Basado en Children in Halacha, Por Rav Simja Bunim Cohen (Artscroll)


Los niños son un valioso depósito que Dios confía en manos de sus padres (1)hasta la edad en la cual el niño adquiere independencia física y emocional. Este es un enorme privilegio y una gigantesca responsabilidad.

Como explicamos en el ensayo “Honrar a los padres”, la relación padre-hijo es una metáfora de la relación del ser humano con Dios. Desde el momento de la infancia en adelante, la manera en que el padre actúa forma en la consciencia del niño un paradigma de la forma en que Dios se relaciona con nosotros (2). Por eso es crucial que los padres sean modelos de los comportamientos y actitudes que desean transmitir a sus hijos.

Debido a que los niños se ven influenciados en gran medida por el medio que los rodea, es vital que los padres escojan una buena comunidad judía, con acceso a buenas escuelas y establecimientos judíos.

Se les debe enseñar a los niños a respetar y honrar a sus padres. De esta manera, el niño aprende a respetar a la autoridad y forma una base para su relación con Dios durante toda su vida. Para más detalles, ver Las Leyes Cotidianas – Honrar a los padres.

Principios de paternidad

El Rey Salomón dijo: “Educa al niño de acuerdo con su camino, y lo mantendrá al llegar a la adultez” (3). En todas las áreas educativas, es crucial que los padres presten atención a las necesidades particulares del niño y a su ritmo de entendimiento. Algunos niños florecen gracias a la competencia, otros se ven destruidos por la misma. Algunos niños responden bien a los premios, otros no. Los padres y maestros deben ajustar su enfoque para cada niño.

Las mitzvot deben verse como un dichoso privilegio y no como una carga dolorosa. Los padres no deben presionar indebidamente a los niños, que pueden precisar tiempo para aclimatarse y aceptar el grupo de comportamientos judíos que se les está tratando de impartir.

En especial al corregir el comportamiento inadecuado de un niño, es importante no darle al niño un sentimiento negativo. La regla operativa al corregir un comportamiento es: “Alejar con la mano izquierda y acercar con la mano derecha” (que es más fuerte) (4). Esto significa que por cada medida correctiva, debemos ofrecer una medida mayor de amor.

Sólo cuando alguien siente que lo amas y que deseas lo mejor para él, puede estar abierto a aceptar tus críticas (5).

La edad de las obligaciones

Un niño judío comienza a estar obligado a cumplir las mitzvot a los 13 años y una niña a los 12 (6).Esto se debe a que las niñas tienden a madurar antes que los varones, tanto física como emocionalmente (7).

Sin embargo, para que los niños ya estén adecuadamente entrenados para cumplir las mitzvot al llegar a la edad en que están obligados a hacerlo, los padres deben acostumbrarlos desde una edad más temprana. Esto se conoce como la mitzvá rabínica de jinuj (8).

Al educar a los niños, es importante enseñarles no sólo la idea general de la mitzvá, sino también los detalles adecuados. Por ejemplo, al enseñarle al niño a sacudir las Cuatro Especies en Sucot, no es suficiente utilizar algo que se asemeje a un etrog, asumiendo que el niño es demasiado pequeño para detectar la diferencia. Incluso se debe usar un etrog kasher (9).

Alguien puede preguntar: si el niño tiene apenas un entendimiento mínimo de las mitzvot, ¿por qué preocuparse por su cumplimiento a una edad tan temprana? ¿Por qué no esperar a que crezca un poco y pueda valorar realmente el significado espiritual subyacente a las mitzvot?

La respuesta es que el judaísmo adhiere al principio de que lo externo despierta lo interno. Acostúmbrate a actuar de cierta forma y eventualmente el corazón seguirá ese camino. Este enfoque proactivo nos coloca a nosotros mismos en un marco que nutre y desarrolla la inspiración, en vez de esperar que la inspiración llegue por sí misma. Al hacer un acto, eventualmente uno llegará a mirarse a sí mismo y preguntarse: ¿Cuál es el propósito de esta mitzvá? ¿Cómo traduzco este acto físico en inspiración espiritual?

Esto es diferente a esperar que la oportunidad se presente al azar o que llegue la inspiración.

El arquetipo de esta idea es que a un niño judío se le hace el brit milá a los ocho días de vida. ¿Por qué obligar a un bebé? ¿Por qué no esperar que pueda elegir hacerlo a los 13 o 25 años, cuando pueda valorar la idea profunda del brit milá? Porque dentro el sistema judío, desde el comienzo de la vida, está inserto el concepto de: primero entrar en el marco de acción y luego infundirle “espiritualidad y significado” (10).

Mandamientos positivos

¿A qué edad se le debe enseñar al niño a cumplir las mitzvot? ¡Obviamente a un niño de 2 años no se le pueden instruir las leyes detalladas del Shabat!

Respecto a las mitzvot positivas “de hacer”, se debe entrenar a los niños cuando llegan a una edad suficiente como para relacionarse con las mismas (11). Una regla general es que se les enseña a los niños a partir de los 6 años, aunque esto variará de acuerdo con la mitzvá (12).

Retomemos nuestro ejemplo del etrog. A los 6 años, un niño por lo general es suficientemente grande como para entender que Dios nos ordenó cumplir esta mitzvá, y además tiene la destreza necesaria para poder sostener y sacudir las Cuatro Especies.

Para mitzvot que requieren un acto simple, como por ejemplo escuchar el shofar o sentarse en la sucá (13), el niño puede estar preparado a los 5 años. Para mitzvot que requieren un entendimiento de la intención (por ejemplo, el duelo en Tishá BeAv) la edad apropiada es más cerca de los 7 años (14).

Estas edades no son fijas. A algunos niños se les pueden enseñar estas mitzvot antes y con otros será necesario esperar un poco más (15). Lo fundamental es ir familiarizando al niño de forma gradual con cada mitzvá. Para que esta manera de servir a Dios se vuelva para él algo natural (16).

La iniciación de algunos rituales puede comenzar incluso antes, por ejemplo:

  • Al bebé se le deben lavar las manos por la mañana (17).

  • Apenas el niño puede hablar, se le debe enseñar a decir el versículo Torá tzivá lanu Moshé (18).

  •  y el primer versículo del Shemá (19).

  • A los 3 años, el niño comienza a usar kipá y tzitzit (20).

  • A los 3 años se le debe enseñar al niño el alef-bet (21).

Otra excepción es el uso de tefilín. Los niños no usan tefilín, porque asumimos que no pueden cuidarlos adecuadamente (22). Además, para ponerse tefilín la persona debe estar halájicamente “limpia”; tener limpio el cuerpo (23) y la mente (no actuar de forma descuidada y superficial) (24).

Un niño puede comenzar a colocarse tefilín poco antes de su Bar mitzvá (25).

Se les debe enseñar a los niños a rezar debidamente (26). Tradicionalmente, se lleva a la sinagoga incluso a niños muy pequeños, si no molestan la plegaria de los demás (27).

Al enseñarle a un niño a decir bendiciones, por ejemplo por la comida, un adulto puede pronunciar el Nombre de Dios (28). Si es posible, el adulto debe decir la primera parte del Nombre de Dios y dejar que el niño lo complete por sí mismo.

Mandamientos negativos

Una vez que el niño puede entender que un acto en particular está prohibido, los padres deben enseñarle a evitar llevarlo a cabo. Esta etapa generalmente ocurre alrededor de los 4 años.

Asimismo, el padre debe contener al niño pequeño para que no transgreda una mitzvá (29). Por ejemplo, si la madre ve que el niño pequeño agarra un crayón para dibujar en Shabat, debe impedir que lo haga. O si el padre escucha a la hija hablar lashón hará, debe corregir gentilmente su comportamiento (30).

Está prohibido darle a un niño (de cualquier edad) algo que provocará que transgreda un mandamiento. Por ejemplo, no se le debe dar comida no kasher ni siquiera a un niño pequeño (31).

Sin embargo, en la halajá existe una fina distinción que ilustraremos con el siguiente ejemplo:

Dany regresa en Shabat de la sinagoga y descubre que por error la luz de su habitación quedó encendida. Eso provocará que le cueste poder dormir bien de noche. ¿Puede alentar a su hijo para que apague la luz?

Acabamos de ver que no se le puede dar a un niño algo que provoque que transgreda un mandamiento. Sin embargo, está permitido colocar un objeto prohibido en frente de un niño pequeño, para que el niño pueda jugar si lo desea. Por lo tanto, se puede acercar a un niño muy pequeño (2 años) frente al interruptor de la luz e incluso “insinuarle” que lo haga diciéndole: “¿No sería divertido jugar con este interruptor?” (32).

Todavía más, si el niño sólo transgrede Shabat en un nivel rabínico, y el acto es algo que el niño precisa, entonces no se debe impedir que lo haga (33). Por ejemplo, en Shabat en un lugar en el que no hay eruv, se le puede dar a un niño para que lleve un libro de plegarias a la sinagoga, siempre y cuando el niño lo vaya a usar allí (34).

Sobre los alimentos

Debido a la importancia que tiene una nutrición adecuada, se les debe dar a los niños comida en Iom Kipur y en otros días de ayuno. Desde los 9 o 10 años, se le debe instruir al niño a ayunar parte del día de Iom Kipur (35).

Debido a que tienen una constitución débil, los niños pequeños siempre se consideran en la categoría de “un enfermo cuya vida no corre peligro”. Por lo tanto, en Shabat se le puede pedir a un no judío que le prepara comida a un niño de una manera que normalmente se considera prohibida (36). Esto mismo se aplica a las leyes de “curación” en Shabat.

La familia Schwartz se quedó sin leche en polvo para su bebé y sin medicamento para el niño de 2 años. Pueden pedirle a un no judío que vaya a un comercio y compre estas cosas para ellos en Shabat.

Sabemos que después de comer carne, un adulto debe esperar seis horas antes de consumir un alimento lácteo (37). ¿Cuánto tiempo debe esperar un niño?

  • A los 10 años – debe esperar las 6 horas completas

  • A los 6 años – debe esperar las seis horas. Si para el niño es difícil, es suficiente con esperar una hora

  • A lso 3 años – debe esperar una hora

  • Menos de 3 años puede comer algo lácteo de inmediato, siempre que se le limpie el área de la boca.

Misceláneas

En Rosh Jodesh Av comienza el período de los “nueve días” previos a Tishá BeAv. Durante este período no usamos ropa recién lavada (excepto en Shabat) y no lavamos ropa (38). La excepción son los niños que se ensucian constantemente. Las opiniones difieren respecto a la edad en que se aplica este permiso: algunos son estrictos y sólo lavan la ropa de niños que usan pañales (39), mientras que otros lo extienden a niños de cualquier edad que constantemente e ensucian con barro y tierra (40).

Como hemos dicho, todas las mitzvot que el niño cumple se encuentran en un nivel rabínico. Sin embargo, hay una excepción en el área de las promesas. Si un niño de 12 años o una niña de 11 hacen una promesa, ellos comprenden el significado de hacer una promesa, por lo que están obligados en el nivel de la Torá (41). Si un niño (o cualquier adulto) hace una promesa, se debe consultar con un rabino competente.


Notas:

(1) Rabí Samson Rafael Hirsch – Génesis 21:1; Ver Rambán (Números 1:2

(2) Ialkut Shimoni (Vaiera 95), basado en Salmos 103:13

(3) Proverbios 22:6

(4) Mejilta DeReb Ishmael – Parashat Itró; Midrash Raba – Ruth 2:16

(5) Proverbios 27:6 con Ibn Ezra y Metzudat David

(6) Talmud – Avot 5:24

(7) Talmud – Nidá 45b; Rambam (Ishut 2); Teshuvá HaRosh 16:1; Divrei Iatziv (Joshen Mishpat 47-8); Mishná Halajot 13:171

(8) Jaiei Adam 66:1

(9) Biur Halajá 657 (Kedai); Shut Igrot Moshé (Oraj Jaim 3:95)

(10) Y años más tarde, cuando el padre, con su nivel de entendimiento adulto, le hace el brit a su hijo, de hecho está endorsando su propio brit, hecho años antes. (Imrei Emet, citado por Brit Efraim, Mila BeAgadata – Maamar Mordejai veEster 209)

(11) Ran (Sucá 13a Rif, d.h. Guemará)

(12) Mishná Berurá 128:123

(13) Oraj Jaim 640:2 y Mishná Berurá 640:4

(14) Children in Halacha, pág. 7

(15) Mishná Berurá 640:4

(16) Ver Talmud – Ioma 82a; Turei Even (Jaguigá 6a)

(17) Shulján Aruj HaRav, Introducción am Oraj Jaim

(18) Deuteronomio 33:4

(19) Mishná Berurá 70:7

(20) Shaarei Teshuvá 17:2. A muchos niños judíos no se les corta el cabello hasta que cumplen 3 años (lo que se llama jálake o Ushperin). Ver más al respecto en http://www.aishlatino.com/e/m/48419472.html

(21) Ramó – Ioré Deá 245:8

(22) Oraj Jaim 37:3

(23) Oraj Jaim 37:2

(24) Oraj Jaim 38:4; Aruj HaShulján 28:1

(25) Mishná Berurá 37:12

(26) Oraj Jaim 106:1

(27) Mishná Berurá 98:3

(28) Mishná Berurá 215:14; Maté Efraim 625:59

(29) Shaar Hatziun 343:6

(30) Mishná Berurá 343:3

(31) Mishná Berurá 343:4. En circunstancias especiales, se debe consultar con un Rabino

(32) Children in Halacha, pág. 67

(33) Talmud –Ievamot 113-4; Oraj Jaim 343:1 con Mishná Berurá y Biur Halajá s.v. “MiDivrei Sofrim”

(34) Biur Halajá 343

(35) Mishná Berurá 716:4

(36) Ramó – Oraj Jaim 328:17

(37) Ioré Deá 89:1

(38) Oraj Jaim 551:3

(39) Levush 551:14; Aruj HaShulján 551:15 y Jaiei Adam 133

(40) Rav Moshé Feinstein, citado en Halachot of the Three Weeks, por Rav Shimon Eider

(41) Talmud – Nidá 45b; Ioré Deá 233:1. Estos e llama Muflá samuj leish.