeada de bancos para los fieles. Arriba hay una galería para las mujeres"

Días de Gloria en 1930

Para el año 1930 vivían en Birmania 3.000 judíos, la mayoría de ellos en Rangoon, la nueva capital del país. Allí construyeron una segunda sinagoga, Bet El, en 1932. En ese entonces conocida como Yangon, la ciudad capital incluso tuvo un alcalde judío en los años 30: el comerciante David Sofaer.

Los habitantes locales recuerdan que en un momento "los restaurantes, las farmacias y las escuelas judías llenaban las calles de la ciudad". Incluso hoy en día, algunos edificios en el centro de Rangoon lucen estrellas judías en sus fachadas, una huella de lo que años atrás perteneció a los judíos birmanos.

El bello edificio Sofaer se encuentra en la esquina de Pansodan (la calle Phayre) y Merchant. La fotografía es de uno de los primeros comercios Sofaer en la calle Merchant.

Birmania fue devastada durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Japón la bombardeó y la invadió. Casi todos los judíos del país huyeron a India, a Israel y a otras partes. Después de la guerra, regresaron una centena de judíos, pero prácticamente todos abandonaron el país debido a las políticas represivas. En el año 2010 sólo quedaban en Rangoon unos 20 judíos.

La amistad entre Birmania e Israel

Tanto Birmania como Israel obtuvieron su independencia en 1948, y los dos países forjaron una relación cercana en los años 50. En 1955, U Un, el primer ministro de Birmania, se convirtió en el primer ministro extranjero que visitó Israel.

El periodista Joe Freeman señala que este fue un evento sumamente importante. "Hoy es difícil revivir la importancia de este acto, pero en ese momento fue sumamente significativo. U Un era una figura importante entre los líderes d ellos países no occidentales, muchos de los cuales se oponían al establecimiento de Israel". Ese mismo año, Israel envió su primera delegación a un país asiático, designando a David HaCohen como embajador de Israel en Birmania.

El primer ministro de Israel David Ben Gurión acompañado del ex jefe de justicia de Birmania, U Thein Mg en Rangoon, 10 de diciembre de 1961.

La primera ministra de Israel Golda Meir escribió extensamente sobre Birmania en su autobiografía Mi vida (1975). "Pienso que no hubo otro país en desarrollo en el mundo… con el cual hayamos mantenido semejante romance. Durante años no parecía que hubiera nada sobre Israel que los birmanos no admiraran o no desearan emular…". Golda Meir organizó visitas de personas birmanas a Israel para que pudieran aprender del estado judío. Debido a que tenían una frontera hostil con China, para los civiles birmanos era especialmente instructivo aprender cómo Israel lograba sobrevivir rodeada de vecinos árabes hostiles.

En 1961, Golda Meir y su esposo Menajem visitaron Birmania. "Apenas pude creer que no estaba soñando cuando aterrizamos en un aeropuerto en el norte y todas las mujeres y los niños birmanos que habían estado en Israel nos recibieron con banderas israelíes y canciones en hebreo. Creo que nunca olvidaré subir a una pequeña casa en Namsang y decirle en hebreo a un joven birmano que estaba en el umbral: 'Shalom, ¿ma nishmá?' (Shalom, ¿cómo están las cosas?) y escucharlo responder como un verdadero israelí: 'beseder, aval ein maspik maim' (bien, pero no hay suficiente agua). Podría haber estado en (la ciudad israelí de) Revivim", afirmó la señora Meir.

Los últimos judíos en Rangoon

Durante los últimos seis años, un hombre, un empresario judío birmano de 40 años llamado Sammy Samuels, es el encargado de mantener los sitios judíos de Rangoon. Él asumió el liderazgo de la comunidad judía de Birmania en el 2015, cuando falleció su padre, Moshé, que era el líder.

Sammy Samuels

El nombre birmano de Sammy es Aung Soe Lwin, y él es uno de los veinte judíos que siguen viviendo en la ciudad. En estos días, prácticamente los únicos que visitan los sitios judíos de Birmania son turistas. A pesar de la carencia de judíos locales, Sammy es optimista respecto a la vida judía actual en Birmania. "(Aquí) la gente no entiende qué es el 'antisemitismo'. Gracias a Dios, aquí no existe esa palabra".