Pregunta

La semana pasada estuve en una comida de Shabat y, después de cortar la jalá, la untaron en sal. Sé que debe haber una razón, pero me dio vergüenza preguntar.

Respuesta del Rabino de Aish

En la época del Talmud se acostumbraba a untar el pan en sal para darle un poco de sabor. La ley judía declara que el "pan limpio " (y el nuestro sin duda lo es) no tiene este requisito. Sin embargo, siempre debe haber sal en la mesa de un judío. Además, hay una costumbre cabalística de untar el pan en sal tres veces antes de comenzar cada comida. (Muchas personas son meticulosas de hacerlo en Shabat).

La razón de esta costumbre es que la mesa en la que comemos se compara al Altar del Templo Sagrado. El hogar es como un “Templo miniatura”. Y así como todas las ofrendas del Altar llevaban sal, también nosotros salamos el pan que comemos.

Asimismo, untamos el pan en sal porque la sal es un conservante, simbolizando que esta comida ya no es simplemente una experiencia transitoria, sino un momento que durará para la eternidad.

Más aún, Génesis 3:19 dice que debemos comer nuestro pan con el sudor de nuestra frente (y el sudor contiene sal).

La Torá (Levítico 2:13) habla sobre un "pacto de sal" en el que Dios nos instruye usar sal en todas las ofrendas, sugiriendo que Su pacto con nosotros es eterno y está sellado con sal. Dado que la sal nunca se pudre, es un símbolo de algo indestructible.

Fuentes: Talmud Brajot 55ª; Levítico 2:13 con Rav S. R. Hirsch; Mishná Brurá 167:30.