Pregunta

Siempre que estoy en una casa religiosa durante la ceremonia de havdalá al finalizar Shabat, veo que utilizan clavos de olor para la bendición por las especias (besamim). ¿Hay alguna razón especial para esto o se puede utilizar cualquier otra especia?

Respuesta del Rabino de Aish

Hasta donde sé, los clavos de olor no tienen ninguna santidad en particular. El objetivo de los besamim es alegrarnos ante la pérdida de nuestra “alma adicional” (neshamá ieterá), que nos abandona al concluir el Shabat (Rashbam en Talmud, Pesajim 102b). Para este objetivo, se puede utilizar cualquier objeto aromático natural.

Supongo que la costumbre de utilizar clavos de olor se debe a que estos conservan el aroma durante un largo período de tiempo y se encontraban disponibles en áreas tales como el norte de Europa. Hoy en día estamos acostumbrados a una abundancia y variedad de especias exóticas que, indudablemente, nuestros ancestros en Europa nunca conocieron.

Aquí hay algunas reglas para recordar respecto a qué se usa para besamim:

a) Es mejor no utilizar como besamim sustancias artificiales, ya que hay quienes opinan que no se debe recitar una bendición sobre ellas (Vezot Haberajá 19:4).

b) Especias que no se utilizan para producir un buen aroma sino para quitar malos olores (como los desodorantes de ambiente que se ponen en los baños) no deben utilizarse como besamim. De acuerdo a muchas opiniones, no se recita una bendición por ellos (Shulján Aruj 217:2 con Biur Halajá). Y de todos modos, la mayoría de esas sustancias son artificiales.

c) Es adecuado tener especias designadas especialmente para besamim (Mishná Brurá 297:9). Es una buena idea mantenerlas en un recipiente cerrado para que conserven su olor.

d) Hay quienes acostumbran utilizar para besamim hojas de los hadasim (mirto) de los arba minim que utilizaron en Sucot. Dado que fueron utilizados para una mitzvá, es bueno utilizarlos para otra. Sin embargo, se debe tener cuidado de que no se hayan secado al punto en que ya no despidan un buen olor (Shulján Aruj y Ramá 297:4).

e) Los sabios instituyeron bendiciones levemente diferentes para las diferentes clases de plantas, como las hierbas aromáticas, la madera o las frutas. Es mejor tomar especias normales para havdalá, para evitar esta situación. Pero incluso si se utiliza una barra de canela por ejemplo, igualmente se dice la bendición regular boré miné besamim, dado que los sabios quisieron evitar toda confusión (Mishná Brurá 297:1).