Hacer florecer el desierto

Cuando una gran cantidad de judíos comenzó a retornar a la tierra de Israel alrededor de 1880, su objetivo era “hacer florecer el desierto”. Al visitar en 1869 el Valle de Jezreel en el norte de Israel (hoy en día un centro agrícola con pueblos pintorescos), Mark Twain escribió: “no hay ni un solo pueblo en toda su extensión, ni siquiera uno en 48 kilómetros en ambas direcciones. Hay dos o tres grupos de tiendas beduinas, pero ni siquiera un poblado permanente”. Él afirmó que todo el país era “un triste escenario”.

Sin embargo, los granjeros judíos se negaron a darse por vencidos. Ellos secaron los pantanos, sembraron campos y construyeron granjas y pueblos. Los israelíes inventaron el riego por goteo así como otras técnicas de cultivo y rápidamente construyeron un país moderno sobre un territorio desértico. En la actualidad, Israel es una de las mayores economías mundiales, a pesar de su pequeño tamaño. Ocupa el lugar 37 entre las mayores economías exportadoras en el mundo, con la venta de aproximadamente 56 mil millones de dólares en productos alrededor del mundo, desde productos agrícolas hasta alta tecnología.

Hoy en día, Israel les enseña a otras naciones cómo hacer florecer sus propios desiertos. “Viene gente desde todas partes del mundo para aprender cómo hacemos crecer cosas en el desierto y cómo luchar contra la continua conquista del desierto sobre sus tierras”, explica Gadi Grinblat, del Centro de Investigación Agrícola Ramat Neguev, en el desierto del Neguev en Israel. Un programa del gobierno israelí envía científicos agrónomos israelíes a África, Asia, Latinoamérica, Europa Central y el Medio Oriente para compartir los descubrimientos y desarrollos israelíes con otros países del mundo.

El rescate de sitios sagrados judíos

Si no fuera por Israel, algunos de los sitios judíos más importantes no existirían.

Entre 1948 y 1967, cuando Jordania controlaba la parte oriental de Jerusalem, les prohibieron la entrada a los judíos y arrasaron el antiguo barrio judío, destruyeron 34 sinagogas y utilizaron las ruinas para arrojar allí basura, animales muertos y pilas de estiércol. También profanaron el cementerio judío en el Monte de los Olivos, destrozaron decenas de miles de lápidas judías y las utilizaron como material de construcción, y quemaron miles de libros judíos y rollos de la Torá.

La tumba de Iosef, restaurada en 2015 después de ser incendiada

Cuando la Autoridad Palestina obtuvo el control sobre la Tumba de Iosef en el 2000, uno de sus primeros actos fue saquear y quemar la sinagoga. También arrasaron el Monte del Templo en Jerusalem, utilizando excavadoras para arrojar la carga de 400 camiones de valiosos tesoros arquitectónicos en una montaña de basura. Sin Israel, es de presumir que innumerables sitios judíos enfrentarían ataques similares.

Sitios religiosos abiertos para todo el mundo

Cualquiera puede rezar en los sitios religiosos de Israel que son famosos mundialmente. Tomemos por ejemplo el Muro Occidental, el último remanente del Templo Sagrado de Jerusalem y el sitio más sagrado para los judíos. Este se encuentra abierto las 24 horas los siete días de la semana, y no es necesario pagar para entrar. El Muro Occidental está repleto de visitantes de todos los rincones del mundo que llegan a rezar y a conectarse con Dios en este sitio inspirador.

Israel cuenta con miles de sitios religiosos sagrados para millones de personas de todo el mundo. No se benefician sólo los judíos. En el año 2009, Israel abrió un sendero a lo largo de sitios cristianos claves en la región de Galilea. Y en los últimos años se ha incrementado la cantidad de turistas musulmanes que llegan a visitar el estado judío. En particular llegan a Israel grandes cantidades de turistas de Malasia y de Indonesia para visitar sitios musulmanes y disfrutar las amenidades que Israel tiene para ofrecerles.

Refugiados judíos

El día que se declaró la independencia, el 14 de mayo de 1948, Israel contaba con 806.000 habitantes. Miles de desesperados sobrevivientes del Holocausto esperaban poder llegar al estado judío. Muy pronto, los países árabes expulsaron a más de 850.000 judíos, las familias de muchos de ellos habían vivido en esos países durante miles de años. En un año, al absorber a esos refugiados desesperados, la población de Israel llego a 1.174.000, más del doble.

El gobierno de Israel ha dado pasos proactivos para rescatar a los judíos acosados en todos los rincones del mundo. Una de las primeras acciones del nuevo estado fue enviar aviones a Yemen para salvar a 55 000 judíos que enfrentaban una hostilidad mortal y traerlos a la seguridad de Israel.

En 1991, en un período de 36 horas, Israel envió 33 aviones a Etiopía para rescatar a 14 400 judíos etíopes que se encontraban refugiados en la capital, rodeados por una guerra civil. La maniobra ultra secreta, llamada Operación Salomón, quebrò el record mundial de la cantidad de pasajeros en un solo avión.

En los años más recientes Israel proveyó un refugio seguro a los judíos que escaparon del antisemitismo en Rusia, Bielorrusia, Crimea, Venezuela, Francia y otras naciones. Hoy la población de Israel es de 8 630 000 habitantes.

Libertad religiosa y protección a las minorías

La ley israelí garantiza la protección de la libertad de consciencia, fe, religión y culto, sin importar la afiliación religiosa del individuo. La organización Freedom House, financiada por los Estados Unidos, caracteriza a Israel como “Una democracia multipartidaria con instituciones fuertes e independientes que garantizan los derechos políticos y las libertades civiles de la mayoría de la población”, y señala que “el poder judicial es activo en la protección de los derechos de las minorías”.

Los árabes israelíes, que constituyen el 21% de la población de Israel, tienen los mismos derechos que los judíos. El árabe, al igual que el hebreo, es un idioma oficial en el estado de Israel. Los árabes israelíes asisten a la escuela, disfrutan de libertad religiosa y votan en elecciones libres y justas. La vital escena democrática de Israel implica que hay una variedad de partidos políticos para elegir, incluso algunos que responden especialmente a los intereses árabes.

En los últimos años, más árabes israelíes han manifestado abiertamente su sionismo y su apoyo al país. Sara Zoabi, una árabe israelí de Nazaret, se presentó en el 2015 en el famoso programa de cocina israelí Master Chef y se definió como una “árabe, musulmana israelí, una sionista orgullosa”. Ella afirmó que: “Vivimos en el paraíso. Comparado con otros países, con países árabes, nosotros vivimos en el paraíso”.

Un paraíso culinario

En estos días, la palabra clave para muchos gourmets es “local”: los ingredientes locales son más frescos y tienen mejor sabor. Israel produce el 95% de sus alimentos y es el sueño de un amante de la comida, con vegetales frescos y vibrantes ingredientes mediterráneos como limones y aceitunas que aparecen de forma regular en las mesas israelíes. Si agregamos a esto el hecho de que los israelíes vienes de cantidades de países, desde Egipto a Rusia, pasando por India y más allá, podemos captar qué emocionante fusión de estilos culinarios están disponibles actualmente en Israel.

En el 2017 la revista Forbes publicó un artículo sobre la dinámica cocina israelí y explicó “Por qué Israel puede contar con lo mejor de la escena de restaurantes en el mundo”. Allí afirmaron que: “Es difícil nombrar una escena de restaurantes que sea más atractiva que la israelí”.

Una nación de compañías Startup

Israel emergió como uno de los principales jugadores en el partido de la alta tecnología y actualmente cuenta con una de las mayores concentraciones en el mundo de startups. Las compañías extranjeras abrieron en Israel centros de investigación y desarrollo para aprovechar el talento local: alrededor de 300 centros de investigación emplean aproximadamente 60 000 programadores, diseñadores e ingenieros israelíes. La dinámica escena de alta tecnología israelí emplea alrededor de 300 000 personas, en un país que tiene apenas 8,6 millones de habitantes.

Israel mantiene su estatus como la Nación Startup por lo que The Economist llama un círculo virtuoso de inversión en educación científica y nutrición del talento local. Con el 4% del PBI, Israel invierte aproximadamente el doble del promedio global en investigaciones y desarrollos de alta tecnología. (En comparación, consideremos que Australia, otro gigante en alta tecnología, invierte sólo un 2.4% del PBI en investigación, y cuenta con apenas 1500 startups, a pesar de que su población es por lo menos tres veces mayor que la de Israel).

Una próspera escena literaria

En 1881, Eliezer ben Iehuda, un sionista apasionado que nació en Rusia y se fue a vivir al naciente estado judío, juró hablar solamente en hebreo. Muy pronto se le unió un pequeño círculo de amigos. El hebreo, el lenguaje de las plegarias judías y de los libros sagrados, no había sido el lenguaje diario de un pueblo libre durante casi 2000 años. Sin embargo ben Iehuda tuvo éxito: hoy el hebreo es la única “lengua muerta” que ha revivido y la hablan más de 8 millones de personas.

La escena literaria en Israel es muy próspera. Los israelíes compran más libros por cápita que en cualquier otro país del mundo, y la literatura israelí ha recibido premios literarios en Israel y en el exterior. En 1966, el novelista israelí S.I. Agnon ganó el Premio Nobel de Literatura y el escritor israelí David Grossman ganó en el 2017 el Man Brooker Prize, el mayor honor británico. Las calles de las ciudades israelíes a menudo llevan los nombres de poetas y escritores.

Libertad de prensa

Con docenas de periódicos, revistas, sitios de notician en línea, estaciones de radio y programas de noticias televisivos, Israel cuenta con una prensa libre y dinámica. Freedom House, que analiza la libertad de prensa a nivel internacional, califica a Israel como “libre”, su calificación más elevada, y es el único país del Medio Oriente que se ganó esa distinción. “Israel cuenta con medios activos y pluralistas en donde por lo general se respeta la libertad de prensa”, afirmó la organización en su reporte del 2017.

Una vibrante escena musical

Israel tiene una vibrante escena musical, que abarca diversos estilos, desde música clásica hasta rap. Entre los fanáticos de la música clásica, la Orquesta Filarmónica Israelí, con base en Jerusalem, es considerada como una de las mejores sinfónicas del mundo. Algo inusual para una orquesta de ese calibre es que nunca tuvo que reclutar demasiados músicos en el exterior y pudo cubrir la mayoría de sus puestos con talentos locales. En los últimos años, en Israel hubo un estallido de jazz, rap y música mundial, que inundan el país con conciertos y eventos musicales.

En la actualidad hay cantidades de festivales de música. Algunos de los más famosos incluyen “La escalera de Iaakov”, un importante festival de música tradicional que se celebra en el Kibutz Ginosar, en las costas del mar de Galilea, el Festival anual de Guitarra en el desierto del Neguev, El Festival de Jazz del Mar Rojo, que se celebra en Eilat durante cuatro días cada año. El Festival de rock Tamar, cada otoño en el Mar muerto y el festival anual de Klezmer en la ciudad de Safed.

Judaísmo vivo

Incluso cuando se identifican como seculares, los principios judíos son cruciales para la mayoría de los israelíes. Una encuesta del Instituto de Democracia de Israel descubrió que más del 80% de los judíos de Israel creen en Dios, y tres cuartos comen comida kasher, sin importar si se identifican o no como judíos observantes. Una gran mayoría (el 66%) encienden velas de Shabat en la noche del viernes y el 60% de los judíos israelíes hacen Kidush con vino en Shabat.

Ayuda en emergencias

Cuando ocurren catástrofes en cualquier rincón del mundo, los israelíes cada vez aparecen más en escena para ayudar con el rescate, la distribución de ayuda y el establecimiento de hospitales de campo. Los Israelíes establecieron uno de los primeros hospitales de emergencia en Haití luego el devastador terremoto del 2010. También se encontraron entre los primeros en llegar a escena luego del tsunami japonés del 2011, tras el atentado en la Maratón de Boston en el 2013 y cuando los huracanes asolaron a Puerto Rico y Texas en el 2017. Cada año, docenas de equipos de rescate israelíes viajan a ofrecer primeros auxilios vitales en sitios que sufren catástrofes en todo el mundo.

Asimismo, varias iniciativas traen a Israel a personas que precisan procedimientos médicos vitales. La Fundación israelí Save a Heart (Salvar un corazón) trae cada año a Tel Aviv a cientos de niños enfermos para ser sometidos a cirugías cardíacas que les salvan la vida. Desde el comienzo de la guerra civil en Siria, 4000 sirios se escaparon a Israel y recibieron atención médica gratuita en el estado judío. Esto a menudo es un secreto: cuando regresan a su hogar, los refugiados sirios no le pueden contar a nadie que han recibido ayuda de Israel. Incluso cuando los médicos israelíes envían equipamiento o medicinas vitales a Siria, primero deben quitar todas las etiquetas en hebreo para que nadie sepa que la ayuda llega desde el estado judío.

Los derechos de las mujeres

Israel fue el primer país en prohibir las modelos de bajo peso en el 2013. Las publicaciones israelíes también tienen prohibido por la ley alterar digitalmente las imágenes femeninas para que parezcan más delgadas. Estas decisiones progresivas no sorprenden, porque Israel tiene un gran compromiso con los derechos de las mujeres. Israel no sólo es el único bastión de la igualdad femenina en el Medio Oriente, sino que las mujeres israelíes disfrutan de mayores derechos y libertades que las mujeres de muchos países occidentales.

Las leyes fundacionales de Israel se encuentran entre las primeras del mundo que tratan el género como un grupo protegido, y garantizan igualdad de derechos. Hoy, más de un cuarto de los miembros de la Kneset israelí son mujeres. En 1969 Golda Meir se convirtió en la primera Primer Ministro mujer de Israel, la tercera mujer que llegó a ser primer ministro en el mundo. Las mujeres israelíes han servido como alcaldes, jueces de la Corte Suprema y llenan los cargos de profesores y de otras profesiones. Actualmente, la mayoría de los doctorados los reciben mujeres.

Un ejército moral

Al citar el compromiso del ejército israelí por minimizar la muerte de civiles, el Coronel Richard Kemp, ex comandante de las fuerzas inglesas en Afganistán, aseguró que el ejército de Israel es el más moral del mundo. “Ningún otro ejército en el mundo ha hecho más que lo que Israel hace para salvar las vidas de civiles inocentes en una zona de combate”, observó el coronel Kemp.

Felicidad

El Informe Anual de Felicidad de las Naciones Unidas ubica a Israel por quinta vez consecutiva en el puesto 11 en su informe del 2018. Como uno de los países más felices del mundo, Israel está en compañía de países pacíficos y prósperos: en primer lugar se encuentra Finlandia, seguido por Noruega, Islandia y Suiza. En contraste, los vecinos de Israel se encuentran en el puesto 88 (Líbano), 90 (Jordania) y 150 (Siria). (Estados Unidos ocupa el puesto 18).

Quizás los israelíes son tan felices a pesar de la amenaza de guerra, de estar rodeados de vecinos que piden abiertamente su destrucción, y a pesar del terrorismo, porque en el país existe una cualidad positiva fundamental, enraizada en la tradición y en el sentido de que el pueblo judío goza de una antigua e inquebrantable historia dentro de la Tierra de Israel.