Los adolescentes holandeses que han cursado la clase obligatoria de historia para secundaria han estado aprendiendo algunos sospechosos “hechos” sobre el estado judío.

De acuerdo al texto escolar Geschiedenis werkplaats (“Taller de historia”), la fundación de Israel fue una completa catástrofe, en la cual “las milicias judías realizaron asesinatos en las villas árabes”, lo cual es descrito como un pogromo por parte de los lunáticos judíos en contra de los pacíficos aldeanos árabes sin que hubiera ningún tipo de provocación para ello.

No se hace ningún tipo de mención de que la ONU había comandado el establecimiento de un estado judío. Y tampoco se menciona el crucial detalle histórico de que cinco ejércitos árabes atacaron al naciente estado judío pocas horas después de que la independencia israelí fue proclamada.

No se hace ninguna mención de las atrocidades árabes en contra de los judíos en el período anterior a la creación del estado, ni tampoco de los cerca de un millón de judíos que fueron expulsados de los países árabes luego de la independencia de Israel en 1948, quienes encontraron refugio en el naciente estado de Israel.

Los líderes israelíes son llamados asesinos y terroristas.

En lugar de eso, se les presenta a los adolescentes holandeses una distorsionada visión de Israel, en la cual el ex primer ministro Menajem Begin (ganador del Premio Nobel de la Paz en 1978 por el tratado de paz alcanzado con Egipto, con el cual Israel se retiró de la Península del Sinaí) es llamado un asesino y terrorista, y los fundadores de Israel son llamados en reiteradas ocasiones “radicales”, “terroristas”, y son descritos (contrario a lo que indica la evidencia histórica) como motivados por un deseo irracional de conquistar la tierra bíblica de Israel.

El tema de la fundación de Israel en 1948 es ilustrado en el texto escolar con una fotografía moderna de un niño palestino que está lanzando una piedra a un tanque israelí: la leyenda describe esto como un “pequeño acto de resistencia”. El texto escolar crea a continuación un sentimiento de pánico e intensa urgencia moral en el lector al decir que el niño de la fotografía fue asesinado nueve días después de que la fotografía fuera tomada.

Luchando de vuelta

Muchos estudiantes holandeses —y sus profesores— han leído la torcida y horripilante descripción de Israel que hace Geschiedenis werkplaats aparentemente sin hacer ningún comentario, hasta que un joven israelí-holandés de 16 años, Barak Gorani, leyó el texto de estudios en su escuela judía y protestó.

Gorani, quien se describe a sí mismo como un “patriota israelí”, le señaló a su maestra los muchos errores históricos que había en el texto escolar, la cual estuvo completamente de acuerdo. Pero, dijo ella, no había nada que ella pudiese hacer: el Ministerio de Educación de Holanda lo requería como un texto de estudio obligatorio.

¡El ofensivo texto era usado incluso en una escuela judía!

Encolerizado, Gorani le mostró el texto escolar a su padre, quien a su vez lo hizo llegar a la embajada israelí. El padre de Gorani dijo estar sorprendido que nadie hubiese realizado un reclamo formal por aquel texto que era utilizado ¡incluso en una escuela judía! “Los holandeses, incluso los judíos, lo dejaron pasar en silencio”.

La embajada israelí describió el libro como “indignante” y declaró que podía constituir una incitación. La editorial del texto escolar, Noordhoff Uitgevers, defendió su obra, argumentando que: “Creemos que manejamos los hechos cuidadosamente y en el contexto adecuado”. Pero, a medida que la historia se hizo conocida, fueron llegando cada vez más quejas tanto de padres como de alumnos.

Y a medida que la indignación pública iba creciendo, el Ministerio de Educación Holandés iba distanciándose cada vez más de su propio texto escolar, haciendo notar que el Ministerio “no aprueba los textos escolares, sino que estos son seleccionados por las escuelas de forma individual”.

¿Diálogo profundo?

Lamentablemente, el caso ocurrido en Holanda pareciera ser algo inusual sólo en el hecho de que alguien tuvo el valor de hacerle frente y quejarse ante lo ocurrido. En los últimos años, las escuelas y los departamentos de educación de otras naciones también han asignados textos escolares tendenciosos que denigran al estado judío a los influenciables estudiantes.

  • En Bélgica, el Ministerio de Educación proveyó materiales pre-hechos de enseñanzas para los maestros de escuela primaria. Estos materiales incluían instrucciones sobre cómo hacer actuaciones que representen a los judíos y palestinos —en las cuales los judíos eran casi siempre retratados de manera negativa—, y comparaban a Israel con la Alemania Nazi. Una caricatura —que había sido diseñada para ser mostrada a niños de entre 6 y 12 años— ilustra a un judío muriendo en un campo de concentración con la leyenda: “Nunca se repetirá”. Al lado de él hay un árabe muriendo quien tiene escrito “Gaza” y bajo el cual hay una leyenda que dice: “Otra vez”.

  • Un libro escolar utilizado en las secundarias de Williamson County, Estados Unidos, incluían en el año 2013 una bizarra discusión sobre terrorismo, aparentemente excusándolo cuando es dirigido en contra de judíos y de Israel. En el texto escolar de secundaria El panorama cultural: Una introducción a la geografía humana se les preguntaba a los estudiantes: “Si un suicida palestino detona una bomba y mata a varias docenas de adolescentes en un restaurante de Jerusalem, ¿eso se considera un acto de terrorismo o una represalia de guerra en contra de las políticas de gobierno israelíes y del actuar del ejército?”. El texto escolar fue defendido por Mike Looney, el superintendente escolar del condado, quien alabó el “profundo diálogo” que generaba entre los estudiantes.

  • Mientras tanto, un popular texto de Inglés como segundo lenguaje de Gran Bretaña fue encontrado catalogando erróneamente a Israel en los mapas, llamándolo “Palestina ocupada”. La revelación ocurrió luego de un documental realizado en el año 2010 por la cadena de televisión BBC en el cual se detallaban otras instancias de distorsión cuando se trataba de Israel: 5.000 niños británicos que atendían a clases islámicas después de la escuela estudiaban de textos esclares financiados por Arabia Saudita que incluían bizarros “hechos”, entre los cuales se incluía que “los judíos se convierten en cerdos y monos” y que “los judíos buscan dominar el mundo”.

En todos estos casos y muchos más, los textos escolares tendenciosos están maleducando a una nueva generación de estudiantes, enseñándoles prejuicios e incluso odio en contra de los judíos y del estado judío. Puede ser difícil encontrar el coraje para hacerle frente a los textos escolares que son problemáticos, pero el ejemplo de Holanda —en donde un texto escolar tendencioso está ahora siendo revisado— puede servirnos a todos de inspiración.