Hace unos años, lleve a mi niño pequeño al zoológico de Los Ángeles en una tarde soleada. Una mujer se detuvo para comentar, "tu pequeña niña es tan linda". Le agradecí y le dije: "por cierto es un niño".

Ella estaba tan sorprendida que apenas podía hablar. Y yo sabía lo que causó su sorpresa: ¡mi hijo tenía el pelo largo hasta su cintura!

Le explique: Los judíos tradicionalistas a menudo esperan hasta el tercer cumpleaños del niño antes de darle su primer corte de pelo. Esto se llama upsherin, una palabra en ídish que significa 'cortar' (o jálake en hebreo). La costumbre es mencionada por primera vez en Shaar hakavanot por el rabino Jaim Vital, el estudiante del gran cabalista del siglo 16, el Arizal.

El tercer cumpleaños es una etapa importante en la vida de un niño judío. Es entonces que comienza oficialmente su educación de Torá, y comienza a usar kipá y tzitzit.

De acuerdo a las etapas de desarrollo, los tres años son un momento clave de transición. Hasta ahora, el niño era un bebé manta, mamadera, pañales. Ahora él esta listo para avanzar en el mundo de los amigos, la escuela, etc. Cortar su pelo en este momento produce una impresión emocional fuerte en el niño. Él sabe que esta avanzando a una nueva etapa de madurez, y esto lo ayuda a estar a la altura de su nuevo rol.

Curiosamente, la palabra hebrea para 'corte de pelo', sapar, también significa frontera. El corte de pelo establece una nueva norma de comportamiento; lo que era correcto para un bebé, está ahora fuera de los límites aceptables.

¿Por qué tres años?

La idea de tres años como la etapa de transición se deriva de la mitzvá de orlá. La Torá dice que si se planta un árbol, todas las frutas que crecen durante los primeros tres años son "orlá", fuera de los limites (Levítico 19:23). Así como el fruto de orlá está fuera de los límites por tres años, así también dejamos crecer el pelo del niño durante los tres primeros años.

¿Cuál es la conexión? En varios lugares, la Torá compara a una persona con un árbol:

  • "Una persona es como el árbol de un campo..." (Deuteronomio 20:19)
  • "Porque como los días de un árbol, serán los días de mi pueblo". (Isaías 65:22)
  • "Será como un árbol plantado cerca del agua..." (Jeremías 17:8)

Por lo tanto, al igual que orlá, en donde no cortamos los frutos del árbol durante los primeros tres años, así también dejamos crecer el cabello del niño durante los tres primeros años.

¿Por qué se compara a la gente con árboles?

Un árbol necesita los cuatro elementos básicos para sobrevivir: tierra (suelo), agua, aire y fuego (sol). En un sentido figurado, los seres humanos también requerimos los mismos elementos básicos.

El suelo es donde un árbol tiene que estar firmemente enraizado. Los humanos también requieren una sólida base de operaciones, donde los valores y la moral son absorbidos, y que provee un ambiente compasivo de crecimiento. Hoy, por desgracia, muchos árboles están en peligro de ser destruidos por las fuerzas de los medios, el materialismo, y la sobrecarga de información. Necesitamos un "filtro", un refugio seguro al cual regresar y refrescarnos. El hogar es el "suelo" donde podemos ser nosotros mismos, cometer nuestros errores y todavía ser aceptados, amados y nutridos.

El Talmud (Avot 3:22) habla de una persona cuyas raíces son numerosas: "Incluso si todos los vientos del mundo vinieran y soplaran contra él, no podrían moverlo de su lugar".

El agua es fundamental también. Sin ella, el árbol se marchitaría y moriría. La Torá es comparada al agua, como Moshé dijo: "Que mi enseñanza caiga como la gota de lluvia" (Deuteronomio 32:2). Ambas, la lluvia y la Torá, descienden de los cielos y proporcionan alivio a la sed, dándole ánimo y vitalidad al espíritu humano.

El aire contiene oxigeno que un árbol necesita para respirar, y dióxido de carbono para la fotosíntesis. En un ambiente de desequilibrio, el árbol se sofocaría y moriría. La Torá dice que "Dios insuflo un hálito de vida en su nariz" (Génesis 2:7). La palabra hebrea para 'hálito', neshimá, es la misma que la palabra para 'alma', neshamá. Nuestra fuerza de vida espiritual viene, metafóricamente, a través del aire y la respiración.

Un árbol necesita fuego (luz solar) para sobrevivir. Los seres humanos también necesitamos fuego, simbolizado por el calor de la comunidad. Las personas absorben la energía de los compañeros, amigos, familiares, vecinos y asociados, y canalizan eso en identidad y acciones. Las observancias judías esenciales están basadas en la comunidad, incluyendo las celebraciones que hay desde el nacimiento hasta la muerte. Si no nos aferramos a una comunidad fuerte, corremos el riesgo de ser lanzados al pálido y sombrío anonimato de la vida urbana.

En otras palabras, una persona realmente es como un árbol.

Bloqueo espiritual

El termino "orlá" aparece en tres diferentes referencias en la Torá, respecto a 1) frutas, 2) Brit Milá y 3) la búsqueda de la verdad. Pero, ¿qué significa literalmente la palabra "orlá"? ¿Y cuál es la conexión entre estas tres referencias?

La primer referencia, en Levítico 19:23, es que frutos que crecen durante los primeros tres años se clasifican como "orlá" y no se comen. Najmánides explica que mientras el árbol esta todavía inmaduro, hay un exceso de acumulación de fluidos en los frutos que pueden resultar perjudiciales si se comen. Orlá, tal como lo define Najmánides, significa 'bloqueado'.

La segunda, y quizás la más famosa referencia a la "orlá", es el prepucio removido durante la circuncisión (Génesis 17:11). Los comentaristas explican que esta orlá también se refiere al bloqueo, en este caso, un bloqueo espiritual. Un niño judío no recibe la plenitud de su alma hasta que la circuncisión se realiza, y por esta razón la Torá da como consecuencia de la ausencia de Brit Milá en cualquier judío de sexo masculino el ser "cortado espiritualmente" de su pueblo (Génesis 17:14).

(Dado que esta referencia se aplica solo a los varones, el corte del tercer cumpleaños se hace solamente a los varones. Pero, en un nivel conceptual, se aplica también a las niñas, ya que las mujeres también recitan la línea en el Birkat hamazón o 'bendición después de las comidas' refiriéndose al "Brit que tú, Dios sellaste en nuestros cuerpos").

La tercer referencia a la "orlá" es cuando Dios le dice al pueblo judío que deben "eliminar la orlá de sus corazones" (Deuteronomio 10:16). Aquí la referencia es simbólica; Dios nos esta exhortando a seguir la verdad. Esto requiere eliminar lo que nos impide ver la verdad, es decir, las "barreras del corazón".

Por lo tanto es apropiado que el día del upsherin del niño (cuando él deja simbólicamente la categoría de "orlá" con respecto a su pelo) es también el día en que tradicionalmente comienza su educación de Torá. Dado que el estudio de Torá es el principal modo de desconectar el bloqueo espiritual, y de remover las barreras que nos impiden ver la verdad.

Al ser despojado de su pelo, el niño siente que está entrando en una nueva etapa, porque este es un día especial para eliminar sus barreras.

Upsherin: ¿Cómo se hace?

El tercer cumpleaños de un niño judío es un evento especial lleno de significado y actividad. Es costumbre que los amigos y familiares tomen parte en el corte. El primer corte se realiza en la parte frontal de la cabeza, en el punto donde el niño tendrá que poner mas adelante sus tefilín al pasar a ser Bar Mitzvá.

Después del primer tijeretazo, la gente le da al niño una bendición para el éxito en Torá. También es una buena idea llevar al niño a que reciba bendiciones de los grandes rabinos. Algunos también tienen una costumbre de pesar el pelo del niño, y luego dar un valor equivalente en oro o plata a caridad, en el merito que el niño tenga éxito en su estudio de Torá.

En el primer corte de pelo a menudo se estila dejarle al niño peyot, los mechones del costado. Esta es una glorificación del mandamiento de no rapar de cerca el cabello en los costados de la cabeza (ver Levítico 19:27). Las peyot pueden ser tan largas o cortas como desees, siempre que no estén totalmente eliminadas. (Los adultos pueden cumplir con esta mitzvá usando patillas hasta la mitad de la oreja).

El día de upsherin incluye también el aprendizaje del Alef-Bet con el niño. Una hermosa manera de hacer esto es obteniendo cartas recubiertas de plástico con el Alef-Bet, y poniendo un poco de miel en cada letra. Al decir cada letra el niño puede untar su dedo en la miel y probar un poco. Esto es porque la Torá debe ser "dulce en su lengua".

También enseñamos a los niños el versículo: "La Torá nos fue comandada a través de Moshé, es una herencia para todo el pueblo judío" (Deuteronomio 33:4). Estas son las primeras palabras que se le debe enseñar a decir a un niño judío, ya que esto comunica cómo cada judío tiene una relación única y personal con la Torá.

En Israel, muchos chicos tienen su primer corte de pelo en Lag BaOmer, en la tumba de Rabí Shimón Bar Yojai en Merón. Es una escena increíblemente hermosa ya que miles de niños reciben su primer corte de pelo allí, ¡todos en un solo día!