Desde que se anunció el acuerdo entre los P5+1 e Irán —el Joint Comprehensive Plan of Action (JCPOA)— el 14 de julio, ha habido mucha discusión y debate al respecto, y habrá mucho mas sin duda.

No menos importante, sin embargo, son las noticias reveladoras que dejan entrever lo que se viene más adelante. Si las ignoramos o minimizamos, será bajo nuestro propio riesgo.

1) La Associated Press (AP) informó que vio una copia del acuerdo entre la IAEA e Irán, que ahora ya ha sido publicada. Según dos oficiales anónimos, el texto no difiere del acuerdo final confidencial entre Irán y la IAEA referente a Parchin, la planta de Irán que es la base de su programa de desarrollo de armas nucleares. Sorprendentemente, según el documento, los oficiales de la IAEA confiaran en los propios expertos de Irán para tomar un número limitado de muestras medioambientales, videos y fotografías que serán revisadas por el Controlador nuclear en Viena. Y no sólo eso, sino que la IAEA sólo tendrá garantizada una visita al lugar como “cortesía de Irán”.

Si este informe es fidedigno —y los EEUU no han desmentido la información que reveló la Associated Press hasta ahora— entonces, ¡es algo realmente sorprendente! Es el equivalente de poner a Drácula a cargo de un Banco de Sangre. ¿Cómo podríamos confiar en Irán —con su historia de decepción y engaño—, para que esté a cargo de determinar las posibles repercusiones militares de su propio programa nuclear a futuro?

2) Aún no estaba seca la tinta del acuerdo y el Vicecanciller alemán y el Ministro de economía ya estaban en Teherán con una delegación de negocios. Apenas podían esperar para hablar de las nuevas oportunidades comerciales, no sea que fueran sobrepasados por otras naciones a la búsqueda y captura de exportaciones. El Vicecanciller si pidió a Irán que dejara de pedir la destrucción de Israel, pero cuando Irán se negó, ello no impidió seguir hablando de negocios. De hecho un día antes de la visita, Khameini calificó a Israel de “gobierno terrorista asesino de niños”.

3) Para no quedarse atrás, Laurent Fabius también viajó a Teherán, la primera vez que un Ministro de Relaciones Exteriores Francés viajaba a Irán en 12 años. Él le dijo a su interlocutor que volvería en septiembre con una gran delegación, “alrededor de cien” hombres de negocios, dirigentes en empresas automotoras, agrícolas e industrias medioambientales.

4) Suiza ni siquiera esperó a la real implementación del acuerdo para levantar sus propias sanciones en contra de Irán de manera unilateral, incluyendo el importante tema del sector bancario. Entendiendo al revés la lógica del JCPOA del levantamiento de sanciones sólo después de que Teherán cumpla con el acuerdo, el gobierno Suizo afirmó: “Si la implementación del acuerdo fracasa, el Consejo Federal se reserva el derecho de reintroducir las medidas levantadas”.

5) Según los medios, China anunció el prospecto de un acuerdo de mil millones de dólares para vender a Irán 24 bombarderos para la Fuerza aérea a cambio de acceso a los mayores campos petrolíferos de Irán.

6) Rusia anunció que ahora le vendería a Irán cuatro sistemas de misiles antiaéreos S-300, lo que aumentaría considerablemente las capacidades de defensa de Irán en contra de cualquier ataque aéreo. Y hablando de Rusia, a pesar de que el Kremlin lo niega, Rusia recibió como visita al líder de Al-Quds iraní, Qassem Soleimani, a pesar de que él está en la lista de individuos de la ONU a quienes se les prohíbe viajar por algunos años. Washington protestó por el viaje, pero no sirvió de nada.

7) Irán acaba de sacar una nueva película con un llamativo título “Preparación para la destrucción completa de Israel por la revolución islámica de la Guardia revolucionaria iraní”. Y los gritos de “Muerte a América” no han disminuido, incluyendo aquellos que se cantaron en una manifestación en la cual habló el Ayatolá Khameini sólo días después de la firma del JCPOA.

8) A pesar de los esfuerzos de transparencia política de ciertos medios para describir la oposición al acuerdo con Irán como un asunto “limitado al gobierno israelí y a algunos judíos americanos”, la realidad es muy diferente. Una mayoría bipartita de ambas facciones del Congreso Americano se opone al acuerdo; los dirigentes israelíes de todo el espectro político y no sólo de la actual coalición, están en contra del acuerdo. Y una mayoría del pueblo americano, según fiables encuestas, no apoya el acuerdo ni cree que Irán pueda ser fiable y cumplir sus compromisos.

9) El debate se ha puesto feo, como lo demuestra la reacción ante la decisión del senador Charles Schumer, que tras 3 semanas de consultas y análisis decidió oponerse al acuerdo. En vez de escuchar su opinión y discutir sobre los temas verdaderamente relevantes, algunos partidarios del acuerdo con Irán, incluyendo a los editores del Daily Kos, lo han acusado de “lealtad dual”, como si un americano judío no pudiera cuestionar el acuerdo a menos que se sintiera primero israelí antes de americano.

10) Si el diablo está en los detalles, el drama del conflicto entre Irán y los EE.UU. sobre lo que se acordó o no se acordó el 14 de julio sigue desarrollándose. Para ilustrarlo, mientras Washington insiste en que el acuerdo no le otorga a Irán el derecho de enriquecer uranio, el gobierno iraní dice exactamente lo contrario: que su derecho a enriquecer ahora ha sido reconocido. Estas no son en ningún caso diferencias insignificantes.

A medida que el debate nacional continúa, estos temas y sus implicaciones deben ser atendidos. Cerrar los ojos —así como desearían algunos partidarios del acuerdo— mientras repiten una y otra vez el mantra “la única alternativa a este acuerdo es la guerra”, no va a funcionar.
 

Extraído de PorIsrael.org. Fuente: Huffington Post / TEU
Traducción: Vera Hachuel para TEU. Editado por AishLatino.com.