La antigua controversia sobre el destino de las tierras de propiedad judía y los inquilinos palestinos en el barrio Sheik Jarrah de Jerusalem se convirtió otra vez en noticia de primera plana cuando otra decisión judicial reafirmó la propiedad judía de la tierra antes de 1948 y la obligación de los inquilinos palestinos de pagar alquiler o ser desalojados. Al mismo tiempo, hubo declaraciones falsas respecto a que las leyes israelíes son injustas porque los judíos pueden recuperar propiedades en Cisjordania, pero los palestinos no pueden recuperar las propiedades que tenían en Israel antes de 1967.

Si bien en Sheikh Jarrah se encuentra el Hotel Colonia Americano y la ex Orient House de Faisal Husseini, quizás el lugar es más conocido por los judíos por dos razones:

1) En abril de 1948 los atacantes palestinos cometieron una espantosa masacre en Sheikh Jarrah, y asesinaron a 78 médicos, enfermeras y pacientes judíos que formaban parte de un convoy que se dirigía al Monte Scopus y al Hospital Hadassa. La masacre fue observada pasivamente por los soldados británicos, que no hicieron nada para detenerla.

2) La cercanía de Sheikh Jarrah a la Tumba de Shimón HaTzadik, un destacado sacerdote de la era del Segundo Templo. La Tumba de Shimón ha sido un sitio de peregrinaje judío durante cientos de años, y en consecuencia los judíos religiosos estuvieron dispuestos a comprar la tierra y vivir en la zona. En 1876 los judíos compraron a los dueños árabes la tumba de Shimón y un campo adyacente de 4,4 acres. El comprador, un comité de judíos sefaradíes y ahkenazíes, dividió la propiedad. Mientras que la mitad ashkenazí permaneció vacía, los judíos sefaradíes comenzaron a construir casas en su terreno y establecieron una comunidad que eventualmente llegó a contar con cientos de personas antes de disminuir ante la violencia árabe de los años 30.

Sheikh Jarrah después de 1948

Durante la Guerra de la Independencia, las fuerzas jordanas invasoras se apoderaron de Judea y Samaria, incluyendo Sheikh Jarrah y otras partes de Jerusalem, y los judíos que sobrevivieron a la lucha tuvieron que huir. La Custodia Jordana de Propiedad Enemiga tomó el control de todas las propiedades de Cisjordania que pertenecían a judíos, incluidos los edificios judíos y la tierra en Sheikh Jarrah. Incidentalmente, la Custodia Jordana también se apropió de las propiedades de Cisjordania que pertenecían a los árabes que continuaron viviendo en lo que se convirtió en Israel, porque al igual que los judíos israelíes, esos árabes israelíes ahora eran ciudadanos de un estado enemigo.

(Debemos mencionar que las leyes subyacentes a la Custodia Jordana de Propiedad Enemiga, así como de la Custodia Israelí de Propiedades de Ausentes de la que hablaremos más adelante, se basan en una ley heredada del Mandato Británico, y por eso estos departamentos tienen nombres y responsabilidades similares).

La propiedad de gran parte de la tierra judía tomada por la Custodia Jordana fue transferida al gobierno de Jordania, que la usó, por ejemplo, para construir edificios gubernamentales en Jerusalem Oriental, y para crear el campo de refugiados Dheisheh, que fue construido por completo en terrenos que pertenecían a judíos. Además, el campo de refugiados palestinos en Qalandia y Anata se construyeron en parte de la tierra judía que había sido tomada por la Custodia. (Ver "Arab Building in Jerusalem: 1967—1997", Israel Kimhi, págs. 48-49; respecto a Dheisheh, ver también lo que se filtró de los documentos palestinos, "NSU Draft Memo Re: Rights of Jews Within the OPT Acquired pre-1967").

En 1956, el gobierno jordano llegó a un acuerdo con la UNRWA (la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Oriente Medio), para usar la tierra ashkenazí vacante en Sheikh Jarrah y construir casas para 28 familias de refugiados palestinos. Según el acuerdo, el Custodio arrendó el terreno al Ministerio de Desarrollo de Jordania y las Naciones Unidas (UNRWA) financiaron la construcción.

Los refugiados renunciarían a recibir su ayuda como refugiados y a sus tarjetas de raciones y pagarían una renta nominal durante un período de prueba de tres años y tres meses. A los inquilinos que cumplieran con los términos del contrato de arrendamiento se les permitiría firmar un contrato de alquiler a largo plazo de 30 años, y después de eso otros 33 años.

Los inquilinos argumentan que en virtud de un acuerdo paralelo recibieron el título de propiedad de sus viviendas después del período inicial de tres años. Pero no hay evidencia de ese acuerdo, lo que obviamente entraría en conflicto con el hecho de que tuvieron que firmar un contrato de arrendamiento.

En todo caso, no hay ninguna evidencia de que alguna de las 28 familias haya alguna vez recibido el título de propiedad de las casas, ya sea de Jordania o de la UNRWA. Se trataba de inquilinos que pagaban una renta.

La situación después de 1967

En forma general, el gobierno jordano compró, o tomó por dominio eminente, gran parte de las propiedades judías en poder de la Custodia, y en ese punto la propiedad mantenida en fideicomiso para los propietarios judíos fue reemplazada por el dinero ganado en la transacción. La propiedad en cuestión ya no era propiedad judía, e incluso después de 1967 no había forma de que los propietarios judíos originales recuperaran los derechos sobre dichas propiedades, como el campo de refugiados de Dheisheh que mencionamos previamente y los edificios del gobierno jordano. Los propietarios judíos sólo pudieron solicitar una compensación a la Custodia Israelí que asumió el cargo de la Custodia Jordana.

Pero en contraste a esto, la tierra de Sheikh Jarrah fue excepcional porque continuó en fideicomiso de la Custodia Jordana y, después de 1967, de la Custodia Israelí.

¿La tierra realmente pertenece a los judíos?

La Custodia Jordana tomó la tierra en Sheikh Jarrah después de 1948 porque pertenecía a los judíos y durante los 19 años posteriores nadie en Cisjordania ni en Jordania disputó el hecho de que se trataba de tierra que pertenecía a los judíos. En años recientes, algunos palestinos comenzaron a argumentar ser los verdaderos dueños de la tierra, pero su silencio durante tantos años, especialmente cuando la tierra se encontraba bajo la Custodia de Jordania, hace que sus argumentos sean muy dudosos y la corte de Israel encontró consistencia en contra de ellos.

El gobierno israelí no expulsa a nadie

Debemos resaltar que esta es una disputa civil sobre los derechos de propiedad y renta, y el gobierno de Israel no es parte de la litigación. A través de los años, algunos de los inquilinos palestinos fueron expulsados por no pagar la renta, pero esto es un asunto privado y no un tema de gobierno. El gobierno israelí no está expulsando a nadie.

Una vez que los demandantes judíos demostraron ante un tribunal que eran los propietarios de las tierras de Sheikh Jarrah, ellos no intentaron desalojar a las familias palestinas. Simplemente les informaron que tendrían que pagar el alquiler.

En 1982, los propietarios judíos demandaron a los inquilinos palestinos por no pagar la renta y el abogado que representaba a las familias palestinas no disputó la propiedad judía de la tierra. En cambio, él elaboró un acuerdo aprobado por la corte entre los propietarios judíos y los palestinos, según el cual las familias estaban de acuerdo en pagar el alquiler y serían considerados "inquilinos protegidos". Como tales, no podían ser desalojados si cumplían con el contrato de arrendamiento, lo que incluía pagar el alquiler. Y, en determinadas circunstancias, sus familias podían heredar sus derechos sobre la vivienda.

Quizás bajo la presión de la OLP, además de algunos incentivos monetarios, la mayoría de los inquilinos, pero no todos, renunciaron muy pronto al acuerdo. Una vez más afirmaron que ellos eran los dueños de las casas y se negaron a pagar el alquiler.

La administración de la tierra palestina en manos de Israel

Las propiedades abandonadas por los árabes que huyeron durante la lucha en 1948 (es decir, las propiedades de ausentes), fueron entregadas en manos de la Custodia Israelí de Propiedades de Ausentes, que vendió la mayoría de las propiedades a cuerpos estatales o relacionados para propósitos públicos, tales como viviendas para los cientos de miles de judíos refugiados de los países árabes que encontraron refugio en Israel. La Custodia mantuvo el valor de la propiedad en fideicomiso para el propietario árabe registrado (con ajustes por inflación e intereses).

Los propietarios registrados tienen derecho a solicitar una indemnización de la Custodia, pero los palestinos fueron presionados a no hacer reclamos para no legitimar la existencia y la soberanía de Israel. De todos modos, a lo largo de los años se presentaron al menos 14.692 reclamos, y se resolvieron demandas sobre más de 49.421 acres de tierra, pagándose más de 10.000.000 de shekels en compensación y se entregaron más de 13.343 acres de tierra en compensación. Israel continuó con esta generosa política a pesar de que nunca se pagó ni un centavo de compensación a ninguno de los más de 500.000 refugiados judíos de países árabes que fueron obligados por los gobiernos árabes a abandonar sus hogares, sus negocios y sus ahorros.

Quienes critican a Israel de injusticia o "asimetría" en la aplicación de las leyes de propiedad ausente, tal vez deberían considerar primero esta asimetría.

Este artículo apareció originalmente en Camera.org.