El sueño de todo arqueólogo es encontrar evidencia escrita de la historia que espera descubrir. Por eso, cuando un equipo de excavación israelí recientemente encontró fragmentos de rollos de hace más de 2.000 años de los profetas Zejaría y Najum, la energía era eléctrica.

"Durante los últimos 60 años no se encontraron rollos bíblicos", dijo el Dr. Joe Uziel, director de la unidad de pergaminos del Mar Muerto de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) en una entrevista exclusiva con Aishlatino.com. "Incluso cuando se encontraba alguno de estos rollos, por lo general no los descubrían arqueólogos, así que esta vez tuvimos la maravillosa oportunidad de verlos y excavar nosotros mismos". El descubrimiento tuvo lugar durante un épico proyecto de cuatro años que inspecciona e investiga unas 550 cuevas a lo largo del valle del Mar Muerto.

El momento en que un equipo de arqueólogos israelíes descubre fragmentos de rollos de 2.000 años de antigüedad en una cueva cerca del Mar Muerto.

Los rollos del Mar Muerto

Los primeros rollos del Mar Muerto, los más antiguos manuscritos bíblicos encontrados, fueron descubiertos por granjeros beduinos en 1947, dentro de varios recipientes de arcilla en el área de Qumran, en la costa noroeste del Mar muerto. La AAI ya tiene en su colección alrededor de mil de estos rollos, compuestos de 25.000 fragmentos. Los más antiguos se remontan al período del Segundo Templo. Entre los hallazgos recientemente anunciados se encuentran fragmentos de los libros de los profetas Najum y Zejariá, los últimos de los profetas, que vivieron en el siglo V AEC.

Los rollos recientemente descubiertos están escritos en griego, que era la lengua en la que se comunicaban en esa época. Sin embargo, el nombre de Dios está escrito en escritura hebrea antigua.

Restos de la última batalla por la soberanía judía

Inextricablemente conectados con la rebelión de Shimon Bar Kojba contra el dominio romano en 132-136 EC, los rollos se encontraban entre los ítems que se llevaron los judíos al huir hacia las montañas y el desierto para organizar una resistencia contra el Imperio Romano de Judea. Este sería el último puesto de defensa de la soberanía sobre la Tierra de Israel hasta la lucha por la independencia en el moderno Estado de Israel. Finalmente, la rebelión fue aplastada, pero también los romanos sufrieron numerosas bajas.

Hace unos pocos años, se habían excavado fragmentos de rollos en la "cueva del horror" en el Najal Hever, uno de los barrancos del desierto de Judea, un sitio al que es muy difícil llegar y cuya ubicación relata la dramática historia de la huida desesperada de los romanos. La cueva se volvió famosa en 1960 cuando fue excavada por primera vez (sin el equipamiento moderno y con poca luz), y encontraron allí los esqueletos de 40 hombres, mujeres y niños. También encontraron en la cima de ese mismo acantilado las ruinas de un campamento romano que había sitiado la cueva.

La cueva del horror, donde se ocultaron hombres, mujeres y niños hasta que murieron de hambre por el sitio de los romanos.

Con la sospecha de que probablemente quedaba más historia para descubrir en la cueva, la AAI planeó una misión para excavar por completo la cueva, pero la carrera era para llegar a ser los primeros en hacerlo. "Toda el área es de sumo interés para los saqueadores. Por eso el proyecto para inspeccionar y llegar a la cueva se llevó a cabo en absoluto silencio", explicó Uziel.

Para llegar a la cueva, el equipo tuvo que escalar al borde de un acantilado durante 150 metros y luego descender en rappel por una empinada pendiente de 15 metros hasta la entrada de la cueva. La búsqueda enseguida brindó resultados cuando encontraron fragmentos de los rollos entre las capas de sedimento y suciedad.

Uziel agregó: "Estos rollos, escritos en una combinación de griego y hebreo antiguo, estaban entre las necesidades básicas que los judíos que huyeron a estas cuevas se llevaron con ellos. En ese momento los rollos tenían 50 o cientos de años de antigüedad, probablemente habían sido transmitidos de generación en generación, lo cual probablemente era otra razón por la que eran tan valiosos para sus dueños".

Durante días me temblaron las manos

Jaim Cohen estuvo en la cueva entre el equipo de arqueólogos que descubrieron los fragmentos. Él compartió con los lectores de Aishlatino.com la emoción del momento.

"Cuando trabajamos en la cueva había mucho ruido. Nos estaban ayudando muchos estudiantes de arqueología. Literalmente habíamos cernido cada centímetro de tierra cuando uno de los estudiantes dijo: 'Me parece que encontré algo'. Se reunió una multitud a su alrededor y el ruido se incrementó. Nos llevó dos minutos entender que lo que estábamos viendo era el hallazgo arqueológico más maravilloso que cualquiera de nosotros había logrado encontrar".

Con arneses y en condiciones precarias, los arqueólogos de la AAI examinan los sedimentos en la entrada de la "Cueva del Horror" en Najal Hever.

La primera reacción instintiva de Cohen fue correr a la entrada de la Cueva y llamar por teléfono a la directora del Laboratorio Orgánico de la AAI con el extraño pedido de que fuera a la cueva, explicándole que el equipo había encontrado fragmentos de rollos. La jefa del laboratorio llegó a la cueva la mañana siguiente para ayudar con la preservación. "Si no los preservábamos debidamente desde el momento en que los extraíamos, podían comenzar a deteriorarse".

"Durante dos días me temblaron las manos, y cuando llegó la jefa del laboratorio también a ella le empezaron a temblar las manos. Ese día de cuidadosa excavación y cernido fue la experiencia más emocionante y fascinante de mi carrera. En total encontramos más de 30 fragmentos de rollos, muchos de ellos forman versículos completos de los libros de los profetas Zejariá y Najum"

Además de las excavaciones en la Cueva del Horror, la AAI también examinó otras 550 cuevas desde Qumran, en el norte del Mar Muerto, hasta Masada, al sur. Todas esas cuevas pueden haber ofrecido sombra y protección de las abrasadoras temperaturas del Valle del Mar Muerto y proveyeron escondite a más rebeldes de la revuelta de Bar Kojba.

El proyecto que llevó casi cuatro años, y sigue adelante, obtuvo resultados increíbles. "En una cueva en el área de Wadi Mubaarat, quedó claro que éramos las priemras personas en entrar a esa cueva desde que partieron los rebeldes de Bar Kojba. Allí encontramos puntas de lanzas, puntas de flechas, un tesoro de monedas y una jarra de agua. Es indescriptible la sensación de sentir viva la historia de nuestros ancestros, y ahora es un privilegio ser capaces de relatar la historia de un puñado de luchadores judíos que se sentaron en esa cueva durante una o dos semanas, o quién sabe cuánto tiempo, en medio de la rebelión".

Una antigua canasta

En la misma cueva también hubo un premio adicional para los arqueólogos que desenterraron una canasta de mimbre de 90 litros, de miles de años de antigüedad, la más antigua que se ha encontrado.

"No sólo es increíblemente antigua, sino que estaba intacta. Cuando la levantamos de la tierra fue otro momento que nunca olvidaré".

La canasta de 90 litros que desenterró la Autoridad de Antigüedades de Israel. Es la más antigua que se ha encontrado.

Para Jaim, la vida como arqueólogo es una emoción constante. Sus cuatro hijos lo reciben cada noche cuando vuelve a casa y le preguntan qué encontró ese día. "Ya sea que encontremos monedas, puntas de lanzas o fragmentos de textos bíblicos, que ha sido lo más emocionante, para mí personalmente siempre es maravilloso y también permite que otros sientan la magia de tocar la historia de sus ancestros y la emoción que eso produce".

La canasta parcialmente desenterrada.