Cuando un festival gastronómico de Filadelfia retiró la invitación a un carrito que vende comida israelí, judíos y aliados de todo el mundo hicieron oír su voz, denunciando el antisemitismo y finalmente lograron que emitieran un pedido de disculpas por haber cancelado la invitación al festival.

El festival Taste of home (Sabor de hogar) tiene el objetivo de presentar a chef locales que son inmigrantes. Los dos festivales previos de Taste of Home en abril y mayo del 2020, fueron muy populares entre los comensales locales y permitieron que los chefs inmigrantes mostraran sus habilidades culinarias.

Nir Sheynfeld, nativo de israel, fue uno de los chef que emergieron en la escena culinaria de Filadelfia. En el festival de mayo, Nir debutó con su carrito Moshavá. En una reciente entrevista exclusiva con Aishlatino.com, Nir explicó que la comida israelí al paso que él sirvió fue muy popular entre los participantes del festival.

"Yo crecí en Even Iehudá, una pequeña moshavá (granja) en las afueras de Netania", al norte de Israel, explicó Nir. "De aquí surgió el nombre del camión". Nir creció comiendo platos israelíes populares, como falafel, shawarma y sabij, un delicioso sándwich con una pita rellena con berenjena frita, huevo duro y ensaladas. Nir se fue a vivir a los Estados Unidos en el 2015 para estudiar en una escuela culinaria y abrió Moshavá con otros dos socios como una forma de dar a conocer la deliciosa comida israelí que él tanto ama.

En el evento de mayo, la comida de Nir fue muy popular. "Pensamos que fue una experiencia maravillosa. Muchas personas se acercaron a brindarnos su apoyo" en la gran inauguración del carrito de comida. "Recibimos respuestas positivas sobre la comida y sobre todos los aspectos del servicio", recuerda.

Sin embargo, mientras Nir estaba ocupado dando a conocer la cocina israelí, dos organizaciones locales relacionadas con el festival culinario (Eat Up the Borders y Sunflower Philly), recibieron intensas críticas cargadas de odio por permitir que participara en el festival un vendedor israelí. "Recibimos más odio del que pensamos que podía llegar a ser posible por permitir que participara del evento un vendedor judío", publicó en las redes sociales un representante de Eat Up the Borders.

Los violentos manifestantes antisraelíes convirtieron lo que debía ser un divertido festival gastronómico en un politizado vehículo para el odio. Tratando de calmar las críticas, Eat Up the Borders y Sunflower Philly anunciaron que en su próximo festival, en junio del 2021, invitarían a un vendedor palestino y continuarían incluyendo el carrito de comida de Nir.

Pero unos pocos días antes de que comenzara el festival, el participante palestino se vio obligado a retirarse del evento debido a conflictos de programación. Abruptamente, Eat Up the Borders le informó a Nir que no podría vender comida en el festival.

El nuevo antisemitismo

En los últimos años ganó fuerza esta suposición de que Israel (y sólo Israel en medio de toda la familia de naciones) por alguna razón merece atención y críticas especiales. Y los resultados son espantosos. Al tratar a Israel como un estado paria y exponerlo constantemente a difamación y distorsión, los enemigos de Israel lograron en muchos ámbitos que la gente crea que sólo Israel es una especie de país monstruoso e ilegítimo, sin otro paralelo en el mundo. Los activistas que critican a Israel lo someten a un escrutinio y a un odio que no aplicarían a ningún otro estado, sin importar cuán terribles sean las condiciones en ellos.

Si bien muchos de los críticos de Israel argumentan que no son antisemitas y que sólo se ven motivados a hablar respecto a las políticas de Israel, los detractores del estado de Israel no aplican ese mismo estándar a ninguna otra nación. El movimiento BDS (Boicot, desinversión y sanción) busca sacar a Israel de los parámetros de cualquier discurso aceptable, convirtiendo a Israel en un ente ajeno, no deseado, sin ningún amigo, partidario ni aliado. Esto hace eco de los antiguos insultos antisemitas que aseguraban que los judíos son una raza malvada o maldita, que no tiene ningún papel que desempeñar en la sociedad en general.

Natan Sharansky, el aclamado político israelí que languideció durante años en una prisión soviética por el "crimen" de querer salir de Rusia e irse a Israel, denominó esta intensa demonización de Israel el "nuevo antisemitismo". Él afirmó que "mientras que el antisemitismo clásico se dirige al pueblo o a la religión judía, el nuevo antisemitismo se dirige al estado judío. Dado que este antisemitismo se puede ocultar detrás de una fachada de crítica legítima a Israel, es más difícil exponerlo. Lo que hace todavía más difícil la tarea es que este odio se propaga en nombre de valores que la mayoría consideramos incuestionables, tal como los derechos humanos".

Sharansky propone la prueba de las "3D" para ayudarnos a determinar si la crítica a Israel es legítima o está motivada por el antisemitismo:

Demonización: ¿Los actos de Israel son distorsionados? ¿Las críticas discuten los actos de Israel de una forma deliberada o simplemente pronuncian salvajes y dañinos argumentos tales como que Israel actúa como la Alemania nazi o que Israel nefariamente interfiere en la política de otros países? "Esto es antisemitismo, no una crítica legítima a Israel", señala Sharansky.

Doble estándar: ¿Sólo Israel es criticado por abusos a los derechos humanos mientras que otras naciones (muchas de ellas con espantosos récords de violaciones de derechos humanos) no entran en la preocupación de los activistas anti-Israel? Al enfocarse obsesivamente sólo en el estado judío, los detractores de Israel se nutren en los tropos antijudíos que dicen que de alguna manera los judíos son especialmente malvados.

Deslegitimación: "Cuando se niega el derecho fundamental de Israel a existir (sólo el derecho de Israel en medio de todos los pueblos del mundo), también esto es antisemitismo", afirma Sharansky. La decisión de excluir a Nir del festival gastronómico incluye estas tres condiciones, presentano a Nir, su carrito de comida y a todo Israel como algo malo que debe mantenerse alejado de un divertido evento de fin de semana.

Luchar en contra del odio

Cuando se volvió público que Eat Up the Borders y Sunflower Philly prohibieron la participación de Nir en el festival gastronómico de junio, ciudadanos de todo el mundo inundaron las redes sociales con comentarios. Algunos de estos comentarios estaban repletos de odio y calumnias contra el estado judío, pero muchos más expresaron su indignación ante el hecho de que un individuo israelí que vive en Filadelfia pueda ser boicoteado de esta forma.

Al enfrentar odio antijudío, no teman sin se queden callados.

Unos pocos días antes del festival de junio, Eat Up the Borders emitió un pedido de disculpas: "Ahora entendemos que fue un error excluir a un vendedor en particular con el objetivo de tratar de protegerlo (de los manifestantes potencialmente violentos). Hicimos lo que en el momento consideramos que era lo mejor, pero nos equivocamos…". Sin embargo, los organizadores no volvieron a invitar a Moshavá al festival, aunque se ofrecieron a pagarles una parte de las ganancias.

Nir y los organizadores del festival continuaron recibiendo mensajes de los clientes molestos, que calificaron de inconcebible la decisión de prohibir el carrito de comida de Nir. Finalmente, poco antes de que el festival debiera tener lugar, Eat Up the Borders y Sunflower Philly anunciaron la cancelación del evento Taste of Home de junio.

"Todo el apoyo que recibimos fue sorprendente y sobrecogedor", señaló Nir. "Estamos agradecidos con todos los que se pusieron en contacto y nos permitieron sentir su amor".

En los días posteriores a la cancelación de la invitación al festival gastronómico, el carrito de comida de Nir siguió siendo muy popular entre sus clientes. Nir desea que aprendamos una lección clave: "No teman ni se queden callados ante el odio anti judío. Quedarse callados sólo sirve para dar más fuerza a quienes tienen agendas racistas y antisemitas".