Pregunta: Fui educada en escuelas públicas, sin educación judía. Mis amigas eran casi todas no judías, y también lo fueron mis novios. Mis dos padres son judíos, pero no tienen un matrimonio feliz. Yo pensé que si encontraba un hombre que me amara, incluso si no fuera judío, estaría mejor que mis padres.

Ahora estoy casada con un no judío y tenemos dos hijos. El amor se desvaneció, y la diferencia religiosa trae sus propios problemas. Mis hijos van a la iglesia en lugar de la sinagoga. Mi hijo tiene casi trece años, y no hay ninguna celebración en vistas para el bar mitzvá. Estoy arrepentida, y ahora quisiera explorar el judaísmo. Mi marido no me desalentaría, pero tampoco sería parte.

Mi corazón me dice que explore el judaísmo pero mi mente me dice que, si me gustara, le ocasionaría un daño irreparable a mi matrimonio, y por ende a los niños. Siento que no tengo salida. ¿Hay algo que pueda hacer?

Firmado por: ¿Y ahora qué?

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Respuesta: no puedo imaginar lo difícil que es esta situación para ti. Pareces estar sintiendo un despertar espiritual y te alentaría a hacer todo lo que puedas, lo mejor que puedas. No renuncies a este primer paso por lo que el futuro pueda traer, puede que el futuro te sorprenda. Después de dar este primer paso, puede que encuentres la fortaleza para dar otro. Además, también aparecerán nuevas posibilidades.

¿Qué puedes hacer para comenzar? Da pasos pequeños. Por ejemplo, internet está lleno de recursos judaicos. Suscríbete a sitios de judaísmo. Busca clases en MP3 que te llamen la atención, escúchalas mientras vas a trabajar, o cuando sales a caminar. El material impreso también tiene sus ventajas – revistas y libros judíos (que puedes encontrar en la web con facilidad). Cómpralos y mantenlos a la vista. Tu casa comenzará a sentirse diferente, más judía.

Más allá de estas cosas, ¿tu sinagoga tiene una agenda mensual? Quizás tienen clases nocturnas a las que puedes asistir. Quizás puedes encontrar cosas menos formales para empezar. Averigua si tienen reuniones sociales con regularidad – desayunos, almuerzos, y quizás incluso retiros de fin de semana. Haz nuevas amigas. Busca una persona a la que le puedas confiar tus secretos mientras comparten un café; quizás ella ya te está esperando.

Dijiste que tus hijos van a la iglesia. ¿Por qué no llevarlos a la sinagoga?

También, dijiste que tus hijos van a la iglesia. ¿Por qué no llevarlos a la sinagoga? Quizás hasta puedas enviarlos a actividades para jóvenes judíos. Ellos tendrán que resolver sus propios conflictos en el futuro, pero al menos les estarás dando la oportunidad de conectarse con el pueblo judío. Miríadas de estudiantes universitarios viajaron a Israel gracias a esas pequeñas chispas de judaísmo que tuvieron en la infancia. “Encendíamos las velas de Januca cuando era pequeño, pero no entendía por qué. ¡Ahora he venido a averiguarlo!”. ¿Por qué esta no puede ser también la historia de tus hijos? Mientras más chispas les proveas, más probable es que enciendas su interés. Mientras les estás dando unas pizcas de judaísmo, quizás puedas encender las velas de Shabat y hacer una cena especial el viernes a la noche.

Puede que estés pensando respetar cashrut, y quizás ahora no te es posible dar vuelta tu cocina, etc. Pero no es todo o nada. Busca una certificación de cashrut en los productos que comes todos los días. Y quizás hay algunas cosas no casher que podrías consumir menos.

La idea es crear una conciencia de ser judío. Y cada esfuerzo cuenta.

Si sientes que has cometido un error en el pasado, no dejes que eso determine el resto de tu vida. Todavía tienes opciones, y el libre albedrío para perseguir los impulsos de tu alma. Ignorar o negar esos sentimientos sería un gran error. Te carcomerán, y se convertirán en la causa de arrepentimientos futuros.

Finalmente, preguntaré, ¿Por qué te casaste con este hombre? ¿No pensabas que era amable, amoroso y cariñoso (y quizás también inteligente)? Si has encontrado que el judaísmo es valioso, si has encontrado que le trae sentido y felicidad a tu vida, ¿acaso él te lo negaría? Al final de cuentas, puede que él también muestre un interés.

Te deseo lo mejor,

Elyah.