¿Qué se necesita para enseñarle a un niño a apuñalar a otro y matarlo? ¿Cuán temprano en su desarrollo debes empezar? ¿Qué tendrías que decirle? ¿Cuán a menudo? ¿Necesitarías el apoyo de su escuela y otros modelos? ¿Crees que tendrías éxito?

¿Y qué pasa si ni siquiera fuese un niño que lo molestó durante años en el patio de la escuela, sino uno que nunca ha visto?

La semana pasada, dos niños árabes de 13 y 15 años, tomaron cuchillos y salieron en busca de algunos judíos en Jerusalem para matar. Cualquier judío. Intentaron con unos cuantos. Con el que tuvieron más éxito fue con un niño de 13 años que aún está luchando por su vida. Un niño que estaba saliendo de una tienda de dulces en su bicicleta.

Este fue sólo uno de muchos ataques terroristas en contra de judíos al azar, en ciudades al azar, por todo Israel, solamente en las últimas semanas; ataques cometidos por adolescentes, mujeres, padres, estudiantes y universitarios.

Jóvenes árabes armados con cuchillos persiguiendo a un judío en Pisgat Zeev. (Foto de la Policía)Jóvenes árabes armados con cuchillos persiguiendo a un judío en Pisgat Zeev. (Foto de la Policía)

¿Qué dice esto sobre una sociedad que en un santiamén puede llamar de la nada a cientos de personas de todas las edades, listas y dispuestas a apuñalar, apedrear, disparar o atropellar a hombres, mujeres, niños y bebés?

Educar a niños en masa para asesinar es una tarea monumental y antinatural. Educar a una generación entera para que sienta un odio intenso hacia otro pueblo requiere un esfuerzo educacional coordinado y consistente que debe involucrar cada aspecto de la sociedad en la que crecen: sus lugares de culto, sus escuelas, sus campamentos de verano, su televisión, su música y sus líderes políticos.

¡Bienvenido a la Autoridad Palestina! Un consistente mensaje educacional ha sido implantado en sus niños durante décadas. El resultado: una generación llena de odio en la cual muchos están listos y dispuestos a matar. Puede que no sea culpa de ellos, pero hoy en día, sí son ellos los que salen a la calle con cuchillos.

Esto es lo que el “moderado” presidente de la ANP Abbas dijo (en árabe) hace unas cuantas semanas en el canal de televisión oficial de la ANP sobre la reciente ola de ataques en contra de israelíes inocentes: “Nosotros recibimos alegres cada gota de sangre derramada en Jerusalem. Cada gota de sangre es pura, es sangre limpia, sangre derramada en camino hacia Alá. Con la ayuda de Alá, cada mártir estará en el cielo y cada herido recibirá su recompensa” (por supuesto, en la prensa internacional llamó a la calma).

¿Cuál fue la reacción del presidente de la ANP ante el terrorista de 13 años? En una conferencia de prensa él mostró una fotografía del terrorista después de que fue herido de bala cuando intentó acuchillar a los policías israelíes, y acusó a Israel de "ejecutar niños palestinos a sangre fría (ignorando el hecho de que el terrorista está siendo tratado en un hospital israelí en condición moderada). Abbas declaró que no se rendirán ante la fuerza desmedida y la agresión de la ocupación israelí y no permitirá la "agresiva ofensiva" israelí en contra de su pueblo y sus sitios sagrados.

Y si piensas que esto fue un hecho aislado, declaraciones similares fueron hechas en los últimos días por el portavoz oficial de Abbas, el secretario general de la OLP y el primer ministro de la ANP... todos declarando que sus terroristas son "héroes".

Además, el apoyo al terror se ve reflejado en las celebraciones callejeras espontáneas que estallan cada vez que un civil inocente es asesinado. Las imágenes sangrientas de las víctimas son compartidas en medios sociales y aparecen en la TV de la ANP con declaraciones de orgullo por parte de los familiares del terrorista.

Y hace unos días, en un rally de 20.000 personas en una de las ciudades árabes más grande de Israel, el destacado miembro árabe de la Knéset, Ahmed Tibi, lideró a las multitudes llamando, “Con sangre y fuego redimiremos Jerusalem”.

Insertar un cuchillo repetidamente en un ser vivo es una de las formas más violentas de asesinar. ¿Podrías tú hacer algo así? ¡Sería incluso difícil hacerlo con un perro rabioso que debe ser “sacrificado”!

¿Por qué causa?

La Autoridad Palestina ha producido una generación única que combina un intenso odio que conduce a las masas a apoyar y/o a comprometerse a asesinar personas inocentes, junto con una violenta brutalidad que les permite mutilar a sus víctimas sin ningún tipo de remordimiento.

¿Y por qué causa?

Los musulmanes en Israel alegan que ellos están “defendiendo Al-Aqsa”, refiriéndose a la mezquita y santuario que los musulmanes construyeron 600 años después del Templo Judío, el cual estuvo en ese lugar por casi 1.000 años.

Por meses, sus líderes han estado llamando a cada ciudadano musulmán a asumir el grito de guerra y defender Al-Aqsa.

Pero ¿defender en contra de que? De acuerdo a los líderes musulmanes, Israel está intentando “cambiar el status quo” del monte, profanando así el Islam.

Examinemos la afirmación.

En 1967, la existencia de Israel fue amenazada por un ataque a manos de cinco ejércitos árabes. Israel se defendió y recobró todo Jerusalem incluyendo el sitio más sagrado para el judaísmo (el tercer sitio más sagrado para el islam), el Monte del Templo y el adyacente Muro de los Lamentos.

En un gesto de paz, Israel otorgó completa autoridad sobre Al-Aqsa y el Monte del Templo a la autoridad religiosa musulmana (Waqf). ¿El resultado? A pesar del compromiso de Israel de libertad de religión en todo su territorio, los cristianos y judíos no tienen permitido rezar ahí.

A pesar de que Cortes de Justicia israelíes lo han declarado discriminatorio e ilegal, los soldados israelíes frenan regularmente a judíos y cristianos que intentan rezar en aquel lugar.

¿Imagina qué ocurriría si en Estados Unidos una sinagoga le negara la entrada a un cristiano con su Nuevo Testamento?

Este es el status quo con el cual los musulmanes están tan comprometidos, y consecuentemente se enfurecen ante cualquier intento de cambio. Su justificada indignación nace de un profundo compromiso a la no libertad de culto.

Y no sólo eso, sino que además uno debe preguntar, ¿acaso Israel desea cambiar este status quo? En una palabra, no. No ha habido propuestas de legislación, ninguna discusión se ha desarrollado en la Knéset o en cualquiera de sus comités. Puede que haya algunos judíos y cristianos individuales que han visitado e intentado rezar en el Monte del Templo y algunos incluso han pedido a la Knéset cambiar el status quo, pero estas son sólo unas cuantas voces solitarias lejanas del consenso o la agenda política israelí. El Primer Ministro Benjamín Netanyahu y muchos otros líderes han repetido hasta el cansancio que Israel no tiene intención de hacer ningún cambio. Incluso recientemente Netanyahu le prohibió a miembros Israelíes de la Knéset tan sólo pisar el Monte del Templo.

Los israelíes se rascan la cabeza pensando que pasó exactamente para desatar esta nueva ola de terror palestino, dado que esto no es realmente un problema. La respuesta: incitación al odio basado en mentiras. Y a pesar de este “gran alboroto por nada”, los constantes llamados de los líderes musulmanes religiosos y políticos a defender Al-Aqsa convencieron al pueblo palestino de que la abominación cometida por Israel en contra del islam es algo por lo que vale la pena morir.

Los musulmanes están defendiendo el percibido “ataque” a Al-Aqsa, que les permitiría a judíos y cristianos rezar en el Monte del Templo. Pero incluso si fuese verdad, ¿no es acaso esta supuesta “ofensa” descaradamente racista y antidemocrática?

El problema es que a pesar de que todo es completamente inventado, se ha fabricado una ideología racista que ha sido utilizada para generar histeria y alentar a las masas palestinas a asesinar. ¿Cómo defienden Al-Aqsa? Asesinando a cualquier judío que encuentren en la calle. Cuando existe un nivel tóxico de odio y brutalidad de este calibre, no hace falta demasiado para que todo explote.

Como padre de niños en Jerusalem que ya no pueden caminar a la escuela, tomar buses o salir al parque por miedo a ser apuñalados a muerte por terroristas buscando su siguiente víctima judía, no puedo entender el silencio del mundo ante esta impactante ola de terror. Para quien aún estaba en duda, la máscara ha sido removida dejando al descubierto toda la asesina rabia y barbaridad que impregna a la sociedad palestina.