General:
 
  • Israel está horrorizada y decepcionada con el Reporte publicado el 15 de septiembre de 2009 por la Comisión Investigadora de Gaza. El informe efectivamente ignora el derecho de Israel a la autodefensa, hace afirmaciones no comprobadas acerca de su intento y desafía los valores democráticos y reglamentos de ley israelíes.
  • Al mismo tiempo, el informe no hace más que ignorar la estrategia deliberada de Hamas de operar entre y detrás de la población civil y transformar áreas densamente pobladas en un campo de batalla. Haciendo caso omiso de tales tácticas las está, de hecho, recompensando.
  • El Informe apenas disfraza su objetivo de instigar una campaña política en contra de Israel, y en sus recomendaciones busca involucrar al Consejo de Seguridad, a la Asamblea General de la Corte Internacional, al Consejo de Derechos Humanos, y a toda la comunidad internacional en dicha campaña.
 
El Mandato de la Comisión:
 
  • El parcial mandato de la Comisión Investigadora de Gaza, y la resolución establecida por ella, dieron serias razones de preocupación tanto para Israel como para los varios estados en el Consejo que se rehusaron a apoyarla – incluyendo los estados miembros de la Unión Europea, Suiza, Canadá, Corea y Japón.
  • También perturbó a muchos distinguidos individuos, incluyendo a la anterior Alto Comisionado para los Derechos Humanos Mary Robinson, quien rechazó invitaciones para dirigir la Comisión y admitió que fue “guiada no por los derechos humanos sino por la política”.
 
La Conducta de la Comisión:
 
  • Estas preocupaciones se vieron agravadas por la conducta de la Comisión misma, incluyendo informes en los medios Palestinos de que, durante sus visitas en Gaza, estuvo constantemente acompañada por oficiales de Hamas y su negativa a recusar miembros de la comisión con claras visiones políticas sobre los hechos bajo investigación. Un miembro de la comisión firmó una carta para el periódico Sunday Times diciendo que las acciones de Israel en contra de los ataques de Hamas eran actos de “agresión y no de autodefensa”, prejuzgando la investigación antes de que comenzara.
  • Las inauditas audiencias televisadas también dieron motivos de preocupación. El hecho de que todos los testigos fueran previamente revisados y seleccionados, y que a ninguno se le hicieron preguntas relacionadas con ninguna actividad terrorista Palestina o con la ubicación de armamento terrorista en áreas civiles, solamente respalda las preocupaciones de que ellos eran parte de una campaña política orquestada.
 
Un documento “no-judicial”
 
  • El Juez Goldstone como Director de la Comisión insistió reiteradamente en que la Comisión no era una investigación judicial y por eso “no puede llegar a conclusiones judiciales”. Con esta base es que él justificó la inclusión de miembros partidarios de la comisión, admitiendo que su participación “no sería apropiada para una investigación judicial”. Sin embargo, el Informe es altamente judicial en su naturaleza, llegando a decisivas determinaciones judiciales de culpa, e incluyendo “detallados hallazgos legales” incluso en la ausencia de la delicada información de inteligencia que Israel no se sintió capacitado de entregar. Estas determinaciones son hechas a pesar de la admisión del Informe de que sí “pretende alcanzar el estándar de prueba aplicable en juicios criminales”.
 
Elementos Ignorados por el Informe:
 
  • El Informe ignora completamente la deliberada estrategia terrorista de operar en el corazón de áreas civiles densamente pobladas establecidas como el campo de batalla. Incluso cuando terroristas de Hamas se mezclan entre los civiles, el Informe rechaza la noción de que había intención de poner en riesgo a la población civil.
  • Sorprendentemente, a pesar de las muchas ampliamente reporteadas instancias en la prensa internacional del abuso de instalaciones civiles por grupos terroristas, y las afirmaciones de los mismos lideres de Hamas alabando a mujeres y niños que actuaron como escudos humanos, el Informe afirmó reiteradamente que no pudo encontrar ninguna evidencia de tales actividades. Esto incluso a pesar de su admisión de que aquellos entrevistados fueron “reacios a hablar acerca de la presencia o conducta de hostilidades por parte de los grupos Palestinos armados”.
  • El Informe ignora también los exhaustivos esfuerzos de Israel, incluso en plena batalla, por mantener los estándares humanitarios. A pesar de que, de mala gana, reconoce los “esfuerzos significativos” de Israel por emitir alertas antes de atacar, no considera ninguno de estos esfuerzos como efectivo.
  • Mientras que el Informe juzga en contra de Israel en relación con casi cualquier acusación, busca absolver al Hamas de casi cualquier maldad. La palabra “terrorista” está casi totalmente ausente. El soldado Gilad Shalit, actualmente detenido en cautiverio incomunicado por más de tres años, fue “capturado durante una incursión enemiga” y los miembros del Hamas con los que la Comisión se reunió en Gaza son agradecidos como las “autoridades de Gaza” por extenderles su completa cooperación y apoyo a la Comisión.
  • Incluso a los miles de ataques de cohetes en contra de Israelíes que hicieron necesaria la Operación Gaza les es dado el tratamiento más superficial, y de hecho el Informe culpa indirectamente a Israel por ellos calificándolos como “represalias”.
 
Rechazo de valores democráticos:
 
  • En un Informe que confía tanto en las organizaciones Israelíes de derechos humanos y que también demanda asuntos de seguridad sensibles a la Corte Suprema de Israel, el Informe dedica considerable atención a “represión de desacuerdo en Israel”. Basa esta afirmación en gran parte en el extendido apoyo del público Israelí a la operación militar, asumiendo que Israel ha “creado un clima político en el cual el desacuerdo no es tolerado”. La noción de que la mayoría de los Israelíes apoyaron genuinamente acciones para llevar años de continuos ataques de cohetes y misiles contra civiles Israelíes a su fin, no parece habérseles ocurrido a los miembros de la Comisión.
  • El Informe además critica a las investigaciones internas de Israel incluso aunque estas se comparan favorablemente con investigaciones de acusaciones en asuntos militares en la mayoría de los países occidentales, y han resultado regularmente en investigaciones criminales y convicciones.
 
Recomendaciones:
 
  • Las recomendaciones del Informe son tan parciales como sus hallazgos. Busca utilizar al Consejo de Derechos Humanos, al Consejo de Seguridad de la Asamblea General, a la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos y a la Corte Criminal Internacional y a la comunidad internacional como parte de su hostil campaña política.
  • A pesar de simbólicas recomendaciones con respecto al lado Palestino, toda la presión internacional está dirigida únicamente contra Israel.
  • La verdadera prueba de un informe como ese sólo puede ser si es que en futuros conflictos tendrá el efecto de aumentar o disminuir el respeto por el dominio de la ley. Lamentablemente un reporte parcial de esta naturaleza, afirmando representar la ley internacional, solamente puede debilitar la posición de la ley en futuros conflictos. Al mismo tiempo, transmitirá un profundamente perturbador mensaje a grupos terroristas en donde sea que estén, que las cínicas tácticas de buscar explotar el sufrimiento de los civiles para fines políticos realmente reporta beneficios.
 
Para mayor información visita http://www.mfa.gov.il/GazaFacts