Aunque el Dr. Tawfik Hamid, el autor de Las Raíces de la Jihad, no permite que fotografíen su rostro y se niega a revelar donde vive, habla a lo largo de EE.UU. sobre entender – y desafiar – a la ideología islámica radical.

El doctor Hamid escapó de su nativo Egipto por propugnar una interpretación pacífica del Islam basada en el Corán. Hoy él es una de las autoridades más importantes en los textos islámicos (Sulafi) que son los responsables por la propagación de la Jihad en el mundo árabe.

Antes de adoptar esta nueva manera de ver el Islam, el Dr. Hamid era un extremista ideológico y estaba por convertirse en un terrorista.

"Yo tenía ocho años la primera vez que escuché la enseñanza que dice: 'Cuando mueres como un mártir, no estás muerto – estás vivo'", dice el Dr. Hamid, quien fue criado en una familia musulmana secular. "Morir por Alá era la única garantía de que no iríamos a la tumba".

"Para nosotros, la tumba era aterradora. El Islam Sulafi enseña que lo único que nos espera en la tumba es el castigo. Así que para mí, y para muchos niños a mí alrededor, la idea de morir por Alá e ir al paraíso era maravilloso. Para mí, un niño, que deseaba comer caramelos y chocolates. Créanme. ¡Ese era mi sueño!".

Más tarde el sueño cambió.

Durante la escuela de medicina, el Dr. Hamid se unió al JI (Jaamma Islameia), un grupo fundamentalista ilegal que hacia un llamamiento a la Jihad contra de los musulmanes que abandonaron su fe (apóstatas) y los no-musulmánes.

Conoció a Dr. Aiman Al-Zawaheri – ahora el segundo al mando de Al Qaeda bajo Osama bin Laden – en el JI.

"Al-Zawaheri era un hombre muy agradable a nivel personal", dice el Dr. Hamid. "Era muy dedicado al concepto de Jihad en contra de EE.UU. Frecuentemente venía a la mezquita a la que yo iba. Rezábamos juntos. Hablábamos".

El Dr. Hamid describe su metamorfosis. "Al principio seguí las enseñanzas del Islam Sulafi. Me convertí en una persona que justificaba la matanza de inocentes. Pensaba en una manera totalmente distorsionada. Me convertí en una bestia.

Pensar es probablemente lo que me salvó. Comencé a cuestionar.

Cuando llegó el momento de avanzar y cometer ciertos actos – fui invitado a Afganistán, para entrenarme para la Jihad, para morir por Alá – sentí una lucha entre mi conciencia y las enseñanzas religiosas. Comencé a pensar.

"Esta palabra, pensar, es probablemente lo que me salvó. Comencé a cuestionar. Como ves, en el nivel teórico las cosas parecían estar bien. Pero en el nivel práctico, cuando estaba apunto de actuar...".

"Un amigo me introdujo a otra forma de pensamiento islámico que era relativamente pacífico. Esta secta estaba principalmente basada en el Corán. Comencé a estudiar los versículos del Corán de una manera totalmente diferente. Hay muchos versículos en el Corán que alaban a B'nei Israel; que conceden a los israelíes la tierra. Pronto comencé a predicar este nuevo entendimiento."

Un día, fue llamado a predicar a la mezquita. "Di una charla, y la gente escucho pacíficamente. Fue bueno. Pero más tarde fui rodeado por unos fundamentalistas. Ellos dijeron, si vuelves acá te mataremos. Después me atacaron a mí y a mi amigo. Corrimos. Pero pronto comenzaron a tirarme piedras".

El Dr. Hamid me miró con ojos dolidos y furiosos.

"Desafortunadamente, esta resistencia a las enseñanzas pacíficas no está limitada a los fundamentalistas. Está ahora al nivel del pueblo".

Las tres creencias dominantes promovidas en las populares enseñanzas del Islam Sulafi son matar apóstatas, golpear mujeres y declarar la guerra a los no-musulmánes.

"Claramente", añade el Dr. Hamid, "la mayoría de los partidarios creen que los judíos son monos y cerdos".

"Es de vital importancia controlar a las organizaciones islámicas en EE.UU. en estos puntos. Ellos deberían aclarar sus posiciones en una manera inequívoca. Por supuesto, ellos dirán lo que quieran. Pero debes presentarles tus preguntas en una manera clara. No les des la opción de culpar al mundo por sus propios actos. Ellos saben jugar con las palabras. Lo se, porque era uno de ellos".

"Por ejemplo, un nazi puede decir que el Nazismo es pacífico, pero si no se resalta el Holocausto o la matanza de judíos, lo que ellos dicen no significa nada. Pregúntales, '¿Qué piensas sobre matar apóstatas? ¿Es correcto o absolutamente incorrecto?' Si dicen que es absolutamente incorrecto, llévalos a la siguiente pregunta. 'Aclara lo que dice Arabia Saudita sobre matar apóstatas'. (El castigo por apostasía en Arabia Saudita es la pena de muerte). Dime si esto es incorrecto. Si dicen que es incorrecto, pídeles por favor que lo pongan en su sitio Web, o que lo publiquen en su mezquita, o hazlos firmar un documento diciendo que esto es lo que piensan".

"Lo mismo se aplica a golpear a las mujeres: '¿Es correcto o completamente inaceptable golpear mujeres?' Pregúntame. Yo te podría contestar en su lugar: 'El Islam generalmente recomienda tener un buen trato con las mujeres'. O puedes escuchar, 'Oh, es solamente en instancias poco frecuentes'. Yo se como ellos engañan al mundo. Yo era uno de ellos. No los dejes engañarte".

Se inclinó hacia adelante sobre la mesa.

"Pregúntale a los niños musulmanes lo que piensan sobre los judíos. Los niños no mienten. Te dirán lo que se les enseña. Si dicen, 'Los judíos son gente agradable y podemos vivir con ellos en armonía', seré el primero en felicitar a sus padres. Pero te aseguro, si preguntas a los niños musulmanes viviendo en EE.UU. qué piensan sobre los judíos, quedarás impresionado".

"Dr. Hamid, ¿odia a su propio pueblo?".

Por primera vez, duda – brevemente.

"Estoy en contra de ellos", dice. "Cuando predicas la paz, y toda la comunidad te boicotea a ti y a tu esposa y a tus hijos, es doloroso. Sólo porque predicas que matar apóstatas es absolutamente incorrecto y que no está mencionado en el Corán, y que los judíos no son 'cerdos' y 'monos,' y la comunidad te amenaza, es doloroso. Pero olvida mi pasión, mis emociones. Sigue la lógica".

Con la publicación de Las Raíces de la Jihad y las subsiguientes charlas a grandes audiencias a través de EE.UU., ¿teme usted por su vida?

"Sí. Pero me siento obligado a exponer la verdad. Estoy moralmente obligado a ayudar a los musulmanes a entender el Corán de una manera pacífica. Permitirles a los musulmanes vivir en armonía con el resto del mundo es mucho más importante para mí que mi vida. Siempre digo que en ciertos momentos en la historia, hay personas que se oponen al mal. Yo me siento honrado de estar entre ellos".

Este artículo originalmente se publicó en Frontpagemag.com