Con todo lo que está en juego mientras Irán persigue armas nucleares, el ataque aéreo de Israel esta semana a un depósito de municiones en Siria – que contenía sofisticados misiles de largo alcance destinados a la organización terrorista Hezbolá que opera en el Líbano – envía un poderoso mensaje de disuasión a los locos mulás de Irán.

Aquí hay cinco razones por las cuales el ataque israelí es un paso acertado para detener la marcha de Irán hacia la meta nuclear.

(1) Israel no permitirá que los representantes iraníes amenacen su seguridad.

Los misiles Fateh-110 que Israel destruyó en el Aeropuerto Internacional de Damasco son, por así decir, "un nuevo factor" que ingresó en el juego, ya que son extremadamente precisos, caben en lanzadores móviles, pueden contener media tonelada de explosivos y tienen un alcance para llegar desde el Líbano hasta el corazón israelí de Tel-Aviv, e incluso a la ciudad más al sur de Israel que es Eilat. La lección es clara: Israel se defenderá cuando sea amenazado, e Israel no será disuadido por amenazas retóricas o incluso reales.

(2) Israel tiene la capacidad militar y los servicios de inteligencia necesarios para realizar el trabajo.

Para alcanzar su objetivo, la fuerza aérea israelí traspasó los sistemas de defensa aéreos sirios y voló derecho hasta la altamente resguardada capital en Damasco. La bodega de misiles estaba localizada bajo tierra, protegida por gruesas capas de concreto – así como la altamente fortificada planta nuclear de Irán en Fordow – y aún así las municiones israelíes hicieron el trabajo rápida y limpiamente. Aparte de los soldados iraníes y sirios que estaban resguardando el sitio, fue un ataque dirigido sin daño colateral. Fue, según todos los parámetros, una muestra clara de capacidad militar e inteligencia. Esto le da a Irán aviso de que, cuando sea necesario, Israel está preparado para llegar hasta las últimas consecuencias.

(3) Israel tiene apoyo internacional.

Luego del ataque, los líderes mundiales dejaron en claro que, en las palabras del Presidente Obama, "Los Israelíes, justificadamente, tienen que controlar la transferencia de armas avanzadas a organizaciones terroristas como Hezbolá". Esto demuestra la disposición de Israel de trabajar a la par con los líderes occidentales, y demuestra también que las relaciones públicas de Israel no sufrirán a medida que continúe actuando responsablemente para defender su seguridad nacional.

(4) Poniendo las cartas de Irán sobre la mesa.

Los líderes occidentales han temido durante mucho tiempo que un ataque en contra de las instalaciones nucleares de Irán produciría escenarios apocalípticos como misiles iraníes golpeando objetivos americanos en el Golfo Pérsico; ataques terroristas perpetrados por representantes de Irán en objetivos occidentales alrededor del mundo; y parálisis económica mundial causada por una interrupción de los suministros petroleros. Irán ha declarado desde ya hace mucho tiempo que cualquier ataque en contra de su aliado, Siria, sería tratado como un ataque a Irán y provocaría una dura represalia. Sin embargo la pasiva reacción de Irán ante estos múltiples ataques a Siria (así como el ataque israelí en el año 2012 a una sede de armas iraníes en Sudan) prueba que al contrario, Irán está en general reacio a involucrarse militarmente. Y aunque la preocupación de la represalia es claramente más alta cuando se considera un ataque en contra de Irán mismo, Israel ha demostrado una clara disposición a tomar riesgos – cuando los riesgos son demasiado altos como para no hacerlo.

(5) Detener la masacre en Siria.

Como un bono, el hecho de que Israel haya establecido una línea roja a Siria – que ningún arma sofisticada será transferida a Hezbolá – sienta un precedente en alentar a otras naciones occidentales a levantarse y establecer sus propias líneas rojas para detener la masacre de civiles sirios – lo que el Presidente Obama identificó como el uso de armas químicas.

A medida que Irán está cada vez más cerca de obtener armas nucleares, el Ayatola está observando muy cuidadosamente para ver cómo Israel y los líderes mundiales reaccionan ante el hecho de que Siria haya cruzado esta línea roja. Si Israel no hubiese atacado a Siria, eso habría tenido la catastrófica consecuencia de enviar el mensaje equivocado a Irán.