Pregunta

¿Cuál es la importancia de la sinagoga en la vida judía actual? ¿Acaso el rol de la sinagoga cambió con el paso de los años? ¿Cuáles son algunos de los desafíos que enfrenta la sinagoga en esta era? ¿Cómo respondemos a esos desafíos?

Respuesta del Rabino de Aish

La sinagoga es importante para que los judíos se reúnan y recen a Dios, como lo explica el versículo: “En la multitud de personas está la gloria de un Rey” (Proverbios 14:28). En otras palabras, el hecho de que muchas personas se reúnan con un objetivo espiritual demuestra respeto a Dios. De hecho, la ley judía exige que los servicios de plegarias se conduzcan con un minián de 10 hombres adultos.

La sinagoga también sirve como centro para las reuniones comunitarias, como los eventos del ciclo de vida y el estudio de la Torá.

En nuestra época, el fenómeno de alejarse a la periferia de las ciudades presenta un desafío para la sinagoga. Durante muchos años, los judíos vivieron juntos en un pequeño barrio, por lo todos podían llegar a la sinagoga a pie. Esto es importante, porque la Torá prohíbe viajar en auto en Shabat, como está escrito: “No encenderás fuego en Shabat” (Éxodo 35:2).

Sin embargo, con la tendencia de alejarse hacia la periferia, la gente vive muy lejos y viaja en auto a la sinagoga en vez de quedarse en su casa. Hay quienes argumentan que esta es una excepción adecuada a la ley judía (piensan que sin lugar a dudas Dios lo aprueba). Pero, de hecho, una comunidad que viaja en Shabat elimina la necesidad de vivir juntos y cerca. El barrio ya no necesita una escuela judía, una panadería judía, clubes judíos, etc. Se pierde la experiencia de crecer en una comunidad judía y los niños se ven absorbidos por el crisol cultural de la sociedad secular. El resultado es que las comunidades occidentales sufren una asimilación masiva, con una tasa de matrimonios mixtos que llega en algunas partes al 60%. Como consecuencia, muchos judíos se pierden de su pueblo para siempre.

Afortunadamente, en la actualidad hay muchas personas que se esfuerzan por hacer algo al respecto. Las sedes de Aish HaTorá, los kolelim y otros núcleos comunitarios atraen a los jóvenes con un enfoque cálido, abierto e intelectualmente estimulante. Estas comunidades continúan creciendo y expandiéndose, y hoy en día hay una virtualmente en todas las ciudades del mundo en donde hay judíos.