¿Qué es un mapa de un país que aún no existe? Es una añoranza. Una representación del deseo de un pueblo, de un sueño que buscan concretar. Es una declaración del objetivo que persiguen, de la tierra que buscan llamar hogar.

A principios de año, el Club Deportivo Palestino, un equipo chileno de fútbol profesional que milita en la primera división de dicho país, presentó su indumentaria para la presente temporada. Ante la sorpresa de todos, ésta incluía un novedoso cambio en el diseño de sus camisetas: en lugar del número uno en el dorso, decidieron poner el mapa de Israel.

La comunidad judía local reaccionó indignada, y solicitó la inmediata desafiliación del club de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP). Dicha institución, sin embargo, se limitó a multar al equipo con una cifra cercana a los $1.300 dólares, pero no por utilizar el mapa de Israel, sino que la multa fue por utilizarlo en lugar del número uno.

Por lo tanto Fernando Aguad, el presidente del club, dijo que aceptaban la resolución y que cambiarían su camiseta. Y efectivamente hace pocos días el equipo presentó su nueva indumentaria: ahora, el mapa de Israel se ubica en la parte frontal.

En una declaración oficial, la Federación Palestina de Chile dijo que “recordamos que el Deportivo Palestino y sus símbolos existen en nuestro país desde 1920, 28 años antes de la implantación en Palestina del Estado de Israel, por lo que nos parece burdo el intento de victimización y la manipulación política que algunos defensores de Israel y de sus políticas de exterminio físico y político del pueblo palestino hacen de una institución como ésta”.

Y el apoyo a la posición de Palestino no se hizo esperar: las redes sociales se llenaron de comentarios de apoyo al equipo (y de insultos en contra de los judíos e Israel obviamente) e incluso desde países tan lejanos como Marruecos, Portugal y Alemania llovieron los pedidos para adquirir una de las camisetas.

Obvio, los argumentos son aplastantes. El Club Deportivo Palestino existe desde 1920. Israel desde 1948. Desde mucho antes de la creación del estado de Israel, la tierra que se encontraba bajo el mandato británico se llamaba Palestina, mientras que el nombre “Israel” sólo aparece en los mapas desde 1948. ¿Cómo puede la comunidad judía reclamar contra este equipo por utilizar el mapa histórico de su tierra? Insensatos.

Si alguien alegase en contra del nombre del equipo, caería en un grave error. Pero nadie ha alegado por eso.

Analicemos un poco el asunto. La tierra se llamaba Palestina. En ella vivían árabes y también judíos, y se encontraban bajo el dominio del imperio de turno (británico, otomano, etc.). Por lo tanto, ese es el origen del nombre de dicho equipo: un grupo de inmigrantes de la tierra Palestina armaron un equipo de futbol llamado Palestino. Tiene lógica, ¿verdad? Pero no tiene nada que ver con quién dominaba la tierra. Si no, debería haberse llamado “Club Deportivo Mandato Británico” o algo por el estilo. Por lo tanto, el hecho que el Club Deportivo Palestino exista desde 1920 no nos entrega información más allá de que la tierra en ese momento se llamaba Palestina. Vaya novedad. Pero Palestina como estado, nunca existió.

Consecuentemente, vemos que si alguien alegase en contra del nombre del equipo, caería en un grave error. Pero nadie ha alegado por eso. Al menos hasta donde yo sé.

¿Cuál fue el problema? El mapa.

Es decir, es entendible que dicho equipo, el cual representa a la colonia palestina en Chile, haga eco del anhelo que tiene el pueblo palestino de poseer un estado nacional. Sin embargo, la verdadera pregunta es: ¿por qué ese mapa?, siendo que ese nunca fue el mapa oficial del estado palestino.

Analicemos un poco los antecedentes históricos.

El actual mapa de Israel, que es el que utilizó el Club Deportivo Palestino en su camiseta, se originó de hecho en los años 20 cuando, luego de una serie de tratados (entre los que se cuentan el de Sykes-Picot entre Inglaterra y Francia, la Declaración Balfour en 1917 y la conferencia de San Remo en 1920 que ratifica esta Declaración), el Mandato Británico separó Transjordania del resto del territorio asignado para la conformación del Hogar Nacional Judío. Con esto, sólo la parte occidental del territorio de Palestina se mantuvo bajo el gobierno del Mandato Británico, dando origen de esta forma a los bordes geográficos que hoy en día delimitan al Estado de Israel, Gaza y Cisjordania.

Dicha demarcación geográfica se mantuvo como parte del Mandato Británico hasta 1947, año en el que el plan de partición de la ONU propuso que una parte de dicho territorio fuese para un estado judío, y que otra parte fuese para un estado árabe. Obviamente, la forma geográfica de ambos sería muy distinta de la que tenía dicha tierra bajo dominio británico.

En 1948, cuando el Mandato Británico efectuó su retirada de la tierra e Israel se dispuso a declarar su independencia en su porción asignada, cinco países árabes le declararon la guerra, estallando así la llamada Guerra de la Independencia.

Fue así como se formó el Estado de Israel en todo el territorio que correspondía al Mandato Británico, estableciéndose una línea de armisticio que puso fin a la guerra y que designó a Cisjordania y a la Franja de Gaza como áreas geográficas separadas y administradas respectivamente por Jordania y Egipto, pero sin determinar fronteras de ningún tipo de forma oficial. Es decir, Israel fue declarado en el territorio que pertenecía al Mandato Británico dado que el plan de partición no llegó a efectuarse por causa de la guerra de 1948.

El actual mapa de Israel nunca fue una propuesta real para la creación de un estado palestino en todo el territorio.

Las discusiones geopolíticas pertinentes al conflicto entre Israel y el pueblo palestino son complejas y profundas, y no es nuestro objetivo entrar en detalle en este momento. Lo importante para nuestro tema es que, en resumidas cuentas, el actual mapa de Israel nunca fue una propuesta real para la creación de un estado palestino en todo el territorio, sólo constituyó el del Mandato Británico entre 1921 y 1948 y posteriormente el del Estado de Israel, Gaza y Cisjordania.

Por lo tanto, utilizar dicho mapa para hacer alusión al sueño nacional del pueblo palestino, es un acto que esconde ciertos deseos ulteriores.

No es sólo un reflejo de su antigua añoranza. Si lo fuera, no utilizarían ese mapa. Utilizarían el mapa histórico del Mandato Británico, o del Imperio Otomano. Incluso, si añoraran la paz, utilizarían el mapa del plan de partición de la ONU. O de algún otro plan de partición que ellos pretendan proponer. Pero utilizar precisamente este mapa sólo dice una cosa. Que lo que realmente buscan no es sólo tener un hogar nacional propio, sino que es hacerse del actual estado de Israel por completo.

Por eso la comunidad judía de Chile reaccionó de forma tan efusiva. Porque el mensaje que aparecía en la camiseta de un equipo profesional de fútbol de dicho país era: no queremos que Israel siga existiendo bajo ninguna frontera; queremos que sus límites, de norte a sur, de este a oeste, sean los límites del futuro estado palestino.

Como dijimos antes, ¿qué es un mapa de un país que aún no existe? Es una añoranza. Una representación del deseo de un pueblo, de un sueño que buscan concretar. Es una declaración del objetivo que persiguen, de la tierra que buscan llamar hogar.