Pregunta

Si Dios realmente es omnisciente y omnipotente (sabe el futuro), ¿cómo puedo tener libre albedrío? Es obvio que Dios tiene que desear que hagamos todo lo que hacemos, porque Él es omnipotente. Si elijo un camino, entonces ese es el camino que Dios quiere que siga.

Entonces, ¿cómo es posible que castiguen a una persona? ¿Cómo podemos ser considerados responsables por nuestras acciones? ¿Y para qué tomarnos el trabajo de cambiar?

Lucho con estos temas filosóficos constantemente. Soy un judío que está explorando sus raíces judías y tengo mucha dificultad para reconciliar muchos temas. Cualquier información que puedan proveerme será muy apreciada.

Y ya que estamos, ¿Dios decide quién va a ganar el mundial de fútbol?

Respuesta del Rabino de Aish

Si bien con frecuencia un resultado esté predeterminado, el camino para llegar a él no lo está. Me gusta comparar esto con un círculo que tiene un punto designado como "línea de llegada". Puedes entrar al círculo por cualquier punto, pero sin importar la dirección en que vayas, siempre terminarás en la línea de llegada.

Por ejemplo, quizás esté predeterminado que "Juan" gane este año un millón de dólares. Si embargo, lo que no está predeterminado es la forma en que Juan obtendrá el dinero. Él puede elegir trabajar 60 horas por semana, sacrificando su salud y el tiempo con su familia. O puede pasar todo su tiempo en la playa bebiendo jugos naturales y comprar un boleto ganador de lotería.

Pero si Juan decide robar un banco para recibir su millón de dólares, no va a poder decir: "¡No es mi culpa! ¡Estaba predeterminado!" La razón es que continuamos siendo responsables por todas nuestras acciones y cada decisión que tomamos está sujeta a recompensa y castigo.

De todos modos, Dios no sólo conoce todo camino posible, sino que también sabe cuál elegiremos. Y a pesar de eso, seguimos teniendo libre albedrío.

¿Estás confundido? Hace unos cien años un matemático británico escribió un libro llamado Tierra plana (Flatland) que puede explicar esta idea.

Imagina un mundo que sólo tiene dos dimensiones. Eso significa que todo es plano como una hoja de papel, tanto el mundo como lo que vive en él. Podría ser un círculo dibujado en un papel (o un cuadrado o un triángulo), pero nada que tenga altura.

¿Qué ven estos seres cuando se miran unos a otros? Cuando Triángulo mira a Cuadrado desde el borde plano del papel, sólo ve una línea. Al caminar por Tierra plana, la línea que él ve puede cambiar de longitud o textura, pero lo único que puede distinguir es una línea.

Imaginemos ahora un ser humano llega de visita a ese mundo, y atraviesa la hoja de papel con su dedo. ¿Qué ven los habitantes de Tierra plana? Verán una línea color piel, que tiene la textura de la piel.

Ahora imagina que el dedo comienza a moverse hacia arriba y hacia abajo a través de hoja de papel. ¿Qué verán los habitantes de Tierra plana? Verán una serie de líneas color piel. ¿Serán capaces de imaginar la forma del dedo? No. Puede que sean capaces de captar algunas de las características tridimensionales del dedo, pero no podrán construir una imagen completa porque no tienen ningún marco de referencia para entender algo tridimensional. Si bien el dedo (y el resto de ese ser humano) existe, los habitantes de Tierra plana tienen un bloqueo mental que les imposibilita imaginar o describir lo que acaban de ver.

Lo mismo nos ocurre a nosotros, los seres humanos, cuando tratamos de imaginar a Dios, que existe en otra dimensión fuera de los confines del tiempo y del espacio.

Damos por sentada la existencia del tiempo, pero el tiempo también es una creación. Fue creado de tal manera que parece que una cosa ocurre después de la otra. Imagina si el tiempo no hubiera sido creado. Podrías escribir un email en un momento, y al minuto siguiente nacer, después te casarías y recién entonces llegarías a la pubertad. La vida sería muy confusa. Por eso Dios creó el tiempo para que podamos entender los eventos que nos ocurren en la vida.

Dios, sin embargo, está por encima del tiempo. Él puede ver todo el Plan Maestro al mismo tiempo: nacimiento, muerte y todo lo que hay en medio. A esto se refirieron los Sabios cuando dijeron: Todo está previsto, sin embargo hay libre albedrío (Pirkei Avot 3:19).

No te desalientes si no entiendes cómo todo esto es posible. Que Dios conozca el futuro y al mismo tiempo tengamos libre albedrío en todo momento es uno de los más grandes misterios filosóficos y teológicos de la humanidad. Mientras vivamos en el mundo físico, restringidos por los límites del tiempo, no seremos capaces de entender esta contradicción. La respuesta verdadera sobre su funcionamiento es, como escribe Maimónides, imposible de entender para un ser humano. Simplemente no tenemos las herramientas para imaginar el reino infinito de la existencia de Dios.

Respecto al mundial, parecería que Dios ya decidió quién lo ganará. Sin embargo, aún queda por ver cómo se jugarán los partidos.

Fuentes: Talmud, Sanedrín 90b, Maimónides, Teshuvá 5:5, El camino de Dios 2:6:3.