Pregunta

Uno de mis recuerdos más queridos de la infancia es salir en Halloween con mi pequeña alcancía naranja de UNICEF a recolectar monedas y sabrosas golosinas. También era un buen día para hacer bullicio y causar algunos problemas en el barrio.

Pero ahora que tengo mis propios hijos, me pregunto cuál es la postura judía respecto a Halloween.

Respuesta del Rabino de Aish

Halloween tiene sus raíces en el paganismo, y posteriormente fue adoptada por los cristianos como el ‘día de todos los santos’. Hoy en día sin embargo, las decoraciones y los disfraces de Halloween pueden considerarse como una inocua festividad secular.

Respecto a participar en esta celebración, uno no debería sentir la necesidad de "agregar" festividades a las que ya existen en el calendario judío. Halloween es particularmente problemática debido a su origen pagano. Hay quienes son más flexibles respecto al Día de acción de gracias. Rav Moshé Feinstein consideró que había lugar para permitirlo ocasionalmente, sin declararlo una festividad regular y sin observar sus costumbres, como comer pavo u otras comidas tradicionales (Igrot Moshé I.D. 4:11-12).

Una vez escuché que entrevistaban en la radio a un representante de una comunidad judía y le preguntaron: "¿Cuál es el significado de la festividad de Purim?". El judío respondió: "Así como los irlandeses tienen en la primavera una fiesta en la que beben, el Día de San Patricio, así también los sabios judíos instituyeron una festividad en la primavera en la que bebemos, Purim".

Absurdo.

¡En verdad Purim es el día judío de los disfraces! Lo que me recuerda una maravillosa historia.

Un hombre se mudó de los Estados Unidos a Israel y, por alguna razón, a mediados de marzo las calles de Jerusalem se llenaron de niños preparados para la ceremonia de "dulce o truco". Muchos de los disfraces eran increíbles, incluso algunos adultos estaban disfrazados.

Cuando tocaron el timbre de su casa, este hombre entró en pánico. No tenía en su casa ninguna golosina para darles. ¡Vaya a saber qué travesura podrían llegar a hacerle si no les daba ninguna golosina! Si no "trataba" bien a los niños, al otro día podría verse obligado a tener que pasar horas limpiando el daño que le provocarían.

Abrió la puerta y se encontró con cinco preadolescentes sonriendo de oreja a oreja, cada uno con una canasta de golosinas más lujosa de lo que hubiera podido imaginar.

"Realmente lo lamento, pero no tengo nada para darles. No sabía que hoy era Halloween. Por favor, no vandalicen mi casa". Los niños se miraron entre ellos y comenzaron a reírse.

Finalmente, el mayor de los cinco le dijo: "Señor, me parece que no entendió. No vinimos a que nos diera nada. Vinimos a darle algo". Y con esto, cada uno le entregó una canasta bellamente envuelta.

"Hoy es Purim", dijo un niño disfrazado de gorila. "Estas canastas son mishloaj manot. Nosotros vamos por todos lados repartiendo regalos de comida a amigos y vecinos. ¡Que tenga un feliz Purim!". Dieron media vuelta y partieron. Con las manos vacías y felices.

Piensa en esto. De acuerdo al judaísmo, el verdadero "truco" para divertirse no es recibir… sino dar.