“Los judíos no existen”. “El Muro de los Lamentos es propiedad islámica”. “La Torá y el Talmud son invenciones”.

Estos no son los delirios de un lunático, sino que son "hechos" extraídos de nuevos textos de estudio que se utilizan en Gaza.

Hamás, que administra la mayor parte de las escuelas en Gaza, ha hecho algunos cambios en el funcionamiento de las escuelas. ‘Patrullas del recato’ ahora monitorean los campus universitarios. Los estudiantes de secundaria pueden cursar 'entrenamiento militar' como una materia optativa. Y el contacto entre cualquier escuela en Gaza y otra en Israel es ahora un delito penal.

El New York Times informó el 4 de noviembre de 2013 acerca de algunas de las iniciativas de Hamás. El nuevo plan de estudios de Hamás es la última salva en la guerra cultural que están librando en Gaza. Ellos han reescrito la historia —los nuevos textos de estudio no mencionan algunos acontecimientos clave recientes, como por ejemplo los Acuerdos de Oslo—, y la demonización de Israel y los judíos ha llegado a límites nunca antes vistos.

El objetivo, según un asesor educativo de Hamás, es preparar a los niños para que ‘resistan’ la ocupación israelí. (Jerusalem Post, 22/5/13).

Israel, enseñan ellos, es un país racista que quiere echar a todos los árabes de Irak, Siria y Turquía (Turquía ni siquiera es un país árabe, pero eso no parece disuadir a las autoridades educativas de Hamás). La historia de Hamás también ha sido reescrita: la organización surgió como un movimiento heroico de resistencia. Incluso algunos acontecimientos actuales han sido reescritos: los niños están aprendiendo (erróneamente) que el año pasado, los cohetes de Hamás lanzados desde Gaza golpearon Tel Aviv, y "obligaron a los sionistas a rogar por un cese al fuego".

Claramente, estas no son las declaraciones de un movimiento progresista que busca la paz.

Sin embargo, y aunque parezca increíble, Hamás continúa disfrutando de donaciones de una serie de gobiernos extranjeros y organizaciones benéficas. En 2012, la Unión Europea confirmó que continuaría financiando a la Autoridad Palestina como de costumbre, a pesar de su nuevo pacto con Hamás, una organización terrorista según la propia UE. Al levantar el veto de seis años de no financiar a Hamás, la UE expresó su esperanza de que el nuevo gobierno conjunto estuviera comprometido con la paz. Ahora Hamás puede obtener financiamiento de la UE a través de la Autoridad Palestina por montos que superan los 50 millones de euros cada año.

El último texto de estudio de Hamás es sólo el último de una serie de planes de estudio tendenciosos que han sido adoptados por los líderes palestinos y apoyados por los gobiernos occidentales.

Un estudio reciente de la Universidad de Yale encontró que los textos de estudio utilizados en las escuelas dirigidas por la Autoridad Palestina contienen menos información sobre los israelíes que los textos de estudio oficiales del Estado de Israel sobre los palestinos. Los textos de la AP retratan a los israelíes negativamente y son menos autocríticos que los textos israelíes. (Los textos del Estado de Israel por el contrario, resultaron ser más informativos y positivos en relación a los palestinos, y contenían más información autocrítica). De acuerdo a los investigadores de Yale, el 84% del material en los textos de estudio de la AP muestra a Israel de manera negativa.

En el material didáctico de la Autoridad Palestina abundan los ejemplos de material alarmante. Mapas sin Israel en ellos son comunes. Y mientras les enseñan a los estudiantes a imaginar un mundo sin Israel, la creación de Israel se describe —en un libro de texto de 12vo grado— como una “catástrofe sin precedentes en la historia”.

Algunos textos de la Autoridad Palestina glorifican la violencia y la muerte. Un texto de estudio de 8vo grado, en uso desde el año 2006, contiene una oda a los "héroes": “Sus enemigos buscan la vida, mientras que ustedes buscan la muerte”, mientras que un texto de 6to grado contiene el poema El Mártir: “Voy a llevar a mi alma en la palma de mi mano y voy a lanzarla al abismo de la destrucción...” (Textos traducidos por Palestinian Media Watch).

El examen de matriculación del año 2011 para las escuelas secundarias dirigidas por la Autoridad Palestina exigía que los estudiantes puntuaran frases como: “moriremos para que nuestro país viva” y “no veas al invasor como un ser humano” (reportado en el periódico con sede en Ramallah Al Ayyam mayo 3, 2011).

Una tercera gran organización que administra escuelas palestinas es la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA). La ONU define el desarrollo como "ayudar a ampliar las opciones de las personas" y "expandir las capacidades humanas". Uno pensaría que las escuelas administradas por la agencia promoverían la moderación, pero, por desgracia, este no es siempre el caso.

Ha habido varios casos de funcionarios de Hamás de alto nivel e incluso combatientes trabajando en escuelas de la ONU. En 2008, un subdirector y profesor de ciencias en una escuela para niños administrada por la UNRWA en Gaza fue asesinado en un ataque aéreo selectivo israelí. Resultó que este empleado de la ONU también trabajaba como ingeniero de cohetes para la organización extremista Jihad Islámica desde hacía ocho años. Después de su muerte, la Jihad Islámica colgó un cartel que celebraba su martirio en la entrada de la escuela de la ONU en la que trabajaba. (Jerusalem Post 21/08/11).

En 2009, según el Jerusalem Post, el sindicato de maestros de las escuelas de la UNRWA votó para traspasar el control de sus programas escolares en Gaza al régimen gobernante de Hamás.

A pesar de ello, los gobiernos occidentales han seguido apoyando financieramente a la UNRWA y a la Autoridad Palestina. Los donantes internacionales se comprometieron a donar más de 7.400 millones de dólares en ayuda durante dos años a la Autoridad Palestina en una conferencia en 2007, superando el apoyo de años anteriores. En 2013, la Autoridad Palestina aprobó un presupuesto anual de 3.800 millones de dólares. Los Estados Unidos y la Unión Europea donan gran parte del presupuesto operativo anual —mil millones de dólares— de la UNRWA.

Los Estados Unidos, la Unión Europea y otros, tienen un interés real en fomentar la paz en el Medio Oriente. Cuando la UE anunció que financiaría el nuevo gobierno formado por la Autoridad Palestina y Hamás, declaró que "esperamos continuar apoyando, incluso mediante asistencia financiera directa, a un nuevo gobierno palestino que debe respetar el principio de la no violencia".

Sin embargo, los nuevos textos de estudio de Hamás —y otros textos palestinos y escuelas que fomentan la hostilidad y celebran el derramamiento de sangre— claramente no respetan el principio de la no violencia.

Los nuevos textos de estudio de Hamás traicionan a los propios estudiantes que educan. En vez de proporcionarles a los niños de Gaza las habilidades que necesitan para tener éxito en el siglo 21, ellos simplemente reescriben la historia. En lugar de ayudar a los niños de la región a comprender el mundo que los rodea, ellos limitan cruelmente la capacidad que tienen estos niños de hacer que el mundo sea un lugar mejor.

En el año 2010, el entonces viceministro del exterior israelí, Danny Ayalon, respondió a críticas similares de que los textos de estudio palestinos eran parciales e incitaban a la violencia: “Estamos muy agradecidos por la ayuda europea, y sin la ayuda de los EE.UU. y Europa no habría ninguna posibilidad de paz, pero desde que se firmaron los acuerdos de Oslo, los palestinos han recibido más ayuda por habitante que los ciudadanos europeos en el Plan Marshall tras la Segunda Guerra Mundial, y sin embargo, no han sido capaces de justificar sus gastos con resultados. El dinero ha ido directamente al terror o simplemente no está allí”.

El último texto de estudio de Hamás hace que un futuro de violencia y confrontación sea más probable. Los individuos y las naciones que están preocupadas por esta realidad, deberían buscar formas para ofrecer alternativas más constructivas.