Pregunta

Me intriga cuáles son exactamente y de dónde vienen las "tres grandes mitzvot" por las que un judío debe dar la vida antes que transgredirlas.

Respuesta del Rabino de Aish

Este es un tema serio sobre el que se ha escrito mucho. No podemos referirnos a todos los detalles, pero trataremos de dar una idea general.

Maimónides afirma que si alguien le dice a un judío: "Transgrede un mandamiento o te mataré", el judío debe cometer la transgresión y evitar ser asesinado, porque la Torá dice: "Observarán mis mandamientos, y vivirán por ellos". De aquí aprendemos que tenemos que “vivir por ellos” y no “morir por ellos”. Sin embargo, esto no se aplica a tres mitzvot: (1) asesinato, (2) relaciones sexuales prohibidas (3) idolatría (Maimónides, Iesodei HaTorá 5:2).

ASESINATO

Imagina la siguiente situación: Miguel le dice a David: "O matas a esa persona, o te mataré". La ley es que David debe dejarse matar y no matar a otra persona. La razón es lógica. El Talmud dice: "¿Qué te hace creer que tu sangre es más roja que la de él? ¡Quizás su sangre es más roja!". En otras palabras: "¿Cómo puedes juzgar entre tu vida y la de él? ¡Quizás él vale más que tú!". Y dado que es imposible saber quién es el "mejor judío", uno tiene que dejar que los eventos se desarrollen sin matar a la otra persona (Ioma 82b).

Esta lógica se aplica incluso si un asesino les dijera a los habitantes de una comunidad judía: "Denme a un judío para matar. Si no lo hacen, los mataré a todos". Dado que es imposible decidir la sangre de quién es "menos roja", la comunidad no debe entregar a nadie para que sea asesinado y todos los habitantes deben dejarse matar (Maimónides, Iesodei HaTorá 5:5).

RELACIONES SEXUALES PROHIBIDAS

La razón por la que una persona debe dejarse matar antes que involucrarse en relaciones sexuales prohibidas es que la Torá compara la violación al asesinato (Deuteronomio 22:26, Talmud, Ioma 82a).

IDOLATRÍA

La razón por la que uno debe permitir ser asesinado antes que adorar a otros dioses viene de un versículo del Shemá: "Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus posesiones" (Deuteronomio 6:5). En otras palabras, debes amar tanto a Dios al punto de estar dispuesto a entregar tu vida (tu alma) para servirle (Talmud Ioma 82a).

Pero ¿por qué el concepto de amar a Dios con toda tu alma se aplica específicamente a la idolatría? La respuesta es simple: porque la base de todo el judaísmo es creer que "Dios es Uno", y que Él creó todo el universo y controla toda la creación. Adorar a otros dioses es una negación de este principio básico del judaísmo.